La Coalición Justicia para el Inmigrante lucha y mejora las vidas de la comunidad en Inland Empire

La entidad está compuesta de 35 organizaciones que abogan y defienden a los latinos más vulnerables

Miembros de la Coalición Justicia para el Inmigrante. (Suministrada)
Miembros de la Coalición Justicia para el Inmigrante. (Suministrada)
Foto: Suministrada / Impremedia

A mediados de mayo del presente año, cientos de personas procedentes de Centroamérica fueron abandonados a su suerte por las autoridades migratorias en una estación de autobuses en la ciudad de San Bernardino.

Entre las personas que buscaban arribar a los Estados Unidos en busca de una mejor vida se encontraban niños de todas las edades, incluyendo infantes en pañales.

Sin dinero, desorientados, e incomunicados de sus familiares, los inmigrantes estaban destinados a sufrir de las inclemencias del tiempo, el rechazo social e incluso de posibles actos violentos, antes de siquiera poder reunificarse con sus familiares.

Fue entonces cuando de la nada recibieron una mano amiga por parte de voluntarios y miembros de la Coalición Justicia para el Inmigrante (ICIJ, por sus siglas en inglés), la cual les consiguió curtos seguros de hotel, comida caliente, ropa cómoda e incluso dinero para sus pasajes aéreos y terrestres.

En cuestión de horas, la coalición había ayudado a 67 personas.  Para cuando las autoridades migratorias cesaron el abandono, la coalición había asistido a cientos de hermanos migrantes.

ICIJ fue fundada en 2015 tras un análisis de progreso de la Coalición Justicia para Inmigrantes del Sur de California, la cual a su vez fue formada en 2008 tras una reunión convocada por el Obispo auxiliar Rutilio del Riego con lideres locales.

Según Javier Hernández, director de la Coalición, el nombre refleja de mejor manera la identidad única regional y agregó que los abusos hacia la comunidad inmigrante a través de redadas en las esquinas jornaleras, generaron la movilización de organizaciones, naciendo la Coalición.

“La misión de la Coalición es convocar a organizaciones para abogar colectivamente y trabajar para mejorar las vidas de las comunidades inmigrantes en la región del Inland Empire”, dijo Hernández.

“La dinámica y realidad de la región del Inland Empire es muy diferente a lo que viven la mayoría de los Californianos. TRACReports descubrió que el condado de San Bernardino tuvo el mayor número de arrestos de ICE de inmigrantes que viven y trabajan en nuestras comunidades locales en el 2018”, agregó. “También tenemos presencia y operativos por parte de CBP (Border Patrol), algo no tan común en otras regiones de California”.

La coalición esta compuesta en la actualidad de 35 organizaciones que abogan y defienden a la comunidad inmigrante regional.  Se concentra en la promoción, el cambio de la narrativa y el desarrollo de capacidades.

La Coalición también se dedica a la promoción de políticas, la organización y educación de la comunidad y una respuesta rápida a las operaciones de la patrulla fronteriza y de la agencia ICE.

Hernández cree que, a través de la organización colectiva y el poder de la comunidad, la región de Inland Empire será una región donde abunde la justicia y las contribuciones de los inmigrantes serán reconocidas y respetadas.

Emilio Amaya, director ejecutivo del Centro de Servicios Comunitarios de San Bernardino, la cual pertenece a la Coalición, dijo a La Opinión que el principal obstáculo para lograr el objetivo es el poco poder político que la comunidad inmigrante tiene en la actualidad en la región, en donde de los 4.5 millones de habitantes, aproximadamente 973,000 son inmigrantes.

“Hay necesidad de seguir haciendo esfuerzo para empoderar a nuestra comunidad para que sea tomada en cuenta”, dijo.

El segundo mayor obstáculo es el recurso monetario, agregó.

“La cantidad de recursos invertidos en la comunidad siguen siendo mínimos.  Los gobiernos locales o municipal hacen una mínima inversión en servicios a la comunidad inmigrante.   Un buen ejemplo es el condado de San Bernardino donde no existe algún programa de atención medica para personas sin documentos más allá del medical de emergencia”, dijo Amaya.

