Transmisión automática: qué es y cómo funciona

Mucho más fáciles de operar, las transmisiones automáticas representan la mejor opción para conducir para los conductores menos experimentados porque se encargan de realizar los cambios de velocidad necesarios durante de la marcha

A diferencia de la transmisión manual, la transmisión automática en un vehículo realiza los cambios de velocidad por su cuenta.
A diferencia de la transmisión manual, la transmisión automática en un vehículo realiza los cambios de velocidad por su cuenta.
Foto: Jens P. Raak / Pixabay

En un vehículo, una caja automática —también conocida como “transmisión automática”— se encarga de cambiar las velocidades del auto cuando el mismo se encuentra en marcha, una labor que está en manos del conductor cuando se trata de trasmisiones manuales. Aunque muchos conductores prefieran las cajas manuales, las transmisiones automáticas suelen ser más populares porque son mucho más fáciles de opera,r ya que solo implican el uso del acelerador, el freno y el volante. Sin embargo, a pesar de facilitar el acto de conducir, su funcionamiento suele ser bastante complejo.

Según Bardahl, es muy difícil comprender el funcionamiento de las transmisiones automáticas debido a la gran cantidad de piezas que las componen y que entran en juego durante su proceso. No obstante, existen algunas características que pueden definir un poco su desempeño con respecto a las transmisiones manuales:

1. A diferencia de las transmisiones manuales, las transmisiones automáticas no cuentan con un clutch o embrague. Por lo tanto, su control sobre el comportamiento del motor se ejerce con una pieza llamada campana que, al mismo tiempo, contiene el convertidor de torque, un elemento que funciona con la presión que ejerce el movimiento del aceite de transmisión.

2. Este elemento, a su vez, moverá los engranes responsables de llevar a cabo los cambios de una manera muy precisa. Las exigencias de la marca serán responsables de hacer variar la presión del aceite de transmisión que, a su vez, funcionará como una señal para que la caja realice el cambio correspondiente, a través de distintas posiciones de los engranajes que la componen.

A pesar de que, básicamente, las transmisiones automáticas funcionan de esa manera, los expertos consideran que no todas son iguales. En la actualidad, existen variantes que han derivado del avance de este tipo de tecnología, la cual se hace cada vez más compleja y ha llevado a muchos fabricantes a tener las transmisiones manuales como una alternativa para los clientes que las prefieran, tal como ha sucedido con el Ford Bronco, un vehículo que viene con ciertos paquetes de personalización que las incluyen.

Además de ser más fáciles de operar, las cajas automáticas tiene otros beneficios, entre ellos su estabilidad. Las transmisiones manuales exigen mayor sincronización para que el motor mantenga su marcha y no se apague, algo que no sucede en vehículos automáticos, los cuales se mantienen encendidos a pesar de las distintas variaciones de velocidad. Entre las principales desventajas cuenta el alto consumo de combustible, un hecho que, sin embargo, no está comprobado.

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