ICE toma fotos y huellas dactilares para fichar a niños y adolescentes refugiados

Argumento oficial de que es una medida para proteger a los menores despierta sospechas de oscuras intenciones

La Oficina para el Control de Inmigración y Aduanas (ICE) empezó a implementar un nuevo procedimiento con los menores no acompañados detenidos en la frontera que consiste en tomar huellas digitales y fotografías para ficharlos de manera similar como se hace con quienes son acusados de cometer un delito.

La autoridad asegura que el registro de datos biométricos de niños y adolescentes que llegaron como refugiados es con la intención de protegerlos, un argumento tan bondadoso que sólo despierta suspicacias.

La medida de ICE aplica para los niños y adolescentes de entre 14 años y 18 años de edad que han sido transferidos a correccionales o albergues juveniles y que están bajo la custodia de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), una entidad que depende del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).

El procedimiento para registrar la identidad de los menores no acompañados a través de las huellas dactilares entró en vigor en enero como una forma de progeterlos y prevenir el riesgo de que sean víctimas de tráfico humano, reportó BuzzFeed News.

Este nuevo método de recaudar información personal de los inmigrantes se suma al programa de obtención de muestras de ADN de detenidos en la frontera que implementó la administración del presidente Donald Trump.

Las autoridades de inmigración también están tomando las huellas digitales de las personas a las que se entrega la tutela de los menores una vez que son liberados de los albergues donde son colocados de manera temporal por la ORR.

Activistas defensores de los inmigrantes reportaron tener conocimiento de que agentes de ICE están visitando los lugares donde mantienen a los menores no acompañados para ficharlos.

Las posibles oscuras intenciones

El registro de huellas digitales, asegura ICE, ayudara a rastrear a los menores para mantenerlos en un ambiente seguro, ya que un expediente sólo con documentos no sería suficiente para confirmar la identidad, además de procurar que no sean víctimas de tráfico, contrabando, esclavitud laboral o explotación sexual.

El mecanismo de identificación también aplica para las personas que se hacen cargo de los menores porque pudieran resultar tutores irresponsables que los pongan en riesgo.

Pero tanta preocupación por la integridad y la seguridad de los niños migrantes que de repente emana de ICE sólo genera más sospechas entre defensores de los inmigrantes que no confían en ese derroche de bondad de la administración de Trump.

Un exfuncionario de ICE asegura que las verdaderas intenciones de las autoridades al recabar la información biométrica de los menores tiene que ver con muy probables planes a futuro de detenerlos y deportarlos.

“Me resultaría muy difícil creer un motivo tan bondadoso como proteger a los niños”, refiere un reporte de prensa que cita al exfuncionario de ICE. “El objetivo es el mismo que las demás políticas de esta administración: apretar los tornillos a cualquiera que busque asilo sin importar su edad o situación”.