Inmigrantes solicitan a una constructora $70,000 en salarios debidos

El sector es uno de los que más problemas con salarios reporta

Protesta de respaldo de los trabajadores que aún no lograr recuperar sus salarios.
Protesta de respaldo de los trabajadores que aún no lograr recuperar sus salarios.
Foto: Suministrada

El pasado mes de noviembre seis trabajadores inmigrantes consiguieron recuperar salarios debidos al no recibir horas extra por su trabajo como electricistas. La empresa que les debía el dinero era PEI Electrical Group, subcontratada de Top Shelf Electric (TSE), a su vez contratada por New Line Structures. El miércoles un grupo de trabajadores también inmigrantes tenía previsto volver a demandar hasta $70,000 que aún se debe a 14 trabajadores más en distintos conceptos.

Los trabajadores que plantean reclamos del año 2018 por trabajos en Hallets Point protestaron entonces y ahora ante la constructora New Line Structure a quienes hacen responsable del tipo de empresas con las que subcontratan los trabajos. Desde NICE, New Immigrant Community Empowerment, se explica que el peso de la responsabilidad recae sobre esta empresa.

Cuando se protestó hace dos meses se quiso entregar una carta a los ejecutivos de New Line Structures pero se les cerró la puerta. No obstante, seis de un total de los 20 inmigrantes que han decidido reclamar estas pagas que consideran que se les debe, recibieron lo que pedían. Estos mismos seis trabajadores iban a mantener con el resto de sus compañeros para reclamar lo que se le debe a los restantes.

“El grupo sigue unido”, explican desde NICE, organización que contaba también para esta protesta con la solidaridad de concejales como Francisco Moya, Carlos Menchaca, Ben Kallos y Charlie Uruchima de New York Committee for Occupational Safety & Health.

En la carta que escribieron en noviembre a esta constructora los trabajadores explicaron que cuando fueron contratados usaron el uniforme de TSE e identificación de New Line Structures para acceder al lugar de trabajo. “Esta cantidad de dinero no pagada puede no parecer mucho pero para nosotros es vital”, explicaban entonces. A la empresa le echan en cara que lleguen a acuerdos con contratistas que priorizan “las ganancias frente a la seguridad y los medios de vida de los trabajadores”.

NICE no pregunta el estatus a los miembros con los que trabaja y desde esta organización se afirma que muchos de los trabajadores en la construcción tienen historias como las de estos electricistas. “Recibimos una media de 60 casos de robos de salarios mensuales, muchos de ellos en el sector de la construcción”, explican desde esta organización. En este caso la veintena de trabajadores son los que han decidido dar este paso para reclamar lo que consideran suyo.

Este diario se puso en contacto con la constructora New Line pero no recibió respuesta antes del cierre de la edición.