Ya empiezan las clases en las piscinas públicas de Los Ángeles, ¿cómo inscribirse?

Casi 30 albercas reabrieron a la comunidad con dinámicas para niños y adultos; autoridades buscan prevenir accidentes durante el verano

Los menores de 6 años deben entrar al agua con uno de sus padres o tutor. / fotos: Jorge Luis Macías.
Los menores de 6 años deben entrar al agua con uno de sus padres o tutor. / fotos: Jorge Luis Macías.
Foto: Impremedia

En plena ola de calor, las piscinas públicas del Departamento de Recreación y Parques de Los Ángeles reabrieron esta semana; no obstante a partir de este lunes 21 de junio se extenderán sus horas de servicio y además, arrancan las clases de verano.

“En la ciudad de Los Ángeles, esta semana fueron puestas en funcionamiento 39 albercas y este lunes abrirán ocho más”, informó Carlos Espinoza, director de servicios acuáticos de la ciudad.

“Demoramos en abrir otras ocho que tenemos en la lista porque estaban en proceso de construcción y remodelación”, explicó.

Sin embargo, los equipos de natación en cada piscina ya están listos para dar clases a quienes lo requieran, desde el nivel principiante a intermedio y avanzado.

Ya puedes registrar a los más chicos de la casa para aprender a nadar, algo sumamente importante para darles las herramientas necesarias para mantenerse a salvo en el agua y prevenir ahogamientos.

Cabe resaltar que los menores de 4 a 6 años de edad requieren la presencia en el agua de un padre de familia o de un tutor durante la clase; ya a partir de los 7 años, pueden ingresar al agua solos.

Los niños pueden tomar clases para nadar o aprender deportes acuáticos. / fotos: Jorge Luis Macías.

El Departamento de Recreación y Parques también especifica en su portal web que hay clases disponibles para adultos y para personas con discapacidad.

“Este año abrimos dos albercas en el surcentro de Los Ángeles [Algin Sutton y Vann Ness] y nuestra meta es que la gente se eduque y sepa cómo reaccionar cuando hay peligro y salvar vidas”, expresó Espinoza.

Agregó que también ofrecen trabajos de salvavidas a jóvenes que podrían llegar a ganar hasta $18 por hora. En el futuro se tiene planeado dar también cursos de resucitación cardiopulmonar (CPR).

“Principalmente, queremos ayudar a la gente de bajos recursos”, declaró Espinoza a La Opinión. “Sería mucho mejor que los jóvenes aprovecharan [estas clases] y dejaran a un lado la televisión y los juegos”.

Los aspirantes a ser salvavidas deben tener entre 10 y 17 años. Para registrarse hay que abonar $40,aunque pueden recibir ayuda con una beca de $20.

“La meta es enseñar a los niños a estar sanos y seguros en el agua y alrededor del agua”, agregó el funcionario. “Nosotros les enseñamos a cómo poder sobrevivir a un calambre dentro de la alberca y cómo usar los chalecos salvavidas”.

Las clases también incluyen técnicas de flotación en el agua, cómo aplicar correctamente la resucitación cardiopulmonar y hasta cómo usar una escoba para rescatar a alguien que está pidiendo ayuda desde una piscina.

“Hacemos que la persona piense y actúe rápido”, dijo Espinoza.

Jesús Bravo, de 19 años y que trabaja durante el verano en la alberca Algin Sutton Pool, ubicada en la ccuadra 8800 S. Hoover, en el surcentro de Los Ángeles, narró que a él solo le tardó un mes demostrar sus aptitudes de natación y tres meses en la academia para convertirse en salvavidas.

“Es un buen trabajo”, indicó el joven latino, quien era parte del equipo de natación de su escuela, Venice High School, donde practicaba polo acuático.

Las albercas estarán a disposición de la comunidad desde las 10:00 a.m. hasta las 7:00 p.m. de lunes a viernes y de 1:00 p.m. a 5:00 p.m. los fines de semana hasta el próximo miércoles 14 de agosto.

Los maestros usan su mascarilla mientras supervisan a los asistentes a las piscinas.

Para prevenir ahogamientos

Expertos en deportes acuáticos y autoridades advierten sobre los peligros de no saber nadar ni cómo es necesario actuar con rapidez cuando se presenta una emergencia en el agua o fuera de ella.

Y es que, estadísticas oficiales del Departamento de Servicios de Desarrollo de California (DDS), muestran que, entre 2014 y 2019 un total de 185 niños de 0 a 5 años murieron ahogados en una alberca, y 2019 fue el año más trágico, con 35 fallecimientos.

“En California, el ahogamiento es una de las principales causas de muertes relacionadas con lesiones entre los niños menores de cinco años”, dio a conocer a La Opinión, Fanny Cano, portavoz del DDS.

“Cada año, los incidentes de casi ahogamiento resultan en discapacidades de por vida”, añadió, Cano.

Además, informó que el DDS atiende a más de 700 personas con discapacidades por haber estado al borde de ahogarse.

Dos tercios de todos los accidentes por ahogamiento ocurren de mayo a agosto. Los niños y adultos que sobreviven a accidentes de casi ahogamiento a menudo sufren daños cerebrales permanentes.

“El ahogamiento es silencioso y solo toma unos segundos; la supervisión cercana y constante a los niños, dentro y en los alrededores donde hay agua, es esencial para evitar tragedias relacionadas con ello”.
Fanny Cano del Dpto. de Servicios de Desarrollo de California (DDS).

Hay más de 40 albercas disponibles para la comunidad en LA.

Muchos latinos no saben nadar

El director de servicios acuáticos de la ciudad, Carlos Espinoza, dio a conocer que aunque las clases son gratuitas, “desafortunadamente hay familias [latinas] que nunca han visitado una alberca pública ni han aprendido a nadar”.

Una de estas personas es Elisa Matías, de 22 años, quien solamente pudo meterse al chapoteadero de la alberca LA84 Foundation/John C. Argue Swim Stadium, aledaña al Coliseo Memorial de Los Ángeles.

“Tengo años viniendo aquí, pero no sé nadar”, confesó. “Nunca le he dedicado tiempo [a aprender]”.

Ella se encontraba en el agua con su hermana Catarina (17) y sus primos Foreman Sevilla, de 6 años y Jared Asiel Hernández, de 4 años.

Por su parte, Amanda Rivera, una madre salvadoreña que llevó a sus hijos Kevin (12), Amanda (10) y a su sobrino Gerald Aguirre (12) a refrescarse en la piscina manifestó que, al visitar una alberca, todos tenemos que extremar el cuidado de nuestros hijos, aunque haya salvavidas”.

“Con eso de la pandemia se paró todo, pero ahora que los niños están de vacaciones, ya es tiempo de que regresen a sus clases de natación, y más ahora que hace tanto calor”, añadió.

Cuidados durante el covid

Las clases de natación durante el verano se darán con capacidad reducida, debido a la pandemia

Además, durante el recorrido de La Opinión por las piscinas, los maestros estaban usando sus mascarillas a pesar de relajar algunas restricciones en el estado.

Para más información sobre las clases visita: swimla.org,

Amanda Aguirre, su hermano Kevin y su primo Gerald reciben clases de natación.