El extraño asesinato de Gustavo Alemán, un poderoso abogado de Tijuana

El cuerpo apareció un año después de su secuestro

MÉXICO – Gustavo Alemán no era cualquier abogado. El litigante cuyo cuerpo apareció en las últimas horas después de casi un año de su secuestro era uno de los hombres más poderosos de Tijuana y del estado de Baja California y su desaparición extrañó tanto como la falta de resultados en procuración de justicia.

Alemán Salazar era secretario del local Colegio de Abogados de Tijuana. Sus clientes eran empresas como Coca Cola, Coppel,  Gayosso o Cablemás y asesoraba a la Cámara Nacional de Comercio de su ciudad fronteriza.

Sumó litigios en materia migratoria, financiera, civil, familiar y mercantil; constituyó, transformó y liquidó sociedades; hizo y deshizo fideicomisos (una de las figuras jurídicas más polémicas del país por la falta de transparencia) y dictaminó sobre inmuebles, según dejó constancia en su cuenta de la red empresarial Linked in.

No obstante, desde el momento de su desaparición, el 3 de diciembre de 2018, la Procuraduría de Justicia del Estado, limitó el caso a su silencio: ni siquiera ha desmentido declaraciones en torno a la posible participación del “crimen organizado”, un concepto muy amplio:  puede incluir a células del narcotráfico o cualquier otro tipo de asociación delincuencial.

Su socio, el también abogado Alberto Escárcega, dijo públicamente que el caso tenía una serie de elementos confusos desde que su colega fue interceptado en una transitada avenida de Tijuana por al menos tres vehículos, dos de ellos camionetas tipo pickup blanca con vidrios negros polarizados y estrobos con ocho personas vestidas con ropa táctica.

“Esa gente se identificó como autoridades ejecutando una orden de aprehensión en su contra”.

Sobre la policía estatal pesa una mala fama sustentada, en parte, por denuncias muy concretas de ser parte de grupos criminales que azotan la inseguridad en la fronteriza región. Datos del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática ubican a Tijuana como la más mortífera del país. Desde diciembre pasado (cuando desapareció el abogado) a agosto de 2019 se registraron 2,000 muertes violentas en todo el estado mientras las cifras locales reconocen que en ese mismo periodo se registraron 71,376 delitos esto es 295 crímenes diarios.

El abogado Escárcega lamentó que el móvil de la procuraduría, según él, se haya centrado en la hipótesis de que los secuestradores iban en contra de dos mujeres que acompañaban a su colega al momento del secuestro: la pareja de éste, Mirna Ledesma y su hija Natalia, dos ciudadanas estadounidenses.

Los autores del crimen pidieron poco después del rapto la entrega de unos terrenos de ella en Playas de Tijuana a cambio de la liberación (una modalidad muy común en estados como Michoacán y Guerrero), pero después no hubo comunicación.

La familia Alemán agradeció a través de la cuenta de Facebook del hijo homónimo del abogado “a todos los que nos enviaron su amor a través de mensajes o llamadas, sus oraciones y apoyo”. No calificó el papel de las autoridades para hacer justicia.

Para el ex editor del semanario local Zeta Isaí Lara, especializado en temas de política y seguridad en Tijuana, si bien la actualización de la fiscalía ha sido discreta, el hallazgo del cuerpo está relacionado con las investigaciones que se han hecho en 11 meses.

“Hay muchas especulaciones del abogado que tal vez distan de la realidad”.

Los Alemán han jugado un papel político en el estado. Raúl Alemán, hermano del abogado asesinado, fue subsecretario de Educación y secretario particular del gobernador José Guadalupe Osuna Millán, además de haber trabajado en la Comisión Estatal de Energía del gobierno de Baja California.