La Casa Blanca reacciona a las críticas y asegura que se elevará el cupo de refugiados en mayo

El gobierno de Biden cambió su decisión porque recibió muchas críticas cuando anunció que mantenía el cupo de refugiados en 15,000 solamente, la misma cantidad que Trump había establecido

La Casa Blanca reacciona a las críticas y asegura que se elevará el cupo de refugiados en mayo
Una niña y su madre, que huyeron de la la violencia, después de que se les negara la entrada a Estados Unidos en 2018.
Foto: Archivo/Spencer Platt / Getty Images

La Casa Blanca retrocedió respecto a un anuncio anterior hecho el viernes de que mantendría el techo de refugiados de 15,000 establecido por la administración Trump.

El gobierno de Biden fue ampliamente criticado cuando hizo ese anuncio en la mañana del viernes, cuando informó solo tenía la intención de aliviar las restricciones de ciertos países y mantener la cifra de refugiados, y luego aclaró que cuando esto se informó solamente se refería a las restricciones de refugiados en países en los que los refugiados están prohibidos y que el presidente Biden elevaría la cuota de refugiados antes del 15 de mayo.

Jen Psaki, la portavoz de la Casa Blanca, dijo que el anuncio anterior se hizo porque se instó al presidente Biden a tomar medidas inmediatas para revertir la política de Trump que prohibía a los refugiados de muchas regiones clave, para permitir vuelos desde esas regiones en cuestión de días; la orden de hoy lo hace.”

Psaki aclaró que Biden “establecería un límite de refugiados final y aumentado para el resto de este año fiscal antes del 15 de mayo”, reportó NPR.

Una promesa de campaña de Biden

La Casa Blanca ha estado bajo una presión cada vez mayor por parte de los defensores de los refugiados y los demócratas del Congreso para cumplir una promesa de campaña de aumentar el número de refugiados que se admitirán en Estados Unidos durante este año fiscal a 125,000.

Un informe del Departamento de Estado al Congreso propuso una cifra de 62,500 refugiados para el año fiscal.

El cambio radical respecto a la cantidad de refugiados que se admitirán se produjo después de que la respuesta inicial de la Casa Blanca fuera criticada por demócratas, defensores de los refugiados y grupos de derechos humanos.

Muchos de ellos citaron la promesa hecha por Biden en tiempo de elecciones de elevar el techo de refugiados, que la administración anterior había reducido a mínimos históricos.

Críticas y reacciones

Los grupos de derechos de los refugiados criticaron la decisión inicial de mantener la cifra de refugiados en 15,000 para el año.

Los compañeros demócratas de Biden criticaron la medida y el senador Dick Durbin, el segundo demócrata del Senado, calificó el nivel de la era Trump como “inaceptable”. “Diga que no es así, presidente Joe”, dijo en un comunicado.

Julian Castro, el exsecretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, lo calificó como “una mala decisión”, y la representante Pramila Jayapal, demócrata de Washington, dijo que era “simplemente inaceptable e inconcebible”.

La Casa Blanca negó las acusaciones de que la medida inicial fue motivada por la presión política debido a la situación en la frontera entre Estados Unidos y México, que en marzo vio la mayor cantidad de encuentros con migrantes en al menos 15 años.

La administración dijo que el programa de admisión de refugiados de Estados Unidos fue “diezmado” bajo la administración Trump y se comprometió a aumentar el nivel de admisión en el futuro mientras trabaja para reconstruir el sistema.

La Casa Blanca también se comprometió a trabajar con el Congreso si es necesario aumentarlo antes debido a emergencias.

El gobierno ofrece aclaraciones

“Estados Unidos necesita reconstruir nuestro programa de reasentamiento de refugiados”, dijo Jake Sullivan, el asesor de seguridad nacional, en un tuit explicando la decisión inicial. “Usaremos los 15,000 espacios bajo la nueva determinación y trabajaremos con el Congreso para aumentar las admisiones y reconstruir los números a los que nos hemos comprometido”.

Esos comentarios fueron reiterados por Jen Psaki, la portavoz de la Casa Blanca, quien dijo en Twitter: “Esto es solo el comienzo”.

La administración aclaró también que tiene la intención de utilizar las 15,000 plazas de refugiados disponibles, asignando 7,000 para África, 1,000 para Asia Oriental, 1,500 para Europa y Asia Central, 3,000 para América Latina y el Caribe, 1,500 para el Cercano Oriente y Asia Meridional. Otros 1,000 espacios no están asignados.