Expelotero de los Rays mató a su padre y otros dos hombres con su propio bate

Brandon Martin, alguna vez comparado con Derek Jeter, enfrenta posible pena de muerte en California

El acusado fue en 2011 un súper prospecto de los Tampa Bay Rays.
El acusado fue en 2011 un súper prospecto de los Tampa Bay Rays.
Foto: Mike Ehrmann / Getty Images

Del posible estrellato como beisbolista y las comparaciones con Derek Jeter a una vida tras las rejas y tal vez la pena capital. Ése es el caso de Brandon Martin, un pelotero que utilizó un bate para asesinar a su padre, un tío y otra persona dentro de una casa en la ciudad californiana de Corona en 2015.

El miércoles se dio a conocer que Martin, de 27 años, fue acusado formalmente de los tres cargos de homicidio en primer grado. También enfrenta cargos de robo de auto, resistir a un arresto, obstrucción de un oficial y de lesionar a un perro.

El horroroso episodio en el que murieron Michael Martin, de 64 años; Ricky Lee Anderson, de 51, y Barry Swanson, de 62, ocurrió el 17 de septiembre de 2015.

La fiscalía está buscando la pena capital para el acusado, quien se encuentra detenido sin fianza desde su arresto en una cárcel del Condado Riverside. El juicio para determinar el veredicto comenzará el lunes.

Martin, quien fue la primera selección de los Tampa Bay Rays en el Draft de 2011, firmado con más de $800,000 dólares, se dirigió a la casa de su padre inmediatamente luego de abandonar un sitio de tratamiento mental del condado en el que había sido admitido presuntamente por serias amenazas a su padres.

Una vez allí, Martin tomó un bate -el cual tenía su nombre grabado- y apaleó a los tres hombres, incluyendo Swanson, un empleado de ADT que se encontraba instalando una alarma en la residencia, según un reporte de Los Angeles Times. El bate fue dejado en la escena del crimen.

Tras el ataque fatal, Martin huyó y ocurrió una persecución policial y otros incidentes antes de que fuera arrestado.

Martin jugó sin éxito por tres temporadas en las filiales de los Rays hasta que el equipo lo dejó ir en marzo de 2015. Su fracaso en el béisbol puso haber jugado un rol en sus problemas mentales; gastó su dinero en drogas y alcohol y tuvo que regresar a casa de sus padres, lo cual causó sus severos problemas familiares.