Al menos 40% de las muertes por coronavirus en EE.UU. podrían haberse evitado

El informe de la Comisión Lancet sobre Políticas Públicas y Salud estudió las acciones de Donald Trump durante la pandemia de COVID-19 y concluyó que cientos de miles de muertes pudieron evitarse

Un informe responsabiliza a Trump por miles de muertes que debieron evitarse.
Un informe responsabiliza a Trump por miles de muertes que debieron evitarse.
Foto: Win McNamee / Getty Images

Un nuevo informe de la Comisión Lancet sobre Políticas Públicas y Salud encontró que el 40% de las muertes por COVID-19 en los Estados Unidos podrían haberse evitado.

La comisión dijo que las medidas de salud pública como el uso de máscaras y el distanciamiento social podrían haber salvado vidas.

Estados Unidos alcanzó casi 20 millones de casos de coronavirus y 345,000 muertos hasta el 31 de diciembre de 2020. El 40% de esa cantidad representa unas 138,000 muertes por COVID-19 que se hubieran podido evitar, según este estudio.

La Comisión Lancet sobre políticas públicas y salud en la era Trump, fue convocada poco después de la toma de posesión del presidente Trump en 2017 y ahora ofrece la primera evaluación integral de la legislación perjudicial y las acciones ejecutivas durante la presidencia de Trump, y muestra que tuvo efectos devastadores, no sólo respecto al manejo de la pandemia de coronavirus, sino en todos los aspectos de la salud en Estados Unidos.

“Muchos de los casos y muertes fueron evitables”, dijo la comisión en su informe más reciente. “En lugar de impulsar a la población estadounidense a luchar contra la pandemia, el presidente (Donald) Trump desestimó públicamente su amenaza (a pesar de reconocerla en privado), desalentó la acción a medida que se propagaba la infección y evitó la cooperación internacional.

Su negativa a desarrollar una estrategia nacional agravó la escasez de equipos de protección personal y pruebas de diagnóstico.

El presidente Trump politizó el uso de máscaras y las reaperturas de las escuelas y convocó eventos en interiores a los que asistieron miles, donde se desalentó el uso de máscaras y el distanciamiento físico era imposible”.

La comisión también agregó que un sistema de salud defectuoso en Estados Unidos también contribuyó a las muertes.

“Los esfuerzos anémicos e incompetentes del gobierno para aumentar el suministro de equipo de protección personal y su supervisión inexistente de las prácticas de control de infecciones contribuyeron a las muertes relacionadas con COVID-19 de 2,021 trabajadores de la salud hasta 26 de diciembre de 2020“, dijo la comisión en el informe.

La Comisión Lancet rastrea las décadas de fallas políticas que precedieron e impulsaron el ascenso de Trump y dejaron a EE. UU. rezagado con respecto a otras naciones de altos ingresos también en cuanto a la esperanza de vida.

El informe advierte que un regreso a las políticas anteriores a la era Trump ya no es suficiente para proteger la salud de la población del país.

En cambio, se necesitan reformas radicales para corregir el racismo de larga data, las redes de seguridad social y sanitaria debilitadas que han profundizado la desigualdad, y exhorta a reforzar el papel de los profesionales de la salud en la promoción de una reforma del sistema de salud en Estados Unidos.

El informe también encontró que la esperanza de vida en Estados Unidos se rezagó respecto a  otras naciones industrializadas durante décadas, y encontró que 461,000 estadounidenses menos habrían muerto en 2018, si las tasas de mortalidad de EE. UU. coincidieran con las de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y el Reino Unido.