Ya hay fecha para elección de destitución de Newsom, pero es incierto si lo removerán del cargo
Expertos consideran que el gobernador de California está preocupado
El próximo 14 de septiembre, los californianos decidirán si Gavin Newsom, gobernador de California, sigue o no en el cargo. (Getty Images) Crédito: PATRICK T. FALLON | AFP / Getty Images
El martes 14 de septiembre, los electores de California tendrán que decidir si quieren remover al gobernador Gavin Newsom del cargo o mantenerlo dirigiendo los destinos del estado, pero a qué nos enfrentaremos en los dos meses y medio siguientes previo a que vayamos a las urnas.
La Opinión habló con el profesor Chamba Sánchez, profesor de Ciencias Políticas de los colegios comunitarios de Los Ángeles.
“A la luz de los abrumadores desafíos que enfrenta California, la destitución sin duda será una enorme distracción que además le costará a los contribuyentes casi $300 millones y habrá otro circo como el que removió al gobernador Davis”, anticipó el experto en temas políticos.
El Departamento de Finanzas del estado reveló que el costo de la elección que busca destituir a Newsom es de $276 millones, una suma que en su mayor parte tendrá que ser pagada por las oficinas electorales de los condados.
El profesor Sánchez hizo ver que hasta cierto punto, se podría argumentar que esta elección de destitución está siendo usada como una herramienta de rendición de cuentas, debido a que en ocasiones algunos de los demócratas que ya de por si controlan todos los poderes del gobierno en el estado, se vuelven arrogantes y hacen mal uso del poder.
Los electores se enfrentarán entonces a dos preguntas en la boleta electoral del 14 de septiembre. Número 1: si quieren destituir a Newsom, tendrán que responder por quién lo quieren reemplazar y escoger un candidato.

Si el 50% de los votantes contestan sí a la primera pregunta, el candidato con más votos en la pregunta dos, será el próximo gobernador de California.
Sánchez señaló que por supuesto que hay fuerzas de extrema derecha detrás de esta elección especial, pero también progresistas y otros preocupados por la dirección hacia la que se dirige el estado. “Los precios del gas andan por las nubes, la oficina del desempleo es masivamente disfuncional, la capacidad de la gente para comprar una casa no existe y tenemos una brecha del tamaño del Gran Cañón entre los muy ricos y aquellos viviendo en la pobreza”.
California, mencionó, es un estado gobernado por los llamados demócratas progresistas que aseguran cuidar a los que no tiene voz en nuestras comunidades. Y de hecho, consideró que esta campaña ha hecho al gobernador más sensible a las necesidades de la gente, ya que en los últimos tres meses les ha destinado más recursos.
Consideró sin embargo que no está claro si los votantes van a destituir al gobernador, pero definitivamente está preocupado. “Se mantiene detrás de las cámaras lo más que puede, y sus subordinados trabajan todo el día diciéndole a los votantes que no deben unirse a Trump en esta elección de destitución”.
Incluso han dado bastante dinero a muchas organizaciones no lucrativas para contratar gente que toque puertas y le diga a la gente que se vacune contra Covid. “Estas organizaciones tendrán de algún modo que retribuirle y lo harán diciendo, no a la destitución”.
Agregó que los demócratas nunca votarán para removerlo del cargo. “Aún así, los independientes que no están contentos con los desafíos actuales que enfrenta el estado, los republicanos y los demócratas centristas que quisieran que Sacramento brinde un liderazgo más proactivo podrían votar a este gobernador Newsom para que deje su cargo”.
Concluyó diciendo que el republicano de centro y ex alcalde de San Diego, Kevin Faulconer podría no tener la oportunidad de derrocar a Newsom, pero está golpeando en los puntos precisos para su plataforma política.

Entre quienes se han registrado como candidatos para reemplazar a Newsom, además de Faulconer, está el empresario republicano John Cox, ex candidato a gobernador de California y la socialité Caitlyn Jenner, ex medallista olímpica y ex jugadora de fútbol americano.
“Newsom solo está confundiendo al público con el manejo de los incendios, y también está desesperadamente tratando de convencernos de que California está tomando vuelo. Todo lo que tienes que hacer es mirar los números y ver que eso no es ni remotamente real”, dijo Cox al enterarse de que la vicegobernadora Eleni Kounalakis puso fecha para la elección especial de destitución, después de que el proceso fue certificado y únicamente 43 personas retiraron sus firmas de la petición para sacar al gobernador.
El líder de la campaña No al Intento De Destitución (Stop the Republican Recall), Juan Rodríguez, dijo que este esfuerzo es liderado por republicanos pro-Trump que quieren tomar el control de California. “Son los mismos republicanos que se negaron a aceptar los resultados de las elecciones presidenciales y que ahora están impulsando leyes para suprimir el voto en todo el país”.
De acuerdo a la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales, solo tres gobernadores han enfrentado una elección de destitución. En 2012, republicano Scott Walker, gobernador de Wisconsin no logró ser echado del cargo, mientras que el gobernador Gray Davis fue destituido por el republicano Arnold Schwarzenegger en 2003.
El consultor republicano, Luis Alvarado dice que debemos esperar 14 días, hasta el 15 de julio cuando se vence el plazo para que los candidatos a destituir a Newsom se registren. “Por el lado republicano, el único que se ve fuerte para reemplazar a Newsom es Faulconer, pero no tiene aún la suficiente fuerza para derrocarlo”.
Alvarado estimó que hasta este momento, todo apunta a que Newsom se va a reelegir, a menos que suceda algo catastrófico en el estado. “En ese sentido, deben permitir que un demócrata se registre como candidato aunque no haga campaña, pero para que el estado no quedara en manos de un republicano en caso de que algo inesperado pase y se dé una eventual destitución. Pero tal vez no lo harán porque poner a un demócrata como candidato es un arma de dos filos”.