Inmigrantes paran labores en fábrica de mascarillas tras la muerte de una empleada por coronavirus

Exigen condiciones seguras de trabajo luego de que una de sus compañeras muriera y la empresa no les informó
Inmigrantes paran labores en fábrica de mascarillas tras la muerte de una empleada por coronavirus
Alertan por el uso de cubrebocas.
Foto: JOHANNES EISELE / AFP / Getty Images

Los trabajadores de una fábrica donde elaboran mascarillas y otros productos de protección para la salud llevaron a cabo el viernes 1 de mayo un paro de labores luego de que una empleada murió por coronavirus y la compañía no les habría informado ni tomado medidas al respecto.

Los empleados de LSL Healthcare en el área de producción de equipo de protección personal (PPE) para hospitales, todos ellos inmigrantes y la mayoría mujeres, pararon labores para ponerse a salvo y entregaron una carta a la gerencia exigiendo mejores condiciones labores y 14 días pagados de cuarentena luego de que una de sus compañeras falleciera al enfermar de COVID-19.

La fábrica de LSL Healthcare se ubica en los suburbios de Chicago y continuaba en operaciones durante la pandemia al ser considerada como esencial.

“La compañía debería llamarnos cuando la crisis de COVID-19 haya terminado de acuerdo con el gobierno de Illinois o cuando la compañía esté lista para reanudar operaciones seguras de conformidad con la Orden Ejecutiva del Gobernador JB Pritzker. Volveremos a trabajar incondicionalmente hasta entonces”, escribieron los trabajadores en la carta.

De acuerdo con los empleados, sus jefes no informaron de que había trabajadores enfermos y se enteraron por su propia cuenta de la muerte de una de las suyas.

“Si fuera por los jefes, los trabajadores aún no lo sabrían”, declaró Maritere Gómez, organizadora del centro de trabajo Arise Chicago, un grupo de apoyo para los inmigrantes.

Gómez criticó a la empresa por poner en riesgo a los empleados con tal de generar ganancias.

“Creo que los trabajadores indocumentados necesitan unirse”, recalcó Gómez. “Creo que al salir de esta pandemia como trabajadores indocumentados, no podemos tener miedo. Si las personas indocumentadas no se defienden por sí mismas, nadie lo hará, ni su patrón ni su gobierno”.