Tenía permiso para vivir en EE.UU. pero será deportado por consejo incompleto de sus abogados

Sin saberlo, Figueroa-Lemus se declaró culpable de posesión de drogas

La Corte Suprema de Colorado no le dio la razón.
La Corte Suprema de Colorado no le dio la razón.
Foto: John Moore / Getty Images

El inmigrante documentado Eswin Ariel Figueroa-Lemus no podrá cambiar la declaración de culpabilidad que los expuso a ser deportado, según dictaminó este lunes la Corte Suprema de colorado. El afectado había recurrido su caso alegando que sus abogados no le habían asesorado bien, un hecho que los propios letrados reconocieron.

Según el fallo (un documento de 13 páginas), aunque Eswin Ariel Figueroa-Lemus nunca recibió de sus abogados detalles de los procedimientos en su contra tras un arresto en 2012 por posesión de drogas, el hecho de que sus abogados le indicaron que podría ser deportado anula todo reclamo de “asesoría inefectiva”.

En su pedido ante el máximo tribunal de Colorado, Figueroa-Lemus había solicitado que los jueces revisasen dos fallos anteriores (Condado Jefferson y Corte Estatal de Apelaciones) en los que también se le había negado la oportunidad de reabrir el caso de 2012.

Figueroa-Lemus había argumentado que sus abogados no le explicaron que, incluso si él solicitaba una sentencia diferida, iba a ser arrestado sin posibilidad de fianza como parte de los procedimientos judiciales normales en su caso, debido a que pedir una sentencia diferida equivale a declararse culpable. La sentencia diferida significa que, en caso de cumplirse ciertas condiciones, la persona no será encarcelada y los cargos en su contra podrían anularse.

Y tampoco le explicaron que, una vez arrestado, los agentes federales de inmigración podrían intervenir e iniciar los trámites de deportación.

En el documento del dictamen, la Corte indica que el abogado de Figueroa-Lemus informó oportunamente al acusado que la posesión de drogas podría causar la deportación, pero que nunca se le explicó sobre el arresto judicial obligatorio y la posible intervención del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), que ocurrió en agosto de 2013.

En su dictamen, la Corte Suprema de Colorado determinó que la Corte de Apelaciones no tenía jurisdicción para recibir el caso porque Figueroa-Lemus nunca llegó a ser formalmente sentenciado y también encontró que un caso similar de otro inmigrante con orden de deportación en 2012, que favoreció al inmigrante, no se aplica a la situación de Figueroa-Lemus.

Los magistrados reconocieron que “las leyes de inmigración son menos que claras”, pero, dijeron que esas mismas leyes piden que los abogados informen a sus clientes de manera “sucinta y directa” que declararse culpables puede llevar a la deportación. Si ese requisito se cumple, se proveyó el “consejo correcto”.

Dicho de otro modo, las leyes federales no piden que los abogados den otros consejos sobre posibles razones de deportación, por ejemplo, consejos relacionados con arrestos judiciales. Por eso, según la Corte Suprema, Figueroa-Lemus recibió “consejos correctos”.

“Solo se le exigió a su abogado asesoría sobre las consecuencias inmigratorias de declararse culpable y nada más”, dice el fallo, firmado por el juez Nathan Coats, presidente del máximo tribunal estatal.