Por qué los refrescos light pueden generar daño a tu salud

Indirectamente, los refrescos light pueden fomentar el incremento del peso corporal
Por qué los refrescos light pueden generar daño a tu salud
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Nos suelen presentar a los refrescos light como alternativas más saludables a los refrescos regulares, pero esto puede no ser así. Incluso, quizá los refrescos light sean más dañinos que los de siempre. A continuación indicamos qué padecimientos pueden estimular los refrescos light y por qué deberías regular su consumo.

1. Enfermedades del corazón

Según un artículo del portal Salud 180, una mujer que beba 1 o más refrescos light al día podría incrementar su riesgo de sufrir un infarto o de padecer un problema cardiovascular.

Antonio Gil, especialista de la Sociedad Española de Neurología, indica que los refrescos en general contienen sodio y fructuosa que elevan la presión arterial considerablemente cuando los refrescos light se consumen en exceso.

2. Diabetes

El consumo regular de 1 o 2 latas de refresco light también podría incrementar en un 60% el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Una de las razones de esto es que el aspartame, principal edulcorante artificial de estas sustancias, provoca un aumento de azúcar en la sangre, y también picos en los niveles de insulina, lo que podría incrementar la resistencia.

3. Síndrome metabólico

La Universidad de Purdue hizo una investigación en que asocia el consumo diario de refrescos light a un 36% de posibilidades de desarrollar síndrome metabólico en comparación directa con una dieta eximida de refrescos light.

El síndrome metabólico concentra los factores de riesgo que incrementan las posibilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular o diabetes tipo 2.

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4. Incremento de peso

Los refrescos light pueden fomentar indirectamente el incremento de peso dado que, como no son lo suficientemente saciantes, pueden estimular un mayor consumo de alimentos sólidos.

Según la American Journal of Clinical Nutrition, el organismo no metaboliza los edulcorantes artificiales como la glucosa, haciendo que se acumulen en el cuerpo como grasa, lo que eleva el riesgo de sobrepeso.

En conclusión, no hay que fiarse demasiado de los refrescos light, ya que pueden ser más dañinos para nosotros que sus versiones regulares. No obstante, esto dependerá también de tu consumo, es decir, si es excesivo o si lo logras regular.