Victoria para los trabajadores de salud en Watts

Miembros afiliados al sindicato SEIU Local 721 evitan despidos, reducción de días de enfermedad y mantienen su seguro médico

Victoria para los trabajadores de salud en Watts
Un gran número de trabajadores de la salud son mujeres latinas.
Foto: Jorge Macíás / Cortesía

Decenas de trabajadores de la salud del Watts Healthcare Center, en el sur centro de Los Ángeles,  celebraron el triunfo que obtuvieron  para los miembros afiliados al Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) Local 721.

Con la amenaza de huelga para este miércoles, debido a presuntas prácticas laborales desleales, dijeron los trabajadores, por parte de la administración de Watts Healthcare Center, la patronal y representantes del sindicato lograron un acuerdo tentativo a la medianoche del martes.

“Watts Health Center retiró de  la mesa de negociaciones su propuesta de despido de empleados y la reducción de 12 a 6 días de enfermedad; no habrá aumentos en el seguro médico de los trabajadores y se obtuvo un aumento salarial del 3 al 3.5%”, dijo a La Opinión, Leslie Simón, subdirectora de Investigación y Negociación Colectiva en SEIU Local 721.

Sin embargo, el rechazo más amplio de los trabajadores era ante la severidad de los aumentos de cobertura de atención médica familiar y  garantía de la inversión en los servicios de salud de primera línea que provee el centro ubicado en el 10300 de la avenida Compton.

Las trabajadoras estaban contentas por los resultados. (Jorge Macías)

“Soy una madre soltera con un hijo y los aumentos al seguro médico que pretendían me hubieran dejado en una situación donde habría tenido que decidir entre pagar el seguro médico o llevar comida a mi casa”, manifestó Mireya Holder, una latina Especialista de Revisión de Utilización que ha trabajado en Watts Health Center durante 27 años.

Habiendo sido parte del equipo negociador del nuevo contrato, que será retroactivo al 1 de enero de este año, y que vencerá el 31 de diciembre de 2023, Mireya dijo sentirse contenta.

“Estoy orgullosa de haber servido en el equipo de negociación por primera vez y de representar a todos mis compañeros de trabajo. Estoy muy feliz de decir: lo logramos. La victoria muestra lo que podemos hacer cuando todos nos unimos y no aceptamos un no por respuesta”, añadió. “Durante la negociación, la dirección fue irrespetuosa. Nos acosaron, nos amenazaron, pero no retrocedimos”.

Desde lo alto de un tractocamión que fue estacionado en la calle, frente a la clínica de salud, expuso: “Nuestro equipo de negociación luchó duro por ustedes y nuestros pacientes; nosotros valemos como personas, y yo me siento bendecida que en esta pandemia no perdí el trabajo”.

Michelle Montejano muestra una pancarta de la victoria. (Jorge Macías)

Los aproximadamente 300 trabajadores de Watts Health Center  -casi la mitad sindicalizados-  atendieron a un promedio de 21,000 pacientes en la clínica durante un año, según informó Cue Jn- Marie, pastor de la iglesia Church Whithout Walls, quien respaldo su lucha desde noviembre de 2020, cuando se iniciaron las negociaciones contractuales.

“Todo esto sucede por la codicia; [los ricos] no pueden  concebir que no se van a quedar pobres por compartir la riqueza cuando han estado explotándolos”, dijo el religioso. “Nos hemos convertido en una nación de gente egoísta”.

El 1 de abril, los sindicalistas  entregaron su aviso de huelga de 10 días a la gerencia de Watts Health Center (WHC).

Dicha acción se produjo después que los líderes sindicalistas señalaron que el centro de salud presuntamente se había  involucrado en repetidas violaciones de la ley laboral, incluido el acoso y amenazas a los empleados, vigilancia de la actividad sindical y la negación del acceso del personal sindical a los trabajadores de primera línea.

Después de varios mensajes al  doctor Oliver Brooks, Director Médico de Watts Healthcare Center, no respondió a La Opinión para reafirmar o negar los señalamientos.

Luis Amparo, quien es un asistente dental desde hace tres años en la clínica de salud, recordó que los aumentos salariales que ha recibido han sido del .25% y .5%, los cuales le han significado ganar un promedio de $21.00 la hora.

Mireya Holder ha trabajado en el centro de salud 27 años. (Jorge Macíás)

Él es casado y tiene dos hijos, incluyendo una niña autista. Con el incremento de 3.5%,  quizás podría ganar unos 3,500 mensuales, después de todos los descuentos de impuestos a su salario.

“Durante la pandemia todos fuimos afectados; hubo mucho trabajo y una sola persona estaba haciendo el trabajo de tres”, reveló Luis. “En mi caso, para poder salir adelante, tengo que trabajar los siete días de la semana”.

Shelley Butler, enfermera vocacional con licencia en Watts Healthcare Center durante los últimos 33 años, preciso que obtener el nuevo contrato “fue difícil, pero nos mantuvimos fuertes y ganamos un contrato justo que tiene algunas mejoras importantes”.

“Estoy muy contenta de que pudiéramos evitar los grandes aumentos en los costos de atención médica para nuestros compañeros de trabajo que tienen hijos”, aseveró.

La clínica comunitaria  de salud en Watts abrió sus puertas en 1967, impulsada por voluntarios y a consecuencia de los disturbios de Watts en 1965; el objetivo era servir a los más necesitados en el condado de Los Ángeles, particularmente pacientes afroamericanos y latinos.

“Atienden bien a las personas en esa clínica”, consideró Antonio Reyes, un michoacano residente en el vecindario de Watts.

“Yo no tengo ninguna queja de la clínica; a mí me hicieron un mamograma hace unos años y fueron muy atentos con su servicio”, calificó Alba Vargas, una mujer salvadoreña que trabaja en una tienda de abarrotes, mientras que su patrona, María Dora Hércules, de Chalatenango, El Salvador expresó que, cuando sus hijos eran pequeños,  los llevó siempre a Watts Healthcare Center y los médicos y el personal siempre respondieron con profesionalismo a sus necesidades.