Mexicanos controlan la instalación del aire acondicionado en un boom inmobiliario de EEUU

Conoce la historia de Israel Nieto y de su equipo de trabajadores, originarios de la Sierra Gorda de Querétaro

Mexicanos controlan la instalación del aire acondicionado en un boom inmobiliario de EEUU
Israel Nieto.
Foto: Cortesía. / Cortesía

BELLA VISTA DEL RÍO.- Entre las grúas que rompen el horizonte de Atlanta, entre desarrolladores de altos presupuestos de Georgia y entre los exóticos murales que empujan un inédito boom de la construcción local a pesar de la pandemia, está un grupo de mexicanos que día a día salen de esta pequeña localidad ubicada en las faldas de la Sierra Gorda de Querétaro.

Este perfil migratorio se enfoca en la colocación de aire acondicionado en casas y departamentos; en oficinas, centros comerciales y todo tipo de construcciones que los llamen porque ahí estarán:  ellos controlan las temperaturas de los interiores de Atlanta.

Montado sobre la estructura de un ático, Israel Nieto, de 25 años, tiene ya un equipo de cuatro mexicanos, todos de Villa Vista del Río. La mayoría de los desarrolladores de bienes inmuebles se apoyan en los mexicanos para las tareas del acondicionamiento de aire. Los llaman porque les gusta su trabajo y, con el paso del tiempo, se han hecho de un nombre.

—No es un trabajo fácil: el calor aquí puede llegar hasta los 50 grados o más, entre el techo y la casa, pero aquí estamos— subraya Israel Nieto en entrevista telefónica.

Los emigrantes saben que quien abrió el camino fue un tal “Pelayo” hace alrededor de una década, justo cuando inició el “boom” inmobiliario que el guía turístico Steve Saenz  define como “sin precedentes” desde 1837 cuando se fundó la ciudad a los costados de la vía ferrocarrilera que vio nacer a Terminus, predecesora de Atlanta.

El incremento en la construcción inmobiliaria, precisa, es el resultado de una brecha entre la oferta y la demanda que se sostiene a pesar del coronavirus porque, en medio de la pandemia, la gente huye de las grandes urbes.

Previo a la pandemia, las inmobiliarias observaban dos tipos de clientes en las grandes ciudades como Nueva York: quienes querían mudarse algún día y los que llegaban pero, en estos tiempos recientes, la mayoría quiere irse.

Una encuesta realizada a principios de mayo por PropertyNest, un sitio de listados de bienes raíces, indicó que casi un millón de personas estaban considerando lugares menos hacinados. Por ese camino, Atlanta se volvió más atractiva.

Lo cierto es que, con el paso del tiempo, la ciudad se transformó, detalla Steve Saez. Es más abierta y se aleja de la imagen provinciana de sociedad cerrada.

“Como cuna del Movimiento de Derechos Civiles, Atlanta disfruta de un lugar especial en el corazón y la mente de las personas que valoran la diversidad y la igualdad”, dice. “Hoy, Atlanta se está volviendo más diversa culturalmente y compite por el talento en una economía cada vez más globalizada que atrae nueva gente y esos residentes necesitan un lugar para vivir”.

También necesitan una temperatura ideal. Israel Nieto reconoce que ahora tiene tanto trabajo que las jornadas se extienden hasta 10 o 12 horas al día, de lunes a sábado, sin parar.

El trabaja como subcontratista, tiene a su cargo a gente que mueve según la demanda. En total son cuatro. Todos de Bella Vista del Río. Sus tíos, sobrinos, primos y parientes también están en lo suyo. “De la familia somos unos 15 que trabajamos en el aire acondicionado, pero hay unas 20 o 30 cuadrillas de varios trabajadores”.

Miuler Gutiérrez (pantalón corto) y otros trabajadores del aire acondicionado de visita en Bella Vista de Río.
Miuler Gutiérrez (pantalón corto) y otros trabajadores del aire acondicionado de visita en Bella Vista de Río.

El sueldo es mucho mejor que en otras actividades como la agricultura e igual o más cansado. Israel Nieto se levanta a las 5:30 de la mañana. Se viste y se apresura a su vehículo para recoger a las personas de su equipo. Algunos viven cerca pero a otros están hasta una hora de camino y tiene que ir por ellos. De ahí van a cargar el material de la compañía que los contrata y luego al lugar donde hará la instalación.

