¿Qué se considera un resultado saludable en un examen médico?

Quizá te han dicho que debes "conocer tus números", tener bajo control ciertas medidas de bienestar y mantenerte dentro de ciertos parámetros. Pero, en este momento, ¿qué es lo adecuado para ti?
¿Qué se considera un resultado saludable en un examen médico?
Foto: Consumer Reports

Quizá te han dicho que debes “conocer tus números”, tener bajo control ciertas medidas de bienestar y mantenerte dentro de ciertos parámetros. Pero, en este momento, ¿qué es lo adecuado para ti?

“Por ejemplo, cuando se trata de cosas como la presión arterial y los niveles de glucosa en la sangre, hay investigaciones que demuestran que los resultados pueden fluctuar, mientras que en otros casos, como la audición o la circunferencia de la cintura, los números objetivo no cambian”, dice William Dale, MD, PhD, presidente de medicina de cuidados de apoyo en City of Hope National Medical Center en Duarte, California, y portavoz de la Sociedad Americana de Geriatría.

Aquí te decimos lo que revela la evidencia sobre los números más saludables que deben ser tu objetivo, y cómo mantenerlos a lo largo de los años.

Presión arterial

Las Directrices de la Asociación Americana del Corazón y el Colegio Americano de Cardiología (ACC) recomiendan que todos, independientemente de su edad, apunten a una presión arterial inferior a 130/80 mmHg. Esto, sin embargo, puede ser demasiado restrictivo para ciertos adultos mayores.

“Si tienes más de 65 años y presentas varias patologías a la vez, como enfermedad pulmonar, diabetes tipo 2 o demencia”, dice Dale, “nos preocupa que tratar de bajar demasiado la presión arterial puede generar otros peligros, como sentirte mareado y que te caigas”.

¿Qué debes hacer? En el caso de muchos adultos mayores, los niveles por debajo de 150/90 podrían estar bien; si los niveles son superiores, podrían requerir medicamentos para la presión arterial, dice Dale.

Si tu salud es muy buena, tu nivel objetivo podría ser 130/80 o menos, dice Steven Nissen, MD, presidente de cardiología en la Clínica Cleveland. Pero, en lugar de usar medicamentos para llegar a esos números, lo primero que debes hacer es centrarte en los cambios en tu estilo de vida, como perder el exceso de peso, seguir una dieta saludable, mantener tu consumo de sal por debajo de 1,500 mg al día y hacer ejercicio un mínimo de 90 minutos por semana.

Un estudio de 2017 en Journal of the American College of Cardiology encontró que reducir la ingesta de sodio y seguir la dieta DASH (rica en frutas, verduras y granos integrales, que incluya lácteos bajos en grasa o sin grasa, pescado, aves, frijoles y semillas y nueces) redujeron la presión arterial tanto como lo hicieron los medicamentos.

Colesterol:

Los niveles de colesterol suelen aumentar con la edad, lo cual no es necesariamente motivo de preocupación. “No hay una regla general para los adultos mayores, sobre todo cuando se trata del colesterol ‘total’”, dice Doug DeLong, MD, presidente de la junta de regentes del Colegio Americano de Médicos (ACP) y jefe de la división de medicina interna general de Bassett Healthcare en Cooperstown, New York.

Hace apenas algunos años, los médicos se centraban en 3 componentes del colesterol: total, HDL (bueno) y LDL (malo). Aunque, actualmente el énfasis se central en el LDL, dice Nissen, porque parece tener el vínculo más fuerte con la enfermedad cardíaca. Es ideal que los adultos tengan un nivel de LDL inferior a 100, dice.

¿Qué debes hacer? Si tienes entre 40 y 79 años, tu médico puede usar la Calculadora de riesgo cardíaco del ACC para estimar tu riesgo de enfermedad cardiovascular a 10 años basándose en factores como tu edad, estado de diabetes e historial de tabaquismo. Puedes hacerlo tú mismo usando la Calculadora de riesgo cardíaco.

