Los cinco desafíos de México en el 2021

Salud, economía, migración, política y seguridad, se encuentran dentro de la agenda de desafíos de México para este 2021 que ya inició

Los 5 desafíos para México en este 2021: salud, economía, migración, política y seguridad.
Los 5 desafíos para México en este 2021: salud, economía, migración, política y seguridad.
Foto: Agencia Reforma

MEXICO.- Las elecciones de este año toman poco a poco el ánimo del discurso público de México mientras las pandemia aún se lleva a las camillas y a la muerte a miles de mexicanos; el calendario de la vacuna anticovid-19 aún no garantiza salud plena de las personas, la economía y la seguridad.

El 2021 asoma en sus albores complejo y esperanzador; sombrío, politizado y  polémico para este país que aún lucha sin resultados irrefutables contra la corrupción generalizada; la desigualdad y las divisiones sociales que empujan a la emigración. ¿Qué retos tiene el país para el 2021?

En la salud

En medio de una de las crisis sanitarias más complejas de los últimos tiempos, el gobierno mexicano siguió adelante con sus planes de hacer realidad una de las promesas que acarrea el presidente Andrés Manuel López Obrador desde su campaña de 18 años a la presidencia: la salud universal gratuita.

Así lo empujó con la alianza de su partido, Morena, que es mayoría en el congreso y, a partir del 1 de diciembre el mandatario dijo que “México tendrá servicios como los de Bélgica” y cualquier mexicano podrá asistir a las clínicas y hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social sin cobro por los servicios; antes, se tenían que pagar “cuotas de recuperación”.

En teoría estos cambios deberían ayudar a revertir las brechas de desigualdad, pero en la práctica el desafío titánico es lograr que haya calidad en la atención y en la medicación, dos características que actualmente no se tienen amén de que el presupuesto autorizado para el 2021 en materia de salud (del 9%) es insuficiente, según analistas.

“Alguien tiene que pagar los servicios de salud, los medicamentos y la atención. Mientras no se reconozca esta verdad vamos a estar con supuestos que nunca se cumplirán”, dijo el director general del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Héctor Villarreal.

“En el presupuesto 2021 que dio el Ejecutivo federal no está ni siquiera previsto presupuesto para la vacunación”, subrayó Salomón Chertorivski, exsecretario de Salud ante el calendario de aplicación del antídoto que ya se tiene contemplado para los próximos seis meses con una fórmula que requiere grandes presupuestos para su conservación y aplicación porque debe estar a temperaturas muy bajas.

En la economía

En un momento de desesperación, Arturo Orihuela, un campesino del Estado de México, echó toda la cosecha de maíz a las vacas. Había sembrado para venderlo al final del temporal de verano porque el año pasado había tenido mucha demanda. “Los compradores se peleaban por él”, recuerda. Este año, por el contrario, “nadie tenía dinero”.

La contracción de la economía  debido al covid-19  en México arrojó a millones al desempleo y el consumo disminuyó en consecuencia como una reacción para la subsistencia para el 2021 porque la pandemia aún genera incertidumbre y hoy por  hoy, el proceso de vacunación aún hace tambalear los bolsillos públicos y privados.

“Definitivamente la economía sigue ligada a que el proceso de vacunación sea lo más eficiente posible”, señaló  Alejandro Saldaña, economista en jefe de Grupo Financiero Ve por Más.

Por otro lado, la economía está condicionada a las decisiones de un Estado que no sabe qué hacer entre el equilibrio fiscal o los estímulos a las empresas; el apoyo a negocios o a personas que puedan redituarle políticamente.

Lo peor que puede pasar —advirtió Gabriela Siller, economista de Banco Base— es que la inmobilización o la cautelA se traduzca en menores ingresos y una recuperación del mercado laboral débil. Entonces Arturo Orihuela tendría que volver a tirar el maíz y emigrar. Como muchos.

En la migración

México no tiene actualmente un plan de atención a los migrantes más allá de la estructura diplomática que heredó la actual administración y que conserva con un presupuesto austero. El gobierno actual desmanteló todos los programas para deportados, comunidades de oriundos, ex braceros, mexicanos en el exterior… y se centró en uno solo: detener a los indocumentados en su paso por aquí.