Exacerbando la situación, Amaya agregó que muchos distritos escolares no tienen programas de atención a niños migrantes.Y en términos de servicios legales, de los 50 millones de dólares que el estado invierte en servicios legales a través del programa One California, solamente un promedio de 2 millones son invertidos en el IE.

“A nosotros nos dan 690 mil dólares para servicios legales de inmigración, incluyendo dinero para 20 casos de deportación.  La inversión de fundaciones privadas también es mínima”, expresa.

A principios de 2015, un estudio elaborado por el Instituto de Política Migratoria indicó que en la región de Inland Empire, conformada por los condados de San Bernardino y Riverside, habitaban alrededor de 275,000 personas indocumentadas.

Pese a la poca ayuda monetaria, la Coalición ha celebrado victorias importantes tales como la Ley de Fideicomiso de California, (AB 4), la cual limita la cooperación entre el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en ingles), y la policía local.

La Coalición también apoyó y celebró la obtención de DACA para los jóvenes soñadores, una acción ejecutiva que protege a los jóvenes indocumentados.  Además, trabajó incansablemente para lograr las licencias de conducir para residentes indocumentados en California, mejor conocida como la ley AB 60.

Recientemente, activistas de la Coalición lograron con éxito la aprobación de una serie de leyes que protegerían a los inmigrantes bajo la nueva administración federal, incluida la Ley de Valores de California, también conocida como SB 54.

Desde 2011 a la fecha, la Coalición se ha movilizado con vigilias, manifestaciones, reuniones con representantes políticos y comunidad para exponer los supuestos abusos cometidos dentro del centro de detención de Adelanto, en el Condado de San Bernardino.

“Durante 8 años, hemos visto abusos a los derechos humanos, servicios médicos inadecuados, que han resultado en 7 muertes”, dijo Hernández.  “Por causa de nuestro trabajo, legisladores estatales y federales han trabajado junto a nosotros para traer a la luz las orrendas condiciones dentro de este centro”.

Najayra Valdovinos Soto, coordinadora de jóvenes de la Coalición, dijo a La Opinión que el futuro podría traer severos obstáculos para la comunidad inmigrante, pero que los cientos de activistas que marchan, organizan y protestan, están preparados para enfrentar la batalla, sea cual sea.

El próximo año, la Corte Suprema decidirá el futuro del alivio migratorio temporal DACA, luego de que el actual presidente intentara eliminarlo por completo.  Siendo una beneficiada de DACA, Soto siente enojo hacia la actual administración por intentar bloquear indefinidamente los sueños de los jóvenes soñadores.

“Me enoja porque DACA ha permitido que una nueva generación de pensadores y creadores brille y florezca aquí sin temor”, dijo Soto.  “Este país no puede prescindir de nosotros o de nuestro talento”.

Soto confía en que la unión y solidaridad superará cualquier obstáculo que se presente.  Agradeció a los originales soñadores, los padres de jóvenes DACA, por el valor demostrado y el esfuerzo realizado para buscar una mejor vida para sus familias.

“Sus esfuerzos no se olvidan”, dijo Soto.

La joven activista añadió que, pese a que los recursos monetarios no son enormes, la lealtad y compromiso ante la comunidad son suficiente para continuar operando, y continuar empoderando.

“Lo imposible no sería posible si trabajáramos solos, esto solo es posible gracias al apoyo de lideres juveniles locales, organizaciones asociadas, y socios comunitarios.  Buscamos una sociedad mas justa”, dijo.

Mientras la Corte Suprema decide, la Coalición continuará realizando talleres educativos, protestas y demás para educar, informar y presionar a gobiernos de los tres niveles, expresó Soto.

“Organizaremos mas talleres de renovación de DACA, y ayudaremos a aquellos que necesiten asistencia con la tarifa de solicitud para nuestros socios designados”, dijo. “Lo mas importante es que seguiremos abogando por una solución inteligente y efectiva que refleje los valores de nuestra nación”.

Esta historia es parte de una serie de artículos sobre la desigualdad económica en California que se está realizando con el auspicio de la undación James Irvine.