El trap latino tiene otro ritmo con Chucky73

El rapero dominicano tomó elementos del drill y creó un género novedoso

El trap latino tiene otro ritmo con Chucky73
Edel Mejía es conocido en el mundo de la música como Chucky73. Foto: Cortesía
Foto: Cortesía

Cuando Adel Mejía escucha el comentario de que la mayoría de los videos de sus canciones tienen un contenido bastante erótico –con mujeres casi desnudas y extremadamente voluptuosas–, no puede evitar soltar una risa pícara, tal como reaccionaría un niño de cinco años cuando lo sorprenden comiéndose un caramelo sin permiso.

“Bueno, es que hay que darle emoción a los fans para que se entretengan con los videos”, dijo el cantante, conocido en el mundo del rap como Chucky73. “Me siguen por la música, claro, pero ha llegado un punto en el que si hago un video y no hay mujeres me preguntan, ‘¿y las mujeres?’; entonces cuando hago un video yo le pongo mujeres, así le doy gusto a los dos”.

Chucky vive en Union City, Nueva Jersey, pero se crió en El Bronx, en Nueva York. Llegó procedente de su natal República Dominicana a los 12 años. Ahí aprendió la vida del barrio, un tema recurrente en las canciones de su álbum debut “De chamaquito siempre cabezu”, que incluye doce canciones producidas por él.

Pensó que era buena idea sacar al mercado el disco completo en lugar de corte por corte. La cuarentena ya había detenido bastante tiempo su carrera, así que decidió no perder más tiempo.

A sus 22 años, Chucky ya tiene mucho que contar acerca de su trayectoria. A los 12 años comenzó a hacer sus primeras grabaciones. La gran inspiración para su estilo fue el rapero afroamericano Chief Keef, quien popularizó el subgénero del rap conocido como drill.

Lo que hizo Chucky fue tomar elementos de este estilo y mezclarlo con su trap latino evolucionado. El resultado fue un flow que no existía en la industria musical latina.

“Nadie había creado este tipo de música hasta que yo lo introduje”, dijo el cantante, quien este mes cumplió 22 años y define su estilo como latin trap /drill.

El disco, sin embargo, no es su único logro. Chucky decidió no firmar contrato con ninguna disquera, a pesar de que varias lo cortejaron, porque él quería tener su propia compañía.

Todo comenzó cuando hace casi dos años, su socio lo descubrió en las redes sociales.

“Él oyó la música mía y le gustó”, dijo. “Comenzó a ayudarme y a hacer videos profesionalmente porque yo los hacía con una camarita de 50 dólares”.

El socio, que antes había trabajado con grupos como Aventura, invirtió en la carrera de Chucky hasta que lo convirtió en un fenómeno viral.

“Le dio forma a mi proyecto”, dijo el artista, que canta en spanglish.

Y parte del proyecto era crear su propia empresa disquera, sello Sie7etr3, que representa a tres raperos que también empiezan su carrera.

“Había compañías que querían firmarme, pero yo quería hacerlo como una familia”, explicó. “Mi decisión fue hacer una compañía, tratar de crecer yo y los otros artistas que yo tengo para hacerlo todos juntos”.

También hay que aclarar que este chico, aunque de barrio, nunca ha andado en malos pasos. Dice que conoce ese mundo porque “hanguea” con gente del bloque, pero que siempre ha sido un muchacho de casa.

Con esa cara de bonachón que tiene, se lo creemos.