Por qué la relación madre e hija constituye un nexo tan estrecho y especial

Según un estudio realizado en 2016 sobre 35 familias, la parte del cerebro que regula las emociones es más similar entre madres e hijas que cualquier otro emparejamiento intergeneracional

Por qué la relación madre e hija constituye un nexo tan estrecho y especial
La ciencia explica que es más probable que mamá entienda qué le pasa a su hija cuando tiene un problema, porque podría imaginarse a misma en los zapatos de su pequeña.
Foto: Pixabay

Cuando una madre tiene a su bebé, ambos llegan a conocer el amor más puro del mundo. Sin embargo, sin afán de menospreciar y en base a estudios científicos, hablar de la relación de una madre con una hija es hablar de una de las conexiones más poderosas del mundo.

Cada niño y niña son un mundo hermoso, tienes sus particularidades, sus gracias y todos en casa los adoran. Pero al paso del tiempo, las hijas con las mamás van adquiriendo una relación muy particular, que incluso se entiende que se vuelva de una forma mucho más intensa.

Las relaciones madre e hija son el vínculo más fuerte que existe entre padres e hijos cuando se trata de las formas comunes en que sus cerebros procesan la emoción, esto según un estudio publicado en el Journal of Neuroscience.

Esto se debe a que si bien las conexiones entre madres e hijos, padre e hijas o padres e hijos pueden construirse sobre bases sólidas de amor, no siempre son tan fuertes en los departamentos de empatía. Y de esto, la química del cerebro es el responsable.

Según un estudio realizado en 2016 sobre 35 familias, la parte del cerebro que regula las emociones es más similar entre madres e hijas que cualquier otro emparejamiento intergeneracional. Eso quiere decir que es más probable que mamá entienda qué le pasa a su hija cuando tiene un problema, porque podría imaginarse a misma en los zapatos de su pequeña.

Fumiko Hoeft, profesora asociada de psiquiatría de la Universidad de California en San Francisco, explicó que el sistema corticolimbico examinado está fuertemente relacionado con la depresión. Eso hace que las experiencias de salud mental de las madres sean buenos predictores para sus hijas. Y, considerando que hay buenos resultados para los tratamientos preventivos de depresión, ese conocimiento de los antecedentes familiares puede ser de gran ayuda.

Como el estudio fue el primero en usar resonancias magnéticas intergeneracionales para comparar las estructuras cerebrales, Hoeft espera que más investigaciones puedan explorar el vínculo con otras afecciones de salud mental de manera que puedan beneficiar a todos los miembros de la familia. 

Aunque la base de investigación era pequeña, otros estudios han explorado el vínculo profundo entre madres e hijas. Un estudio reciente encontró que las madres favorecen a las hijas (y los padres favorecen a los hijos) debido al sesgo de experiencias compartidas.

Otro estudio determinó que la conexión de mamá e hija sigue siendo más fuerte que otro tipo de relación familiar intergeneracional a lo largo de todos los cambios de la vida. No es sorprendente que más investigaciones hayan demostrado que las madres y las hijas se influyen mutuamente para bien o para mal, de diferentes maneras que otras relaciones.