Su equipo instala el aire acondicionado de alrededor de 10 casas por semana.

Responsabilizarse de la gente. Correr. Manejar, concentrarse en cableados, tubos, temperaturas. Ser puntual. Cumplir con metas. No quedar mal. En resumen: ser un buen trabajador, serio.

“Cuando estás en el rancho crees que vas por los billetes verdes y será facíl”, comenta. “Pocos aguantan levantarse temprano, dormir poco, estar cansados y no tomar alcohol porque eso te distrae y te quita fuerza… si beben, se cansan más”.

Sueños en grande

A pesar de su juventud, Israel Nieto tiene una disciplina que se inspira en el sueño de no llegar a viejo al mismo ritmo. Por eso se mira a los 40 años ya retirado en Bella Vista del Río, disfrutando de sus inversiones y negocios producto de su esfuerzo. Aquí lo espera su esposa con quien se casó recientemente mientras él se dobla en el trabajo de Atlanta.

Aún sin familia pueden hacer más.

Bella Vista del Río es un pueblo formado por tres comunidades que quedaron sepultadas por la construcción de la presa hidroeléctrica Zimapan. Hasta las fronteras de la comunidad no hay mucho quehacer, sino la agricultura y la emigración. Otras opciones están a los alrededores, donde se ha desarrollado el ecoturismo y la pesca deportiva.

Muchos repatriados han invertido en estas actividades o simplemente aprovechan la belleza del lugar para construir sus casas… ¡Con aire acondicionado!

Miuler Gutiérrez es uno de ellos. Ahora mismo se tomó unos días de descanso para vigilar personalmente la obra en Bella Vista y descansar, ver amigos, pasear, comer una buena barbacoa o mojarras de la presa, donde se crían al por mayor. Sube y baja en una camioneta nueva moderna que se abre paso en sinuosos caminos montañosos, pedregosos. Agrestes.

Este queretano de 34 años fundó su propia empresa para ser él mismo quien hace los tratos con las empresas constructoras: Gutiérrez Heating and Air, INC.

No fue un camino sencillo. Ni siquiera fue una elección, sino una inercia. Sus padres lo llevaron a Atlanta cuando era adolescente y él estudió tres años en la escuela, pero pronto lo absorbió el trabajo de su padre en el aire acondicionado. En ese tiempo los mexicanos que se habían metido en el tema sólo sabían hacer las instalaciones en casas nuevas, en obra negra.

Les iba bien hasta que en el 2008 la crisis inmobiliaria los dejó con el mínimo de ingresos, con empleo de uno o dos días por semana. Entonces Miuler Gutiérrez le pidió a un amigo que lo llevara con él a hacer trabajo de mantenimiento. “No me pagues, sólo enséñame”.

Después estudió los libros para tener el certificado que se requiere para abrir los equipos del aire y trabajar en ellos porque sin este requisito no pueden operar. Paso siguiente, la compañía.

Miuler Gutiérrez
Miuler Gutiérrez

Constancia

Miuler Gutiérrez empezó como subcontratista (como ahora es Israel Nieto). Entre 2009 y 2010 montó la compañía. Al principio hacía trabajos pequeños con clientes directos que llegaban por recomendación del boca a boca.

Ahí se dio cuenta de dos verdades absolutas: la importancia del inglés y de la legalización. El inglés ya lo tenía por la escuela y la práctica; para los papeles, comenzó a buscar la forma de obtenerlos… y ¡la encontró!

Crecer en grande para ser mejor es hoy el lema de la compañía y una actitud característica. No sólo de las cuadrillas de Gutiérrez Heating and Air, INC, sino de todos los mexicanos que se suman a la tarea titánica de dar la temperatura ideal a Atlanta.

La mitad de esos trabajadores tiene familia en México  y la otra en Estados Unidos, aunque ahora hay un poco menos en EEUU porque lo cierto es que cuando les da la gana a las autoridades locales, dejan a un lado cualquier afán progresista y les caen arriba para deportarlos. La semana pasada, después de una pausa por la pandemia, detuvieron a alrededor de 1,000 personas en todo el país, varias de ellas en Atlanta

Estas redadas se vuelven en contra del boyante mercado inmobiliario local que carece de personal y batalla para convencer a los mexicanos para que vuelvan porque los mexicanos en el aire acondicionado son cotizados, un producto de alta calidad con o sin papeles.