Conmovedor: Un nadador sordo construyó con sus padres una piscina en casa para entrenar y poder ir a las olimpiadas

El amor por la natación de Sebastián Galleguillo simplemente no conoce límites

Jóvenes buscan terminar su competencia de natación en los Olímpicos Especiales del sur de California.
Jóvenes buscan terminar su competencia de natación en los Olímpicos Especiales del sur de California.
Foto: FOTO CORTESÍA: BOB PALERMINI

Sebastián Galleguillo, un joven nadador argentino con hipoacusia, construyó con la ayuda de sus padres una piscina en un terreno de su casa con plásticos, nailon, maderas y chapas para poder entrenarse durante la cuarentena y cumplir su anhelo de competir en las Sordolimpiadas.

El nadador, de 18 años y con hipoacusia neurosensorial, habló con la agencia Efe de su amor por este deporte, de cómo la natación lo “ayudó a socializar” y a “abrir caminos” y detalló cómo construyó la piscina para poder entrenarse durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por la pandemia del coronavirus el 20 de marzo.

La idea inicial era hacer un pozo, con palas, pero hubieran tardado demasiado, así que a la mamá de Sebas, se le ocurrió la idea que cambio todo:

“Mi mamá dijo: ‘Hagamos como un invernáculo, pero invertido, hagamos esa estructura, pero más reforzada’. La función básica era el plástico, el nailon. Tuvimos que nivelar un poco el piso, lo enderezamos, barrimos y le pusimos unas chapas. Pusimos palos en línea enterrados a un metro de profundidad, pusimos las chapas y las agarramos con madera”, cuenta Sebastián.

“Me ayudaron mi familia, me ayudó mi hermano con chapas, mi vecina con materiales y mi entrenador me dio las medidas. Quiero agradecerle a mi entrenador Guillermo Noble, que me apoyó en todo. Ahora me pasa todos los entrenamientos”.

Aunque el increíble Sebastián recibió mucha ayuda, la más valiosa fue la de sus padres quienes estuvieron con él respaldando su sueño y claro, construyendo con sus manos la piscina:

Me di cuenta de que los que siempre me apoyaron en el deporte, sea malo o bueno, eran mis papás. A mí me gusta correr porque soy competitivo, pero me di cuenta de que tengo un motivo más para correr: mis papás. Todo el amor que me dieron por el deporte y todo lo que hicieron para ayudarme. Me hicieron un pileta, me ayudaron, tengo una alegría impresionante, mi forma de expresarlo es correr las carreras por mi familia, por todo lo que me apoyaron”.