Conoce las 6 razones científicamente comprobadas por las que tomar mucha agua en el día beneficia tu salud y disminución de peso

El agua es fundamental para el buen funcionamiento del organismo. Crear el hábito de beber suficiente agua se relaciona con extraordinarios beneficios para potenciar la pérdida de peso de manera saludable
Conoce las 6 razones científicamente comprobadas por las que tomar mucha agua en el día beneficia tu salud y disminución de peso
Un buen consumo de agua es indispensable para potenciar la quema de calorías, grasa y mejorar el rendimiento físico y mental.
Foto: Shutterstock

Uno de los aspectos más esenciales para la vida y gozar de un buen estado de salud radica en la hidratación, a estas alturas todos somos muy conscientes de la importancia de seguir hábitos saludables y uno de los más fundamentales es tomar las óptimas cantidades de agua. Con base en esto existen muchos estudios que apoyan la teoría de los beneficios que aporta la ingesta de abundante agua en la pérdida de peso. 

La hidratación juega un papel clave en todo tipo de funciones entre las que se destacan sus beneficios para transportar y distribuir los nutrientes esenciales, colabora activamente en el proceso digestivo, regula la temperatura corporal, elimina las toxinas que se producen en los órganos principales y es determinante en la función muscular. Lo cierto es que asegurar el adecuado consumo de agua siempre traerá consecuencias positivas, sobre todo cuando se trata de bajar de peso, acelerar el metabolismo y quemar grasa. 

Razones para beber más agua y potenciar la pérdida de peso:

1. El agua es un supresor natural del apetito

El agua es el mejor aliado sin calorías para brindar saciedad, resulta que la sencilla costumbre de beber agua antes de comer se relaciona con una menor ingesta calórica y es un buen tip para evitar la ansiedad por comer y sobretodo para no alimentarnos en exceso. Cuando el estómago detecta que esta lleno, le envía señales al cerebro para que deje de comer. También especialistas en medicina y nutrición coinciden en que en muchas ocasiones confundimos la sed con el hambre, una buena recomendación antes de comer lo primero que encontremos es beber un vaso de agua; si el hambre persiste opta por el consumo de colaciones sanas, bajas en calorías y con un alto contenido en agua como es el caso de la mayoría de frutas, verduras o alimentos como la gelatina. Un estudio realizado en mujeres a 50 mujeres con sobrepeso integró como parte de sus hábitos, la ingesta de 500 ml de agua 30 minutos antes de desayunar, almorzar y cenar durante 8 semanas consecutivas. Los resultados fueron de lo más positivos ya que todas  las mujeres, experimentaron una reducción en peso, grasa e índice de masa corporal. 

2. El consumo de agua potencia la quema de calorías

El simple hecho de beber las correctas cantidades de agua a lo largo del día, ayuda a quemar más calorías. Integrar el consumo de 500 ml de agua fría antes de las comidas principales, es un hábito con grandes resultados entre sus principales bondades se encuentra un aumento en el gasto de energía. También se estima un aumento positivo en la quema de calorías de entre el 2-5% más, dentro de los primeros 90 minutos después de haber consumido el agua. Otra genialidad es que un buen consumo de agua aumenta temporalmente el gasto de energía mientras el cuerpo se encuentra en reposo. La recomendación de diversos especialistas es procurar que el agua que se bebe a lo largo del día sea fría, esto brinda mayores beneficios en la quema de energía, ya que el cuerpo gasta más energía o calorías al calentar el agua para la digestión.

3. Ayuda a eliminar los desechos del cuerpo

Las consecuencias de la deshidratación son graves, cuando no consumimos la cantidad suficiente de agua el cuerpo no puede eliminar correctamente los desechos y las toxinas. El agua es indispensable para ayudar a los riñones a eliminar todas estas sustancias, a la vez es un órgano que tiene la peculiaridad de retener los nutrientes esenciales y electrolitos; cuando el cuerpo está deshidratado los riñones retienen líquidos. También la deshidratación es una de las principales causas del estreñimiento, el agua mantiene los desechos en movimiento, acelera el tránsito intestinal y afloja las heces endurecidas. La acumulación de desechos y toxinas en el organismo tiende a derivarse en inflamación que es una de las principales causas del sobrepeso.

4. Beber agua reduce la ingesta de calorías en otras bebidas

Una gran causa del exceso en calorías y el sobrepeso radica en el consumo de bebidas azucaradas que se destacan por su alto contenido en azúcares y calorías. El simple hecho de suplir el consumo de refrescos, cafés, tés o cualquier bebida comercial endulzada, por agua es un gran hábito que ahorra la ingesta de muchas calorías adicionales. Para algunas personas puede ser muy drástico consumir el total de estás bebidas por líquidos naturales, una gran alternativa es consumir un litro de agua natural a lo largo del día y complementarlo con tés e infusiones naturales. Un estudio comprobó que eliminar el consumo de bebidas azucaradas y aumentar el de agua natural todos los días durante 6 meses, se relaciona con una pérdida de peso de entre 2-3 kg únicamente por integrar esta sencilla costumbre.

5. Sin el agua no se puede quemar la grasa corporal

Sin una correcta ingesta de agua el cuerpo no puede metabolizar de manera correcta las grasas o carbohidratos almacenados. El primer paso para que se de un correcto proceso en la metabolización de las grasas (lipólisis), es la hidrólisis que ocurre cuando las moléculas de agua interactúan con los triglicéridos para crear glicerol y otros ácidos grasos. Esta es la simple razón por la que beber suficiente agua es esencial para quemar las grasas de los alimentos y bebidas, así como la grasa almacenada. 

6. Un buen consumo de agua mejora el rendimiento físico

Cualquier dieta o programa para perder peso incluirá como parte fundamental la actividad física, es uno de los componentes más importantes para bajar de peso. El agua interviene en el buen funcionamiento de los músculos, los tejidos conectivos y las articulaciones, también ayuda a que los pulmones y el corazón funcionen de mejor manera ante el aumento de actividad física. A la vez una correcta hidratación reduce el riesgo de calambres musculares y un exceso de fatiga.