“El Mijis” cuenta cómo ha sido su primer año como diputado

Pedro César González se ha enfrentado a cosas muy complicadas; algunas no comparadas a sus años como pandillero
“El Mijis” cuenta cómo ha sido su primer año como diputado
"El Mijs" cuenta lo complicado que ha sido adentrarse en la política.
Foto: MAURICIO PALOS / Getty Images

MEXICO.- A los 16 años, Pedro César González “El Mijis” ya tenía un hijo. Vinieron dos más a la par de las pandillas, la cárcel, las drogas y alcohol. Se le involucró en balaceras, aunque no disparó armas en ellas, se dijo que quemó autos y vandalizó la ciudad; entró y salió de prisión, se convirtió en activista social y justo al llegar a la cuarta década de edad cumple un año como diputado.

“Me he enfrentado a la muerte también como legislador, pero aquí estoy”, dice en entrevista con este diario.

“El Mijis” es fundador del Movimiento Popular Juvenil (2002), una organización estatal de San Luis Potosí con la que llamó la atención la política de izquierda por “encausar a chicos en situación de calle” y fungir como mediador de conflictos pandilleriles. Empujado por el Partido del Trabajo, aliado de Morena en el triunfo de 2018, “El Mijis” obtuvo una diputación en el congreso local.

Desde su curul batalla con la Iglesia, Provida y otros grupos conservadores por su impulso de leyes que permitieron en SLP los matrimonios gay o por apoyar el aborto o ir contra el maltrato animal en corridas de toros, gallos, perros… estas dos últimas iniciativas aún en discusión. Todo a la par de reiteradas denuncias de corrupción.

En general, puedo decir que me ha ido bien, salvo que en febrero me balearon y hace poco apedrearon mi camioneta y me golpearon un ojo”: por eso actualmente tiene escoltas federales y estatales. Y a su propia gente del barrio.

“El Mijis” ––un apodo con el que él mismo se nombra–– es un hombre deslenguado y directo. “Quiero un verdadero cambio, no una simulación”, cuenta.

Así explicar por qué recientemente renunció al Partido del Trabajo y por qué quiere ser parte de Morena donde cree que aún hay gente cabal que quiere erradicar la corrupción, aunque en San Luis Potosí, dice, muchos miembros de ambos partidos (aliados) actúan en sentido contrario.

“He visto un montón de cochinadas en este año en el congreso”.

Ejemplos tiene de más, cuenta: “Se supone que por ley tenemos que ganar menos que el Presidente, pero lo que hicieron los diputados en SLP fue aumentar el sueldo a asesores para que éstos se los transfieran después a ellos en un acto de lealtad o  a cambio del puesto”.

Por otro lado, detalla, “el superdelegado” (el enlace de Presidencia con el estado), Gabino Morales, no para de meterse en el congreso que se supone que debe ser autónomo: manipuló para imponer a quién él quería en las bancadas de Morena el PT, incluso me ofreció para la gente que represento a cambio de apoyarlo”.

En el trabajo federal tiene menos quejas, “El Mijis” apoya al secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, y representantes de la ONU para reformar el sistema penitenciario: de acuerdo con organismos internacionales, las cárceles mexicanas son en actualmente una fábrica de delincuentes.

“Llegan por robo y terminan secuestrando porque al salir no tienen dinero y lo que queremos hacer es que todas las cárceles haya trabajo con empresas que brinden seguridad social para que puedan aspirar a tener un créditos de vivienda, además de salud pública”.

González es un personaje polémico: se le recrimina constantemente en redes sociales su pasado pandilleril o la falta de “cuidado en el vestir”: en lugar de traje usa playeras estampadas en los eventos formales. “He visto muchos delincuentes bien trajeados”, revira.

En días pasados twitteó una foto con su Yoshua, su hijo de tres meses, con el hash #abortolegal y explicó: “Con la misma fuerza que deseo que se reconozcan las libertades, deseo que puedan sentir amor por un hijo”.

Ahora suma cuatro hijos, dos nietas, pero, sobretodo, un futuro mejor para todos los suyos que lo vieron peleando a golpes; hoy, con iniciativas e ley. “Una de mis hijas anda siempre conmigo y a Yoshua me lo voy a llevar pronto en un canguro al congreso”.