Un riesgo de 10 años por debajo del 7.5% es normal. Si es de entre el 7.5% y el 10%, considera tomar medidas para cambiar tu estilo de vida, como seguir un programa de alimentación saludable para el corazón, hacer ejercicio durante al menos 30 minutos la mayoría de los días y mantener un peso corporal saludable, antes de recurrir a los medicamentos, dice DeLong.

Para un riesgo de 10 años superior al 10%, es posible que debas hablar con tu médico sobre tomar un medicamento con estatinas, como atorvastatina (Lipitor y genérico) o pravastatina (Pravachol). Estos medicamentos no suelen recomendarse a personas de 75 años o más, dice Dale, a menos que ya hayan tenido un ataque cardíaco o un derrame cerebral, porque es posible que los riesgos sean mayores que los beneficios.

Por ejemplo, los adultos mayores podrían experimentar efectos secundarios como molestias y dolores musculares, caídas y confusión. Además, pueden aumentar la probabilidad de diabetes tipo 2 y cataratas. Habla con tu médico de tus objetivos respecto a tus niveles de colesterol.

Azúcar en la sangre

Más del 25% de las personas mayores de 65 años padecen de diabetes, en su mayoría del tipo 2, según la Asociación Americana de Diabetes. Como resultado, es recomendable que a partir de los 45 años, todos se hagan un examen de diabetes cada 1 a 3 años. Para la mayoría de los adultos, una prueba HbA1c (una medida de control del azúcar a largo plazo) se considera normal cuando es inferior a 5.7.

¿Qué debes hacer? Si te dicen que tienes prediabetes (una HbA1c de 5.7 a 6.4), el primer paso debería ser un cambio en tu estilo de vida. “El principal desencadenante de los casos de diabetes tipo 2 es el sobrepeso, por lo que perder incluso 10 libras puede marcar una gran diferencia”, dice David Lam, MD, director médico del Mount Sinai Clinical Diabetes Institute en New York City.

El emblemático Programa nacional de prevención de la diabetes descubrió que las personas con prediabetes que redujeron el 7% de su peso corporal redujeron su riesgo de diabetes en más del 50%.

Las personas con un diagnóstico de diabetes tipo 2 deben aspirar a una HbA1c entre 7 y 8%, según una declaración de ACP de 2018. “Al parecer esto logra el mejor equilibrio entre los beneficios y el riesgo”, dice DeLong.

En 2 ensayos importantes, ACCORD y ADVANCE descubrieron que menores niveles puede aumentar el riesgo de muerte por enfermedad cardíaca en adultos mayores. “Ellos son más susceptibles a los efectos secundarios de la hipoglucemia (nivel muy bajo de azúcar en la sangre), como desmayos o incluso estado de coma”, dice Dale.

Una persona de 80 años o más, o con una enfermedad crónica como demencia, cáncer, insuficiencia cardíaca congestiva o enfermedad renal en etapa terminal, el ACP recomienda que se centre en minimizar los síntomas de la diabetes tipo 2 en lugar de un objetivo específico de HbA1c.

Índice de masa corporal

Tu médico puede determinar si tienes sobrepeso calculando tu índice de masa corporal (BMI), un estimado de grasa corporal que se obtiene de la proporción entre tu peso y altura. (Un BMI saludable está entre 18.5 y 24.9). Pero, el BMI podría no ser confiable en personas mayores de 65 años. “Puede subestimar la grasa corporal en adultos mayores, que tienden a perder masa muscular a medida que envejecen”, dice Dale.

Una evaluación más precisa de la grasa corporal se hace midiendo el tamaño de la cintura, señala. Un ejemplo: Un estudio de 2019 en JAMA Network Open de más de 155,000 mujeres posmenopáusicas encontró que aquellas con un BMI normal y con una circunferencia de su cintura mayor de 35 pulgadas tenían un riesgo de morir de cáncer o enfermedad cardíaca que era casi un tercio más alto que las mujeres con BMI normal y con cinturas más pequeñas.

