Hungría no permitirá acceso irregular a su territorio de migrantes sirios

Este país instaló una valla en su frontera con Serbia en 2015
Hungría no permitirá acceso irregular a su territorio de migrantes sirios
Fotografía de archivo del primer ministro de Hungría, Viktor Orbán.
Foto: Cortesía.

El Gobierno de Hungría aseveró que defenderá sus fronteras ante la posible llegada de migrantes. Esta acción se informa después de que Turquía ha amenazado con mandar hacia Europa a una gran cantidad de refugiados sirios que actualmente se encuentran en su territorio. 

“Las próximas semanas decidirán qué hará Turquía con estas personas. Puede enviarlos en dos direcciones: llevarlos de regreso a Siria o dirigirlos hacia Europa”, dijo el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, durante una entrevista con el medio Euronews. 

Según las autoridades de Turquía, en la actualidad albergan a más de 3.6 millones de refugiados originarios de Siria, por lo que han mencionado que podrían abrir sus fronteras para que estas personas puedan continuar su recorrido hacia otros países. Esto como amenaza si la Unión Europea decide tomar acciones contra Ankara por su incursión en la zona noreste de Siria. 

“Si los turcos deciden enviar a centenares de miles de personas, nosotros deberemos defender por la fuerza la frontera húngaro-serbia. No deseo a nadie que tengamos que hacer eso”, declaró Orbán al medio de comunicación antes mencionado.

Las autoridades húngaras dicen estar preparadas por si Turquía decide dejar salir de su territorio a dichas personas, por lo que llevarían a cabo operativos de seguridad en su frontera sur. El primer ministro de este país consideró que la Unión Europea debería destinar más fondos para que Turquía pueda ayudar a la reconstrucción de Siria. 

Cabe recordar que en 2015, Hungría instaló una valla con alambres en su frontera con Serbia para tratar de frenar la migración ilegal.

Desde hace días, las fuerzas turcas han atacado ciudades controladas por los kurdos. Este hecho no fue bien visto por las naciones que integran la Unión Europea, como respuesta, las autoridades de la ciudad turca de Anakara amenazaron con terminar el acuerdo migratorio firmado en 2016 con Bruselas, Bélgica, y con ello permitir la salida de los 3.6 millones de migrantes.