5 poderosas razones por las que consumir vegetales congelados es mejor que consumirlos frescos

Si solías desconfiar de las propiedades nutricionales de los vegetales congelados, te sorprenderá saber que son saludables y ricos en nutrientes ¡Como los frescos!
5 poderosas razones por las que consumir vegetales congelados es mejor que consumirlos frescos
Los vegetales congelados son frescos, nutritivos y crujientes, una gran alternativa para el confinamiento.
Foto: Jakub Kapusnak/Foodiesfeed / Cortesía

Hoy en día los alimentos congelados juegan un papel sumamente importante en la alimentación, debido a la crisis de salud causada por la pandemia de coronavirus nos hemos visto obligados a crear nuevos hábitos de compra e inclusive en la manera en la que cocinamos. Resulta peculiar darnos cuenta que algunas secciones del supermercado tienen vitrinas vacías, sobretodo en los productos considerados como básicos de la despensa como es el caso de la avena, el arroz, los frijoles, la harina, los enlatados, algunos lácteos, el pan y bebidas alcohólicas como la cerveza y el vino; sin embargo el área de congelados no se ha visto afectada. 

Durante años los productos congelados han sido erróneamente juzgados y esto se debe a que suelen compararlos con las comidas rápidas congeladas (que finalmente son ultraprocesadas), las cuales se relacionan con un escaso valor nutricional y un alto contenido en calorías y honestamente ya es hora de aclarar sobre las inmensas diferencias que existen entre ambos y estar familiarizados con las ventajas que brindan estos productos, para los días que resten de confinamiento o en cualquier imprevisto ¡Serán un gran aliado!

1. Están limpios, libres de conservadores y listos para comer

Más sencillo imposible los vegetales congelados no sólo te facilitarán la vida ahorrando tiempo y dinero; pueden llegar a ser mucho más saludables que otros productos elaborados con vegetales que suelen ser procesados y ricos en conservadores y sodio con el objetivo de alargar su tiempo de vida y mejorar su sabor. Por otra parte son vegetales que ya vienen limpios, cortados y listos para cocinar y lo más importante es que se destacan por garantizar una seguridad alimentaria superior, claro por lo que sucede con cualquier tipo de bacteria o microorganismo durante el proceso de congelación (las inhibe completamente).

2. Todavía están frescos

Para los que tienen dudas sobre su frescura y aporte en nutrientes, los vegetales congelados son empacados completamente frescos y recién recolectados; el proceso siguiente es congelarnos por lo que conservan mucho más algunas vitaminas y minerales. Por otra parte en muchas ocasiones la gran mayoría de los vegetales que adquirimos como frescos en el supermercado no lo están, la realidad es que se almacenan durante semanas.

3. Nunca se van a descomponer

Es terrible desperdiciar comida y en muchas ocasiones sucede mucho con las frutas y verduras frescas, compramos de más y no son consumidas en su totalidad ya que se empiezan a deteriorar. La buena noticia es que los productos congelados nunca se van a echar a perder y tampoco vas a desperdiciar, ya que normalmente vienen empacados por porciones y podrás utilizar únicamente lo que necesitas.

4. Cocinar con congelados es más fácil

Lo cierto es que llevar una alimentación saludable cocinando en casa muchas veces puede ser algo caótico, toma tiempo y normalmente hay que picar muchos ingredientes. Ahora que sabes que se trata de productos confiables, ahorra tiempo y utilízalos para todas tus recetas para sopas, cremas, ensaladas, como guarnición y en guisados. También son una buena opción para tener algunas bolsas variadas disponibles en el congelador y utilizarlos en cualquier emergencia. 

5. Se trata de comida segura

Los productos congelados son los más seguros que existen ya que el proceso de congelación reduce el número de bacterias dañinas y los protege de cualquier deterioro (que justamente se dan a temperatura ambiente). Son productos limpios, libres de sustancias y saludables, con lo único que hay que tener especial cuidado es con el proceso para descongelarlos (aplica sobretodo para los cárnicos y pescados), en realidad con las frutas y verduras congeladas nunca tendrás problemas.