¿Qué debes hacer? Pide a tu médico que mida la circunferencia de tu cintura todos los años. En el caso de las mujeres, debe ser inferior a 35 pulgadas; para hombres, inferior a 40. Si es de un mayor tamaño, habla con esa persona sobre cómo perder peso y ejercitarte.

Cualquier actividad física puede ayudarte a reducir la grasa del vientre, pero el entrenamiento por intervalos (sesiones alternadas de actividad intensa y actividad moderada o descanso) puede ser particularmente efectivo, al menos para los hombres.

Cuando las personas de 70 años con exceso de grasa abdominal se ejercitaron 3 veces por semana durante 18 a 36 minutos (40 segundos de esfuerzo intenso, seguido de 20 segundos de descanso) durante 10 semanas, perdieron casi 3 veces más grasa que un grupo de control, según un estudio de 2019 en la revista de Journal of the American Geriatrics Society. Y los hombres del estudio se deshicieron de una cantidad significativa de grasa abdominal.

Densidad ósea

Las mujeres mayores de 65 años deben hacerse una prueba de densidad mineral en los huesos de referencia, de acuerdo con la Fuerza de Tarea de Servicios de Prevención de los Estados Unidos (U.S. Preventive Services Task Force). La Sociedad Endocrina aconseja que los hombres mayores de 70 años también se sometan a estas radiografías, que no causan dolor alguno.

Una puntuación T (la medida de la densidad ósea) de –1 y superior es normal, dice Robert Adler, MD, jefe de endocrinología y metabolismo del Centro Médico de Asuntos de Veteranos Hunter Holmes McGuire en Richmond, Virginia. Una puntuación T de entre –1 y –2.5 indica una masa ósea baja (osteopenia), y cualquier cifra menor significa osteoporosis, la enfermedad de los huesos frágiles.

¿Qué debes hacer? Si los resultados de tu prueba son normales, no necesitarás otra prueba de densidad ósea durante al menos 10 años, a menos que desarrolles un nuevo factor de riesgo importante, dice Adler. En el caso de la osteopenia, generalmente es necesario realizarse un seguimiento en un plazo de 3 a 5 años.

Adopta medidas de estilo de vida que apoyen la salud de tus huesos. De acuerdo con un estudio de 2018 publicado en American Journal of Clinical Nutrición, los adultos mayores con osteoporosis que llevaron una dieta mediterránea rica en frutas, verduras, nueces, cereales sin refinar, aceite de oliva y pescado pudieron disminuir la pérdida del hueso de la cadera en un año.

Las mujeres mayores de 50 años y los hombres mayores de 70 también necesitan al menos 1,200 mg de calcio por día (8 onzas de leche descremada tienen 300 mg), así como 600 UI de vitamina D, si son menores de 70 años, y 800, si son mayores. Además, haz al menos 30 minutos de ejercicios con peso, como levantar pesas livianas o caminar, la mayoría de los días.

Para la osteoporosis desarrollada, los medicamentos llamados bisfosfonatos, como el alendronato (Fosamax y genérico), suelen ser el tratamiento de primera línea, dice Adler.

Audición

Según el Instituto Nacional sobre Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación, cerca de una cuarta parte de las personas de 65 a 74 años y la mitad de las mayores de 75 años tienen discapacidad auditiva.

No existen directrices profesionales para las pruebas de audición para adultos. Pero es razonable tener un chequeo de referencia entre los 60 y los 65 años, dice Catherine Palmer, PhD, presidente electa de la Academia Americana de Audiología. Para los adultos, un resultado normal significa que puede escuchar fácilmente cualquier cosa a 25 decibelios, o dB (un susurro).

