California quiere cerrar las cárceles juveniles después de 80 años de existencia

El plan llega después de años de escándalos y maltrato a presos menores de edad

Las autoridades locales y estatales se enfrentan ahora a grandes retos. (Archivo)
Las autoridades locales y estatales se enfrentan ahora a grandes retos. (Archivo)
Foto: David McNew / Getty Images

California se plantea empezar a cerrar las conflictivas y muchas veces violentas cárceles para menores 80 años después de haber creado un sistema de encarcelamiento específico para este grupo de edad, según informa Los Angeles Times.

El plan de desmantelar la División de Justicia Juvenil (DJJ, por sus siglas en inglés) se conoce después de años de escándalos y maltrato a presos juveniles. Esta situación ha impulsado múltiples esfuerzos por reformar el régimen penitenciario juvenil y más de una década de supervisión de los tribunales estatales.

El cierre anunciado refleja también los cambios que se están dando en el país que priorizan la rehabilitación sobre el castigo y el confinamiento cerca de casa en lugar de en instalaciones estatales aisladas.

Las tres prisiones DJJ que aún están operativas dejarán de aceptar nuevos prisioneros en julio, con raras excepciones. California planea cerrar las instalaciones (dos calabozos en Stockton y otro en Ventura) en julio de 2023, según una ley estatal aprobada el año pasado y una directiva presupuestaria emitida en enero por el gobernador Gavin Newsom.

Quienes han criticado durante mucho tiempo estas prisiones juveniles califican el futuro cierre como “un evento transformador” que se produce solo dos décadas después de que los visitantes de California aprobaran la Proposición 21, que pretendía ser dura con los presos menores de edad enviándolos a cárceles de adultos.

Qué viene ahora

Incluso los reformistas que han abogado por el cierre de DJJ no lo consideran como la cura para todos los males del sistema penitenciario juvenil ya que se plantean dos problemas:

  1.  Asegurarse que DJJ ofrece algo a la “justicia de rehabilitación y restaurativa” que tanto se ha prometido.
  2.  Preparar a los condados para tratar a los jóvenes condenados por los delitos más graves de forma que los prepare para la vida fuera de la prisión y proteja a la comunidad al mismo tiempo.

Condados como Los Ángeles y San Francisco ya han lanzado planes para encerrar a menos jóvenes condenados por delitos y sus funcionarios están estudiando qué hacer con los adolescentes condenados por asesinato y otros delitos graves.

En el caso concreto de Los Ángeles, el fiscal de distrito George Gascón ha prometido dejar de tratar a algunos jóvenes menores como adultos y ha instado a encontrar una “alternativa segura” para los que han sido condenados por crímenes.