Gobierno de la CDMX anuncia apoyo a Gabriela, víctima del ataque contra jefe polical

Tenía 26 años y era madre de dos pequeñas, se dirigía a su trabajo cuando fue alcanzada por las balas en ataque a Omar García Harfuch
Gobierno de la CDMX anuncia apoyo a Gabriela, víctima del ataque contra jefe polical
Deudos de la mujer que murió en ataque en la CDMX.
Foto: Agencia Reforma

MÉXICO – La familia de Gabriela, la mujer que murió en atentado contra Omar García Harfuch el jefe de la policía de la Ciudad de México,  tendrá la reparación integral del daño, aseguró la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAVI).

“Se mantiene comunicación y seguimiento con su esposo, víctima indirecta y familiares cercanos, a quien personal de la Comisión ha acompañado en el proceso, garantizando en todo momento el apoyo jurídico, psicoemocional, de trabajo social, así como que la proveeduría de los servicios funerarios y asistencia alimentaria estén cubiertos”, aseguró la CEAVI en un comunicado.

Añadió que también se gestionará el acceso a programas sociales de las víctimas indirectas, en coordinación con la Fiscalía General de Justicia y el Gobierno de la Ciudad de México.

Gabriela, de 26 años y madre de dos pequeñas, falleció durante el ataque al secretario Omar García Harfuch.

Ella es una de las tres víctimas mortales de la balacera ocurrida, en la Colonia Lomas de Chapultepec, Alcaldía Miguel Hidalgo.

Los otros dos fallecidos eran escoltas y amigos cercanos del Secretario.

La familia de Gabriela tuvo que esperar 31 horas para que les fuera entregado el cuerpo.

A pesar de que pensaron que desde la noche del viernes, cuando ocurrió el ataque, les entregarían el cuerpo, tuvieron que esperar hasta la tarde del sábado para poder realizarle su funeral.

El cadáver de la joven de 26 años llegó la mañana del sábado al Instituto De Ciencias Forenses. La autopsia que le realizaron arrojó que recibió disparos en la cabeza y en el tórax.

Su pareja acompañó el cuerpo hasta Xalatlaco, Estado de México, a donde llegó a las 17:30 horas en una carroza fúnebre custodiada de patrullas municipales.

Su padre Fidel contó que las dos hijas de Gabriela, de 3 y 9 años, no entienden lo que sucedió, pero extrañan a su madre. “Tememos que se enfermen”, dijo.

Con información de agencias