¿Qué debes hacer? Si los resultados son normales y no tienes problemas notables, vuelve a hacerte un chequeo cada 2 años, dice Palmer. Y, protege tu buena salud usando protección auditiva, como tapones para los oídos, cuando estés cerca de sonidos a más de 85 dB (una cortadora de césped, una sopladora de hojas o herramientas eléctricas) durante un período prolongado.

Si la pérdida auditiva es leve (26 a 40 dB), habla con tu audiólogo. Podría ser suficiente que hagas ajustes simples durante tus conversaciones, como mirar a la persona con la que hablas o reducir el ruido de fondo (una llave de agua abierta, por ejemplo).

Pero si, después de adoptar estas medidas, sigues teniendo problemas o si tus pruebas muestran una pérdida auditiva significativa (aproximadamente 40 dB o más), es posible que necesites un dispositivo de asistencia, como un audífono.

Vista

Si tu visión ha empeorado con la edad, aún puedes esperar tener una agudeza visual de 20/20 con lentes de contacto o anteojos. Otro nivel clave de la vista es la presión ocular, que puede indicar glaucoma si es alta.

La presión normal es inferior a 21 mmHg. Pero estar en ese rango no garantiza que todo esté bien, dice Andrew Iwach, MD, director ejecutivo del Centro de Glaucoma de San Francisco y portavoz de la Academia Americana de Oftalmología (AAO). Para descartar que alguien tiene glaucoma, su médico también necesitará medir el grosor de su córnea y examinar su nervio óptico.

¿Qué debes hacer? La AAO recomienda que los adultos sanos se realicen un examen completo de la vista con un oftalmólogo antes de los 40 años. Si experimentas cambios o problemas en la vista, haz una cita con uno de inmediato. Si tienes más de 65 años, consulta a un oftalmólogo cada año o dos para evaluar enfermedades oculares como la degeneración macular relacionada con la edad, cataratas y glaucoma.

¿Qué tan importante es la dieta y el sueño?

Estas 5 medidas son el resultado de investigaciones respecto a los cambios clave en el estilo de vida.

Sueño
7 a 9 horas

Probablemente tus horas de sueño ahora sean las mismas que hace unos cuantos años, pero tus patrones de sueño y vigilia podrían haber cambiado. Cuál es el resultado: es posible que muchos adultos mayores se despierten naturalmente antes de lo que lo hacían antes.

Alcohol
Menos de 1 o 2 copas al día

Las Directrices dietéticas para los estadounidenses recomiendan que las mujeres no tomen más de una bebida diaria y los hombres dos. Un análisis de 2018 en la revista The Lancet encontró que solo una bebida por día podría aumentar el riesgo de enfermedades como el cáncer.

Ejercicio
150 minutos a la semana

Los adultos deben intentar alcanzar esta cantidad de tiempo, según el Departamento de Salud y Servicios Humanos. Esto incluye actividad aeróbica, como caminata a paso rápido, además de fortalecimiento muscular al menos 2 veces por semana. Los adultos mayores de 65 años deben tratar de incluir también los ejercicios para mejorar el equilibrio.

Calorías
Mujeres: 1,800 al día; hombres: de 2,200 a 2,400 al día

Las directrices dietéticas sugieren estos números si tienes más de 50 años y eres moderadamente activo; por ejemplo, si caminas entre 1.5 y 3 millas por día. Si eres sedentario, debes consumir 1,600 para mujeres y 2,000 a 2,200 para hombres.

Frutas y vegetales
5 a 10 porciones al día

5 porciones diarias de productos vegetales pueden reducir el riesgo de ataque cardíaco, derrame cerebral y cáncer. Pero los mayores beneficios provienen de comer aproximadamente 10 porciones al día, según un estudio de 2017 en International Journal of Epidemiology.

Nota del editor: este artículo también apareció  en la edición de diciembre de 2019 de Consumer Reports On Health.

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