Inmigrante latino que enseñó música a niños que esperaban asilo quiere montar su escuelita en Riverside

Ernesto Javier Hernández, que está en Estados Unidos con una visa de asilo, considera que la música le salvó la vida cuando su familia lo abandonó a la edad de 10 años

Inmigrante latino que enseñó música a niños que esperaban asilo quiere montar su escuelita en Riverside
Hernández montó su escuela entre las carpas del campamento de Matamoros. (Archivo)
Foto: Go Nakamura / Getty Images

La vocación por la música de Ernesto Javier Hernández ya venía de lejos. De hecho, considera que la música fue lo que le salvó la vida cuando su familia lo abandonó a la edad de 10 años, según cuenta el pastor Eddie Ferguson, de la iglesia de Riverside que asegura estar tratando de ayudar a este inmigrante nicagüarense.

Hernández, que desde marzo vive en Estados Unidos gracias a una visa de asilo, busca crear una pequeña escuela para enseñar música a niños de familias vulnerables como ya hizo con menores que esperaban en México a que se procesaran sus casos de asilo, tal y como explica Ferguson en un correo electrónico a La Opinión y cuenta el propio maestro en una entrevista con Telemundo Noticias.

Ernesto salió de su natal Nigaragua con $1.5 dólares en su bolsillo para comenzar una travesía de 18 meses hasta llegar al campo de Matamoros, ciudad fronteriza ubicada al norte del estado mexicano de Tamaulipas. El centroamericano dice que tocar la flauta fue lo que le permitió financiar su viaje al norte.

En un documental en el que participó -y que se publicó en febrero-, Hernández dijo que al inicio de su estancia de casi un año en el campamento dejó de lado la música. Sin embargo, poco a poco fue recuperando el hábito de tocar sus instrumentos hasta que compartir su experiencia con los demás se convirtió en una necesidad. (Puedes ver su intervención en Oh Mercy a partir del minuto 5:47).

El programa Quédate en México’, que se aplicó durante la Administración del expresidente Donald Trump, le obligó a permanecer en Matamoros. Así que aprovechó su estancia para ayudar a otros, especialmente a los más pequeños. Hernández creó una pequeña escuela de música entre las carpas del campamento de migrantes, como muestra orgulloso en sus fotografías de redes sociales.

El pastor cuenta que la principal motivación de este profesor para venir a Estados Unidos es enseñar música. Una vez en el país de sus sueños, Hernández sigue en contacto con los niños de la frontera e imparte clases de manera virtual, pero ahora busca financiación para montar una escuela en Riverside, donde pueda impartir clases a niños de familias vulnerables.

Una campaña de GoFundMe, creada por el propio pastor Eddie Ferguson, busca desde hace una semana recaudar $19,000 dólares con los que este hispano pueda comprarse una casa rodante en la que vivir mientras imparte clases. Ferguson asegura que su iglesia le dará al nicaragüense un lugar gratuito en el que estacionarla, además de comida y suministro de agua y luz.

Las clases serán gratuitas para los alumnos menores aunque el maestro sí que aceptará las donaciones que le ofrezcan los padres. El sueño de Hernández de ayudar a través de la música está mas cerca de hacerse realidad.