Perder peso nunca fue tan fácil: Dieta inversa, comer más para adelgazar

Comer más y mejor es la llave para garantizar un peso saludable a largo plazo y evitar el efecto rebote
Perder peso nunca fue tan fácil: Dieta inversa, comer más para adelgazar
Prácticos consejos para llegar al peso ideal, ganar salud, energía y prevenir enfermedades.
Foto: Shutterstock

Perder peso se ha vuelto uno de los temas de salud más importantes de la actualidad, es una de las mejores y mayores medidas para ganar salud, vivir más y mejor. Si bien es cierto que comer en exceso es una de las principales causas del sobrepeso y obesidad e inclusive se relaciona directamente con un aumento en el riesgo de desarrollar enfermedades degenerativas, la calidad de las calorías que consumimos influye directamente.

La realidad es que actualmente diversos especialistas en nutrición coinciden en que la relación de las calorías que gastamos y las que ingerimos no basta para llegar a una conclusión sobre los kilos que ganamos o perdemos. De cierta manera la teoría que hemos creído durante años sobre comer menos, hoy en día tiene una visión diferente.

Cabe mencionar que comer menos es una práctica que se asocia con beneficios de salud, entre los que se destaca la pérdida de peso, la depuración del organismo, mejores niveles de energía y es un buen método en la prevención de enfermedades. Sin embargo al reducir las calorías sin tener en cuenta su calidad o procedencia interviene de manera negativa, excluyendo otros mecanismos biológicos importantes. El mayor inconveniente de estas reducciones calóricas sin sustento, se deriva en el famoso efecto rebote; proceso en el cual el cuerpo ante una dieta restrictiva reacciona alentando y deteriorando el metabolismo. Es decir el organismo entra en su “modo de ahorro de energía” como una especie de mecanismo de protección y se favorece el almacenamiento de grasa en el cuerpo. 

La solución al efecto rebote: Dieta inversa

Sí, es un hecho que para perder peso es necesario comer menos calorías. Sin embargo al poner atención en la calidad integral de los alimentos que consumimos, lograremos adelgazar de manera más efectiva y sobre todo a largo plazo. Considerar alimentos saludables y de gran poder nutricional, de manera automática es el aliado perfecto para evitar alterar las sensaciones de hambre y saciedad. El organismo no responde de la misma manera al comer un panecillo industrial, que un puñado de frutos secos; la diferencia radica en que el primero pertenece al grupo de los alimentos procesados, los cuales se relacionan con picos de insulina y otras afectaciones de salud. Por su parte los frutos secos pueden contener las mismas calorías pero brindan energía de calidad, son de lenta absorción, aportan fibra, proteínas vegetales y grasas saludables, su valor completamente diferente.

La dieta inversa funciona bien para aquellas personas que desean mantener el peso perdido o para los típicos casos en los que “se estanca la pérdida de peso”. Consiste en aumentar de manera progresiva el consumo de calorías, hasta regresar a la ingesta recomendada por día (es decir sin restricción calórica). Resulta una buena alternativa para ayudar al metabolismo a recuperar su ritmo normal y sobre todo es una buena herramienta para estabilizarlo.

Lo que resulta clave es elegir la calidad de los alimentos que se consumen, ya que su poder nutricional interviene directamente en el sistema hormonal y por ende se relaciona directamente con la producción de leptina y las hormonas de la tiroides, ambas controlan importantes aspectos como la quema de grasa, el metabolismo y el apetito. 

Algunos consejos para comer más y mejor:

  • Incluye el consumo de hidratos de carbono de calidad, son de gran ayuda para aumentar los niveles de leptina y ayudan a disminuir el riesgo del efecto rebote. Los encontrarás en alimentos como los cereales integrales, avena, legumbres y algunas frutas como la manzana y naranja.
  • Consume alimentos ricos en proteínas y fibra. Las principales fuentes recomendadas son productos como el huevo, carne magra, pollo, pescado, legumbres y la mayoría de los vegetales y frutas.
  • Evita el consumo de alimentos procesados, entre los que se destacan los cereales refinados, bollería, embutidos, grasas saturadas y azúcares simples. Son responsables de causar diversos desajustes hormonales. 
  • Integra bebidas naturales e infusiones medicinales que mantengan bien hidratado al organismo, ayudan a mejorar el funcionamiento de la fibra. 
  • Evita cenar muy tarde y en general procura establecer horarios fijos para las comidas.