La falta de políticas públicas para atención de la diáspora mexicana la ha dejado prácticamente en manos de las organizaciones criminales para cruzar la frontera en 2021 y en manos de Joe Biden para resolver el embrollo de los indocumentados que, por su cuenta, siguen enviando remesas.

Biden prometió en campaña tomar ese toro por los cuernos y revertir las políticas de Trump, dejar de construir muros, separar familias o de negando el asilo a las personas que huyen de la persecución y la violencia.

Pero pasar del papel a la acción para cumplir esas condiciones será uno de los mayores retos una vez que tome posesión y se le pidan cuentas.

En principio calculamos que pueden resolver cosas con ordenes ejecutivas como restaurar el programa DACA, el asilo; revertir el programa quédate en México para los refugiados; o evitar que durante la pandemia los trabajadores tengan permisos de trabajo, no deportación y salarios justos”, observó Carlos Arango, integrante del Frente Nacional de Migrantes.

La promesa de una Reforma Migratoria Justa y Humana que propondría en los primeros 100 días tendría que ir al Congreso haber si se consiguen los votos”.

En la política

En México el ánimo de los gobernantes estará determinado por una fecha: el 6 de junio, cuando las “elecciones intermedias” para renovar los 500 diputados federales y las 15 gubernaturas se conviertan en obsesión del presidente por conservar el control del congreso y desde ahí seguir aprobando sus leyes y las de la oposición, por restarle poder a AMLO.

Analistas políticos coinciden en que este proceso electoral lleva dos años cocinándose desde que unos perdieron y otros ganaron y todos los están echando la carne en el asador, lo cual implica un ánimo tenso y el abandono de otros temas entre acusaciones y tensiones sociales.

“Desde el primer día de su mandato, el presidente López Obrador construyó un ejército electoral personal para ganar las elecciones con carro completo” dijo Ricardo Pascoe, politólogo y ex  militante del Partido de la Revolución Democrática público. “Ese ejército electoral personal se llama Servidores de la Nación y  reparten el dinero de los programas sociales…saldrán temprano el 6 de junio, con los datos de todos los beneficiarios en sus smartphones, para obligar a votar por Morena, con amenazas de perder los beneficios si no cumplen”.

Desde la oposición, la estrategia es unirse en un solo bloque, PRI, PAN, PRD y todo movimiento que se les una para hacer un solo frente en contra de los inconformes o perjudicados por las políticas de la “Cuarta Transformación”.  A este bloque han sido convocadas organizaciones como México Libre a la que el Instituto Nacional Electoral negó el registro.

Encabezada por el ex presidente Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala, México Libre condicionó su apoyo a 11 puntos y este hecho se tomó como un mal presagio en los planes de fortalecer la oposición. “Tenemos que ganar con nuevas propuestas”, reviró Calderón.

En la seguridad

Cuando el proceso de transición en Estados Unidos ocupa la atención pública junto con la pandemia en repunte por la temporada invernal México buscaba a toda costa sacar una ley en contra de la presencia de agentes en Estados Unidos. Su discusión transcurría sin contratiempos hasta que a mediados de diciembre el fiscal general de Estados Unidos, Bill Barr, le puso cascabel al gato.

Y marcó así lo que se prevé una tensa relación entre México y Estados Unidos p ar el 2021 que se suma a dos tópicos más: la agenda ambiental que AMLO lleva en contrasentido por el incremento de las energías sucias y la eliminación del outsourcing que pretende México bajo la amenaza de empresas de EEUU de retirarse si se consolida esta discusión en el congreso.

Barr dijo que limitar la actuación de agencias de seguridad extranjeras en México como se pretende en el legislativo “solo puede beneficiar a violentas organizaciones transnacionales y sólo logrará que la cooperación entre nuestros países sea más difícil”.

Desde otra trinchera y también en contradicción a México, la DEA anunció que planea expandir sus actividades en México para 2021 con la creación de tres nuevas plazas de agentes especiales y la compra de un avión espía.

La agencia antinarcóticos pidió al Congreso de EU una partida de 1.5 millones de dólares para la creación de tres plazas para agentes especiales.

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