Dramática brecha entre las vacunaciones contra el COVID y las muertes de latinos en el condado de L.A.

Solo el 29% de quienes están recibiendo las vacunas son latinos, sin embargo representan el 52% de las muertes por COVID en el condado de Los Ángeles.

Dramática brecha entre las vacunaciones contra el COVID y las muertes de latinos en el condado de L.A.
Gavin Newsom aplaude en el momento que inició la vacunación en California.
Foto: Jae C. Hong-Pool / Getty Images

La semana pasada, el principal funcionario de salud pública del condado de Los Ángeles calificó el número de muertos que le cobró a los latinos la pandemia del COVID como “francamente espantoso”. Pero, al menos hasta ahora, esta población, que realiza gran parte del trabajo esencial que ha mantenido la economía de la región ha estado terriblemente subrepresentada entre quienes reciben las vacunas.

Los datos preliminares publicados por el condado el 29 de enero revelaron que entre el lanzamiento del programa de vacunación el 14 de diciembre y el 23 de enero, solo el 29% de las personas que recibieron las vacunas eran latinos. Sin embargo, representan el 52% de las muertes por COVID en el condado de Los Ángeles, el 47% de los casos de COVID y el 49% de la población del condado.

Los afroamericanos también están subrepresentados entre los que reciben las vacunas en comparación con la tasa a la que están muriendo. Aproximadamente el 5% de las personas que recibieron las vacunas eran negras, mientras que representan el 8% de las muertes por COVID en el condado, el 3% de los casos y el 8% de la población.

“Es probable que haya desigualdades en la distribución por una variedad de razones; una de ellas es que algunos grupos pueden tener más dificultades para acceder a los servicios de vacunación.”

— Paul Simon, Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles (en inglés, L.A. County Department of Public Health)

 

Por su parte, los blancos no latinos representaron el 30% de los vacunados, en comparación con el 23% de las muertes por COVID en el condado, el 10% de los casos y el 26% de la población. Los asiáticos también estuvieron sobrerrepresentados entre los que recibieron una vacuna, ya que totalizaron el 23% de los que fueron vacunados, con el 13% de las muertes por COVID en el condado, el 4% de los casos y el 15% de la población.

Paul Simon, director científico del Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles, enfatizó que los datos publicados durante una sesión de preguntas y respuestas por parte del condado eran preliminares. Reflejaban, en parte, el enfoque inicial del condado de vacunar a los trabajadores en el cuidado de la salud. (Este último campo incluye una alta proporción de trabajadores asiático-americanos). El condado también ha priorizado a los que viven en centros de atención a largo plazo y, más recientemente, a los mayores de 65 años.

Este último grupo representó el 28% de los vacunados. Simon dijo que esperaba un análisis más completo en pocos días. “Sabemos que es probable que haya desigualdades en la distribución por una variedad de razones, una de las cuales es que algunos grupos pueden tener más dificultades para acceder a los servicios de vacunación. Pero también sabemos que hay bastante variación y vacilación a la hora de vacunarse en diferentes grupos”, dijo.

Al igual que en el resto del país, los funcionarios de Los Ángeles se apresuran a conseguir un suministro limitado de inyecciones en los brazos de las personas. Mientras, aumenta el número de muertos y las cepas mutantes del virus hacen apariciones no deseadas a nivel local y alrededor del mundo. Pero la situación es especialmente grave en el condado más poblado de la nación, donde más de 16,850 personas han muerto a causa del COVID, más de 6,000 de ellos desde principios del 2021. El condado ha administrado más de 790,000 dosis iniciales de vacuna hasta la fecha, con aproximadamente un tercio de éstas inyectadas en las últimas dos semanas.

Las disparidades raciales entre afroamericanos y blancos han sido una característica del lanzamiento de la vacuna en todo el país, según un informe reciente de Associated Press. En California, los activistas critican al gobernador Gavin Newsom por dar prioridad a los residentes mayores sobre los trabajadores esenciales que tienen más probabilidades de estar expuestos al virus o vivir en condiciones de hacinamiento. Newsom anunció en enero que las personas de 65 años o más podrían recibir la vacuna COVID-19, lo que expandió drásticamente el grupo de californianos elegibles mientras que los suministros en el estado seguían siendo limitados. “Estamos pidiendo equidad en la forma en que se distribuye la vacuna”, dijo el activista del sur de Los Ángeles Najee Ali al diario Los Angeles Times. “Es una situación de vida o muerte para los trabajadores esenciales afroamericanos y latinos”.

Las encuestas y las tasas de vacunación entre los trabajadores de la salud muestran que los afroamericanos desconfían más que otras comunidades de la vacuna COVID por razones que, según los expertos, tienen que ver con su larga y tensa historia frente a un sistema de atención de la salud discriminatorio. Y los inmigrantes indocumentados, que fueron atacados agresivamente por la administración Trump, puede que tengan miedo de revelar información a los funcionarios de salud como parte de un proceso de vacunación que incluye un cuestionario y seguimiento.

También hay muchas barreras prácticas que enfrentan las comunidades de color pobres y de clase trabajadora en Los Ángeles y que dificultan el acceso a la vacuna, particularmente para los ancianos, los discapacitados y aquellos que dependen del transporte público. Éstas incluyen que a muchos de los centros de vacunación solo se puede acceder en automóvil, así como las largas filas y citas que deben reservarse en línea en un sistema que a menudo está lleno de errores.

Simon dijo que también existe un problema de información errónea respecto a las vacunas que circula por la región. “Realmente hay que hacer una comunicación dirigida para tratar de llegar a diferentes grupos y brindar información precisa sobre las vacunas”.

Fuentes: Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles, Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense del 2019 de la Oficina del Censo de EE. UU. (en inglés, Los Angeles County Department of Public Health, U.S. Census Bureau’s 2019 American Community Survey).

 

NOTAS

  • Los datos de vacunación que estaban disponibles eran solo del 87% de las personas vacunadas entre diciembre 14 y 23 de enero en el condado.
  • Los datos del condado relacionados con el COVID generalmente excluyen a Pasadena y Long Beach, que tienen sus propios departamentos de salud, por lo que estas cifras excluyen esas ciudades en lo que respecta a los datos sobre casos, muertes y población. Al cierre de esta edición, el condado no había verificado si sus datos de vacunación excluyen Long Beach y Pasadena.
  • No había datos disponibles acerca de los nativos americanos, los habitantes de las islas del Pacífico y otros grupos.

Publicado originalmente en Capital & Main, aquí.

Traducción: Maythé Ruffino