Cuatro años de prisión por robar unas medias

El acusado estaba sin hogar y no tomaba sus medicamentos para el trastorno bipolar y la esquizofrenia en el momento en el que realizó el robo

Un hombre sin hogar con problemas de salud mental fue encarcelado durante cuatro años por robar calcetines de la tienda Bloomingdale’s, en Nueva York.

Qulon McCain fue detenido por un guardia de seguridad en la famosa tienda y arrestado luego de ser presuntamente atrapado con cuatro pares de calcetines.

Pero en lugar de ser acusado de hurto menor, el hombre de 43 años fue detenido por un robo de tercer grado, un delito grave que conlleva una pena de prisión de dos a cuatro años.

El aumento en el cargo proviene de una táctica utilizada por Bloomingdale’s y otros minoristas que advierten que ladrones recibieron ‘avisos de intrusión’, luego, si son detenidos nuevamente en el edificio, son acusados de un delito grave y mayor que un simple hurto.

McCain, quien tiene trastorno bipolar y esquizofrenia, supuestamente dejó de tomar sus medicamentos, vivía en la calle y usaba drogas cuando un guardia lo atrapó con los calcetines.

Su caso fue uno de los 47 delitos menores (robo de bienes por un valor de menos de $ 1,000 dólares) que los defensores públicos de Manhattan trataron en 2018, según informa el New York Daily News.

McCain recibió un ‘aviso de intrusión’ por parte de un guardia de seguridad en noviembre pasado, y más tarde ese día fue detenido nuevamente por un supuesto robo.

Según la ley de Nueva York, si un sospechoso “a sabiendas de que no puede ingresa o permanece ilegalmente en un edificio con la intención de cometer un delito, entonces está cometiendo un robo en tercer grado”.

El año pasado, Bloomingdale’s y otros 13 minoristas utilizaron la táctica mencionada, según los Servicios de Defensa del Condado de Nueva York.

McCain afirma que no entendía lo que estaba sucediendo y ni siquiera recordaba haber entrado en la tienda.

“No me sentía como yo mismo. Sentía que un espíritu me guiaba y me metía en problemas. Me explicaron algo, pero yo estaba drogado e intoxicado. No sabía lo que estaba pasando”, declaró al New York Daily News.

McCain, quien anteriormente trabajó como guardia de seguridad en el Madison Square Garden, pero su salario no cubría su renta, manutención de los hijos y medicamentos, tenía 89 condenas por delitos menores en su registro y 22 fallas en comparecer ante el tribunal.

Después de su arresto, pasó nueve meses en Rikers Island antes de que su caso fuera transferido al Tribunal de Salud Mental de Manhattan.

Allí se declaró culpable alegando que los cargos se reducirían si llevaba a cabo un programa de tratamiento ordenado por la corte, según el fiscal de Manhattan.

Julia Austin, una portavoz de Bloomingdale’s, propiedad de Macy’s, afirma que la compañía usa avisos de intrusión “para disuadir a los posibles ladrones reincidentes”.