Tarjeta Roja: El estúpido grito de que ahora sí, nos puede dejar fuera del Mundial

Un problema absurdo que no se ha podido erradicar y que ya está costando muy caro
Tarjeta Roja: El estúpido grito de que ahora sí, nos puede dejar fuera del Mundial
La afición mexicana simplemente es incapaz de entender la gravedad de un problema como este grito.
Foto: Imago7

Bastaron dos jugadas y dos minutos para que en el Estadio Azteca durante el clásico nacional se volviera a escuchar el grito de ‘eeeeh, puto’ en un despeje del arquero local, Guillermo Ochoa, confirmando que esto ya se ha convertido en una auténtica pesadilla para la Federación Mexicana de Fútbol.

El pasado 20 de septiembre la Liga MX dio a conocer un nuevo protocolo para evitar este grito y cualquier otra muestra de racismo en las tribunas A partir de la fecha 15 será cuando -supuestamente- las sanciones establecidas entren en vigor y estas incluyen veto de los estadios y pérdida de puntos.

Las sanciones van desde la interrupción momentánea de los encuentros, hasta la cancelación de los mismos acompañadas por fuertes multas al equipo, veto al estadio y a los grupos de animación… es decir, va en serio.

Pero como en México nadie se toma en serio las leyes ni las sanciones por aquella maldita costumbre de la impunidad, nada ha sido suficiente para los aficionados, pues la necesidad de ofender al rival es mayor que cualquier sanción deportiva que pueda afectar a su equipo. No lo comprendo, en verdad.

“Lo que buscamos es erradicar cualquier tipo de expresión racista, de cualquier tipo de expresión de discriminación. Confiamos en la calidad humana de nuestra afición”. Dijo Enrique Bonilla, presidente de la FEMEXFUT al presentar el protocolo.

El juego más importante del fútbol mexicano no logró superar la prueba.

Confiar en la calidad humana de la afición en México es como confiar en el gobierno: un acto de fé que no tiene respaldo porque nunca ha mostrado indicios de que pueda ser erradicado. Ni en México, ni en Estados Unidos hay manera de que los aficionados entiendan las gravísimas consecuencias que puede tener algo que empezó como un chiste.

Estas consecuencias son simples pero devastadoras y pueden terminar en la eliminación de México del próximo Mundial… y ahora si, la FIFA no está bromeando.

Pero como siempre, el problema viene de raíz: llega desde el posicionamiento de la Liga MX que nunca se ha pronunciado ante el grito como un ataque homofóbico y más bien tiene una postura en la que parece que se están tomando las medidas por complacer a la FIFA; ahí está el meollo del asunto.

La Federación tiene que hacer entender a los aficionados y casi a una nación completa que el problema del grito es de discriminación y no solo de mala conducta… diferencia que nunca se ha comunicado. Ojalá no sea demasiado tarde cuando se intente hacer.

Lee todas las columnas de Tarjeta Roja aquí