Empastes de amalgama: ¿Son un riesgo para la salud?

Los empastes de amalgama contienen mercurio que puede ser liberado hacia nosotros

Empastes de amalgama: ¿Son un riesgo para la salud?
Foto: Shutterstock

Entramos en contacto con los empastes de amalgama mediante nuestros dientes. Estos han sido parte de los tratamientos odontológicos desde hace mucho tiempo, pero puede que ellos sean perjudiciales en cierto grado para nuestra salud. Examinaremos esta posibilidad a continuación.

¿Qué son los empastes de amalgama?

Según un artículo del portal Infosalus, los empastes de amalgama, o empastes de plata, son un elemento básico de la odontología. La amalgama incluye mercurio, un componente potencial peligroso para los seres humanos.

A pesar de la presencia de mercurio, la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA por sus siglas en inglés) considera que los empastes de amalgama son elementos seguros para los adultos y niños mayores de seis años.

Aparentemente, las posibles fugas de mercurio que ocurren con los empastes de amalgama serían reducidas a raíz de que, en una amalgama completamente endurecida, la superficie del relleno de los empastes sería cubierta con una película de óxido que bloquearía las fugas.

El peligro de las resonancias magnéticas

amalgama dientes

Foto: ShutterstockAunque los empastes de amalgama no sean peligrosos en su estado natural, esto puede cambiar bajo la realización de resonancias magnéticas y los campos magnéticos que se desprenden durante el procedimiento.

Según los estándares de la Agencia de Protección Ambiental, la cantidad de mercurio que liberan los empastes de amalgama durante una resonancia magnética excedería los niveles seguros para las personas.

Es posible que dicha liberación excesiva de mercurio se deba a un cambio de fase en los materiales que conforman los empastes de amalgama, o la formación de microcircuitos que dan lugar a la corrosión electroquímica inducida por los campos magnéticos.

A pesar de lo anterior, hacen falta más estudios para determinar con exactitud la peligrosidad de los empastes de amalgama y sus posibles efectos nocivos sobre nuestra salud, por lo que todavía no es posible encender las alarmas.