Latinos lideran el número de estudiantes sin hogar

Estudio revela que siete de cada 10 estudiantes, K-12, que viven en la calle pertenecen este grupo

Familia viviendo en un vehículo.
Familia viviendo en un vehículo.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

El pasado mes de junio, Jacqueline Robles, de 21 años, celebró su graduación de la Universidad Estatal de California en Long Beach (CSULB), donde obtuvo una licenciatura en administración de empresas.

Actualmente está asistiendo a la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) para obtener una maestría, la cual espera culminar en dos años. Las personas que no la conocen poco imaginarían que Robles ha sobresalido exitosamente pese a que casi toda su vida ha estado con la falta de un hogar estable.

La estudiante dijo que creció con su madre, quien padecía problemas mentales y abuso de drogas. A los 5 años el sistema de cuidado infantil del condado de Los Ángeles se la llevó. Vivió por un año en un hogar de crianza y a los 6 años se la entregaron a su abuela materna.

Jacqueline Robles, de 21 años, se graduó de Cal State Long Beach. (Suministrada)

Para su mala suerte, durante ese tiempo su madre perdió su patria potestad y  a los 16 años volvió al sistema de crianza donde vivió hasta los 18 años cuando fue considerada adulta; aunque no dejaba de estudiar.

Ya con un auto, la joven se vio obligada a vivir en él, en las casas de amigos y posteriormente en los dormitorios mientras estudiaba en Cal State Long Beach.

La joven asegura que no fue fácil pero siempre tuvo la mentalidad de salir adelante sin importar los obstáculos que se le presentaran, incluyendo la falta de vivienda estable o una familia.

Actualmente vive en un apartamento que es parte de un programa de vivienda para estudiantes universitarios sin hogar. Ella tiene dos años para vivir ahí hasta que obtenga su maestría.

“Esperan que para ese entonces yo tenga ahorrado para poder mudarme a un lugar por mi sola”, indicó la joven.

Robles forma parte de los casi 270,000 estudiantes —de jardín de niños al grado 12—  en California que experimentaron la falta de vivienda durante el año escolar 2018-2019.

El informe “Estado de crisis, desmantelamiento la falta de hogar de estudiantes en California” que fue publicado el lunes por el UCLA Center for the Transformation of Schools encontró que uno de cada cinco estudiantes de colegios comunitarios, uno de cada 10 estudiantes de la Universidad Estatal de California (CSU) y uno de cada 20 estudiantes de la Universidad de California (UC) experimentaron la falta de vivienda durante el año.

Se estima que los estudiantes que experimentan la falta de vivienda en el estado han aumentado en casi un 50% en la última década.

Los datos estatales del ciclo escolar 2018-2019 revelaron que los alumnos que no tienen hogar tienen el doble de probabilidades de ser suspendidos: un 6% contra un 3% de niños que sí tienen hogar; mientras que en ausencia crónica, la diferencia era del 25% frente al 12% de niños con hogar.

Más preocupante aún, tras la pandemia del COVID-19 y la interrupción de clases presenciales, los autores del informe sostienen que la cantidad de estudiantes que ahora experimentan la falta de vivienda es probablemente mayor.

Agregan que las clases virtuales han aumentado los desafíos para los estudiantes que dependen de la escuela para albergarse, para utilizar tecnología adecuada, acceso a Internet y comidas.

Lorena Camargo González, co-autora del reporte, dijo que la mayoría de estudiantes que enfrentan esta falta de vivienda son los latinos con 7 de cada 10 desamparados.

“Estos jóvenes no tienen un techo sobre sus cabezas y viven con familiares, en autos, refugios o moteles. Constantemente se están moviendo”, dijo González.

La autora también dijo que en su investigación encontró que a menudo, estudiantes latinos provienen de familias de estatus mixto o familias indocumentadas. Debido a este temor de ser identificadas no buscan recursos.

“No quieren que las escuelas y los funcionarios sepan de su situación de vida porque pueden tener miedo debido a su estatus legal o miedo de ser denunciados a los Servicios de Protección Infantil”, indicó González.

Robles se identifica con esta problemática. Pese a que ella nació y creció en Los Ángeles asegura que mientras crecía en una familia de bajos ingresos, su mamá, quien era madre soltera no sabía como buscar los recursos necesarios para su enfermedad.

“Mucho también tiene que ver en la parte cultural cuando te da vergüenza decir que tienes problemas mentales”, dijo Robles. “Ella no tenía un trabajo estable y su enfermedad mental iba empeorando cada vez más”.

 Recomendaciones

González dijo que para enfrentar esta crisis de falta de vivienda en la juventud debe haber una asociación entre las escuelas con los gobiernos estatal y federal.

Indicó que el gobierno federal necesita proveer más fondos dedicados a las necesidades de los estudiantes sin hogar.

La Ley federal de asistencia para personas sin hogar McKinney-Vento propone ayudar en el éxito educativo de estudiantes sin hogar. No obstante, el reporte muestra que solo 106 de los 1,037 distritos escolares en California recibieron fondos federales para cumplir con los mandatos de la ley.

“Dentro de las escuelas y distritos se necesitan más entrenamientos,” agregó González. “Tampoco tenemos suficientes fondos estatales para enfrentar la educación de estudiantes sin hogar”.

A nivel estatal, González recomienda que California se coordine más con las agencias que puedan abordar problemas más directos con los estudiantes como la falta de alimentos, vivienda y educación.