Empresaria: ‘Ya me siento ahogada con las deudas’

Negocios al borde del colapso luchan por seguir adelante, mientras las autoridades empiezan a ver ‘la luz al final del túnel’ para disminuir restricciones

Empresaria: ‘Ya me siento ahogada con las deudas’
Trabajadoras que ahora no tienen empleo por la pandemia.
Foto: Professional Eco Cleaning / Cortesía

El salón de belleza y barbería de María Gómez ha sido un icono en el este de Los Ángeles por casi 30 años. Ella se enorgullece en decir que ha llegado a servir hasta tres generaciones de clientes.

“Antes venían de niños con sus papás y ahora esos niños traen a sus hijos”, contó la dueña de Ramona’s Barber Shop and Beauty.

No obstante, su negocio se ha visto severamente afectado después que tuvo que cerrar por órdenes del estado para evitar el contagio del COVID-19. Tuvo que dejar ir a sus dos empleadas y se atrasó con los pagos de renta y utilidades.

Ella estima que su deuda oscila de $10,000 a $15,000.

María Gómez es dueña de Ramona’s Barber Shop and Beauty en el este de LA. (Suministrada)

“Ojala y pronto salgamos de esta porque ya me siento ahogada con las deudas”, dijo Gómez. “Ahora trabajo sola y por cita, una persona a la vez”.

Una situación similar enfrenta Anahí Rojas, de 33 años de edad, quien hace cuatro años se convirtió en dueña de su propio negocio de limpieza Professional Eco Cleaning en la ciudad de Oakland.

A Rojas le estaba yendo tan bien que en enero del 2020 pidió un préstamo de $50,000. En febrero firmó el arrendamiento para una oficina y contrató una empleada que la atendiera. Para el mes de marzo ella y sus seis empleadas estaban limpiando alrededor de 50 casas en el área de la Bahía.

“Entonces cayó la pandemia y nadie sabía cuánto iba a durar. Yo tenía esperanzas de que fuera corto tiempo y tomé otro préstamo para poder mantener a mis empleadas”, dijo Rojas.

Sin embargo, las infecciones fueron aumentando y los clientes de Rojas comenzaron a cancelar sus contratos.

A un año de la pandemia Rojas dijo que cuenta solo con 15 clientes y tiene una deuda de más de $65,000.

Lo difícil de pedir ayuda

Gómez dijo que ella no supo cómo solicitar la ayuda económica del gobierno. Indicó que cuando llamaba a los teléfonos que anunciaban, no le contestaban o le pedían documentos, pero ya no había seguimiento de su caso.

Esta situación no es ajena a la de muchos propietarios de minorías. Una encuesta reciente reveló que más de 4 de cada 10 propietarios de pequeñas empresas no han obtenido ningún capital como préstamos o líneas de crédito de ninguna institución crediticia, ni siquiera de amigos o familiares.

La encuesta de Small Business Majority, una organización nacional de pequeños empresarios, indicó que 1 de cada 4 propietarios de pequeñas empresas en general ha obtenido menos financiamiento del que buscaban.

Pero el número es mucho mayor entre los empresarios de color; el 32%, en comparación con los propietarios de negocios blancos con un 18%.

Del mismo modo, mientras que al 25% en general se les ha negado un préstamo, al 32% de los propietarios de negocios de color se les ha negado en comparación con el 17% de los blancos.

Gómez dijo que ella solicitó un préstamo del banco, pero se lo negaron por no tener buen crédito. Mientras que Rojas tiene un interés al 11%.

Xiomara Peña, Vicepresidente de Colaboraciones Estratégicas de Small Business Majority, dijo en un comunicado que la encuesta enfatiza la necesidad urgente de programas de ayuda financiera a largo plazo que permitan a las pequeñas empresas reconstruirse más sólidamente.

“Aunque California ha tomado consistentemente acciones rápidas para invertir en alivios de corto plazo para las pequeñas empresas, se necesita hacer más para sostener a los pequeños negocios durante los difíciles meses que se avecinan”, dijo Peña. “Es por eso que pedimos a la legislatura estatal invertir más dinero en el Fondo de Reconstrucción de California.”

La luz al final del túnel

Aparte de encontrar la forma de salir adelante en sus negocios, Rojas y Gómez también esperan que pronto puedan vacunarse aunque desconocen cuándo será su turno.

Probablemente la espera no sea tan larga si el sistema de salud pública del estado continúa inoculando a más personas y los contagios de COVID-19 siguen disminuyendo.

Autoridades de California anunciaron que de seguir a este ritmo podrían avanzar a un nivel menos restrictivo del plan de reapertura económica a partir de la próxima semana. Esto incluye al condado de Los Ángeles, el más afectado durante la pandemia.

La semana pasada, el estado cambió los umbrales para avanzar a través del plan de cuatro niveles para una economía más segura. El enfoque ahora administrar vacunas sobre todo en las comunidades más afectadas y de bajos ingresos.

California también anunció planes para permitir la reapertura de eventos deportivos y conciertos al aire libre en vivo, así como los parques temáticos, a partir del 1 de abril con modificaciones significativas de capacidad y control de infecciones.

Para los condados en el nivel morado, la capacidad en estos eventos al aire libre se limitará a 100 personas o menos, se requerirán reservaciones y no se permitirán concesiones. Solo podrán asistir las personas que vivan en la región donde se lleva a cabo el evento.

Los condados en el nivel rojo podrán tener los eventos al 25% de su capacidad, los centros comerciales se les permitirán un 50% de su capacidad; mientras restaurantes y cines podrán permitir un 25% de su capacidad dentro de sus inmuebles. A medida que los condados se trasladen a niveles menos restrictivos, la capacidad permitida aumentará.

Se anticipa que el condado de Los Ángeles avance al nivel “rojo” a finales de este mes, y se espera que la tasa de nuevas infecciones diarias de COVID-19 caiga por debajo del umbral exigido por el estado de 7 casos por cada 100,000 residentes a partir de esta semana.