Los Ángeles introduce ordenanza para proteger a trabajadores

El Concilio de la Ciudad propone pruebas gratuitas, horarios flexibles para empleados de supermercados y farmacias
Los Ángeles introduce ordenanza para proteger a trabajadores
A Karla Barrera le preocupa contagiar el virus a sus hijitos.
Foto: Cortesía UFCW Local 770 / Cortesía

Día a día se cierran negocios, se cancelan clases, se postergan planes. Pero ciertos negocios y servicios indispensables para la comunidad, como supermercados, hospitales, farmacias o medios informativos, continúan sirviendo a la comunidad, con modificaciones y precauciones.

Los trabajadores de supermercados y de servicio se encuentran entre las personas que están expuestas diariamente al contagio, ya que deben continuar su labor, bajo el riesgo de contagiarse el COVID-19.

“Yo intento cuidarme lo más posible para no llevar el virus a mi hogar y contagiar a mis dos hijos”, indicó Karla Barrera, madre soltera de dos niños de 4 y 6 años, que trabaja en el supermercado Ralphs de Roscoe y Laurel Canyon, en el Valle de San Fernando, en entrevista con La Opinión.

“Ya casi no tenemos guantes ni desinfectantes (sanitizers) y a mí me gustaría poder usar una mascarilla”, explicó la trabajadora. Barrera recalcó que los trabajadores de supermercado están en contacto directo con los clientes.

“Guardamos sus alimentos en las bolsas, estamos cara a cara con ellos. Es igual que los trabajadores de los hospitales. A ellos les dan sus mascarillas, pero a nosotros no”. Barrera dijo que estaba buscando barbijos para poder comprar, pero que “no había en ningún lado”.

“No estamos en una situación normal ahora”, indicó John Grant, presidente de UFCW Local 770. “Eso significa que los trabajadores necesitan más protecciones y flexibilidad para poder continuar manteniendo las tiendas de supermercado abiertas y seguras para todos. El personal, la higiene y el reabastecimiento han cambiado de la noche a la mañana y el personal de los supermercados y farmacias han respondido. Nosotros necesitamos medidas para asegurar que ellos permanezcan protegidos en el trabajo”, agregó Grant.

UFCW Local 770 representa a más de 20,000 trabajadores de supermercados en los condados de Los Ángeles, Ventura, Santa Bárbara y San Luis Obispo, así como a más de 30,000 agremiados en las industrias de alimentos, farmacias, empacadoras de carne y procesamiento de comida, laboratorios, y dispensarios de marihuana.

“Yo entiendo que tan importante es que las personas tengan acceso a la comida en un entorno limpio y seguro pero nunca imaginé que como cajera en una tienda de supermercado nosotros estaríamos en el frente de batalla expuestos a un virus peligroso”, dijo Danielle Parks, cajera de una tienda Food 4 Less en Torrance. “Es urgente que nosotros tengamos el equipo y la flexibilidad que necesitamos para mantenernos seguros y asegurar que los clientes también estén a salvo. Nada es normal ahora excepto que la gente necesita comer”, indicó.

Los miembros de UFCW Local 770 que trabajan en supermercados y farmacias han sido impactados desproporcionadamente por la pandemia del Coronavirus.

“Yo espero que ya que los propietarios de las tiendas de supermercado están haciendo ganancias récord como resultado de esta crisis de salud, puedan gastar algo de esos recursos para protegernos a aquellos que estamos trabajando duro en tiendas abarrotadas llenas de personas estresadas, poniéndonos en riesgo, manteniendo las tiendas en operación y atendiendo las necesidades de nuestros clientes”, agregó Parks.

Los trabajadores de supermercados están expuestos al contagio.

Ordenanza de la Ciudad

Esta semana, el Concilio de la Ciudad de Los Ángeles aprobó unánimemente una ordenanza para proteger la salud y la seguridad de los trabajadores de supermercados, farmacias y entrega de alimentos a domicilio. La ordenanza ahora pasará al Fiscal de la Ciudad de LA para su redacción. Una vez redactada, los concejales deberán aprobarla.

Dicha medida busca que los trabajadores de supermercado, farmacias y de entrega de víveres a domicilio tengan acceso a pruebas gratuitas del COVID-19, horarios flexibles, así como máscaras, toallas antisépticas, desinfectantes de manos y otras precauciones básicas

“La compañía es flexible con las horas, para que podamos lavarnos las manos y limpiar todo más a fondo, pero es muy difícil”, reflexionó Barrera. “Estuve contenta de que hayan cerrado las escuelas, para que los niños no se contagien, pero cuando llego de trabajar en el mercado, tengo que trabajar de maestra para mis niños. No quiero que se atrasen”, agregó.

Reparto de alimentos

Algunos de los trabajadores del mercado han estado trabajando largas horas, para poder abastecer, limpiar a fondo y preparar la tienda para los clientes. Aquellos que reparten los alimentos no gozan de la membresía del sindicato y no tienen beneficios.

UFCW Local 770 ha pedido solidaridad y unión entre todos los trabajadores y que se apliquen los mismos beneficios a todos, sean o no miembros del sindicato. La moción del Concilio incluye a dichos trabajadores, y pide que sean considerados como empleados como lo requiere la ley de California.

“Mientras más personas permanezcan en sus lugares, los servicios de entrega de comida se harán más esenciales y serán una parte importante para asegurar que el virus no se propague. Pero en estos momentos los trabajadores que entregan alimentos a domicilio no son tratados como empleados por las compañías para las que trabajan y no se les proporciona entrenamiento básico en manejo de comida o no se les dan días de enfermedad necesarios. Todos los trabajadores necesitan las mismas protecciones y el público necesita garantías de que las tienen. Los miembros del Local 770 de UFCW agradecen al Concilio de la Ciudad de Los Ángeles por actuar para atender sus necesidades en este momento crítico”, agregó Grant.

Barrera pidió a los clientes que no se molesten y estresen con ellos, que sean pacientes. “Si alguien no se siente bien, es mejor que se queden en sus casas, que no expongan a los otros. Las tiendas siempre van a estar abiertas. Pero por favor piensen en nosotros, en nuestras familias. Estamos todos en el mismo bote, y estamos haciendo lo mejor que podemos: cuidando a nuestros hijos, a nuestros clientes y a nosotros mismos”, reflexionó.