Agentes de ICE querían deportarlo a pesar de que sabían que era ciudadano de EEUU

Presentan demanda para que autoridades de inmigración expliquen por qué han detenido a casi 20,000 estadounidenses

Agentes de ICE querían deportarlo a pesar de que sabían que era ciudadano de EEUU
Jilmar Ramos Gómez sirvió como marine en Afganistán.
Foto: Cortesía ACLU

La Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU) ha presentado una demanda judicial en contra de la Oficina para el Control de Inmigración y Aduanas (ICE) para que entregue información sobre las detenciones ilegales y deportaciones erróneas que ha llevado a cabo de ciudadanos estadounidenses, veteranos de guerra y residentes permanentes.

La demanda de la ACLU es ante una corte federal luego de que las autoridades no dieron respuesta a una solicitud hecha a través de la Ley de Transparencia de Información (FOIA).

En los documentos judiciales se expone el caso de Jilmar Ramos Gómez, un ciudadano estadounidense nacido y radicado en Grand Rapids, Michigan, quien estuvo en las fuerzas armadas y a quien agentes de ICE querían deportar a pesar de que tenían pruebas de su nacionalidad.

Jilmar Ramos es un veterano de guerra que sirvió en Afganistán como marine, pero que a su regreso, después de tres años en el servicio militar, empezó a sufrir los estragos del estrés postramático, refiere la demanda de la ACLU.

El 21 de noviembre de 2018  tuvo un episodio psicótico al subir al techo de un hospital por lo que fue arrestado y encarcelado por tres semanas por los delitos de invasión y daños a la propiedad.

Ese día de psicosis Jilmar Ramos llevaba consigo su pasaporte de Estados Unidos, un permiso para portar armas, una credencial de marine y la licencia de manejo certificada como REAL-ID, sin embargo la Policía de Grand Rapids pidió a agentes de ICE que revisaran el estatus migratorio del detenido e informó sobre los documentos de identidad que tenía el detenido, refiere la demanda de la ACLU.

Al cumplir su sentencia, las autoridades carcelarias decidieron entregarlo a los agentes de ICE que habían solicitado la retención de Jilmar Ramos desde el primer día que piso la cárcel.

A pesar de las pruebas sobre su ciudadanía estadounidense, los agentes elaboraron una orden de aprehensión donde lo identificaron como un inmigrante indocumentado de Guatemala y emitieron un citatorio para una audiencia en la corte de inmigración solicitando su deportación.

Después de tres días de permanecer en custodia de ICE, un agente revisó la base de datos del Departamento de Estado que confirmaba que se trataba de un ciudadano estadounidense por lo que tuvo que ser liberado.

El caso de Jilmar Ramos es uno de los casi 20,000 ciudadanos de Estados Unidos que han sido detenidos por ICE en la última década, de acuerdo con un informe del Cato Institute.

“El señor Ramos y el público”, destaca la ACLU, “merecen saber por qué el gobierno de Estados Unidos abusó de su propio ciudadano y veterano de guerra y cómo muchos otros han sufrido de la misma forma”.