Zapatos para bailar folclore lo acercan a su cultura

Con su negocio en línea, Millenial latino continúa la tradición de los bailes mexicanos

Rafael Valero es el fundador de Folkicks. (Suministrada)
Rafael Valero es el fundador de Folkicks. (Suministrada)
Foto: Rafael Valero / Cortesía

Rafael Valero no puede evitar ese sentimiento de orgullo cuando ve que su compañía de venta en línea de zapatos para bailar folclore mexicano ha crecido de manera significativa en tan solo dos años.

Cuenta que la marca Folkicks nació de la frustración que sentía a menudo como bailarín profesional de estos bailes típicos, cuando le era casi imposible encontrar los botines adecuados.

Al igual que sus compañeros de baile, cuando Valero necesitaba botines tenía que esperar semanas para recibirlos ya que usualmente eran traídos por familiares o amigos desde México.

Esto impedía cambios o devoluciones cuando los zapatos no eran del tamaño adecuado.

Fue entonces que comenzó a notar que aunque las presentaciones de los bailes mexicanos eran muy populares en California, la venta de zapatos para la comunidad que baila folclore todavía no estaba a la altura y no se les estaba tomando la suficiente atención.

Así que él con su experiencia de comercio electrónico dio un paso adelante para crear Folkicks.

“El modelo Folkicks es similar a Zappos [venta de zapatos y ropa en línea] donde queremos que estés satisfecho con tu compra y que toda la experiencia sea agradable”, explicó Valero. “Ofrecemos cambios y devolución, envío gratis y obviamente, servicio de atención dedicado al cliente”.

Su negocio trabaja con los mejores elaboradores de zapatos estilo botín, botín adelita, faldas y aretes para los bailes folclóricos. Tanto es el éxito que ha tenido que hasta personas que no bailan pero que son fanáticas de este estilo de ropa y zapatos, los compran.

Rafael Valero es bailarín profesional de folclórico. (Rafael Valero)

Renace el amor a su cultura

El Millenial de 31 años nació en Estados Unidos pero vivió en el estado de Jalisco en México durante los primeros 10 años de su vida.

Recuerda que en la ciudad de Guadalajara veía el mariachi y los bailes folclóricos por todas partes. Dice que le agradaba mucho pero que no entendía realmente que era parte de su cultura.

“Pero sabía que me gustaban los colores y me gustaba la música”, dijo Valero.

Cuando regresó a Estados Unidos se separó de esas tradiciones que estaba aprendiendo de niño. No fue hasta que entró a la universidad que descubrió su cultura nuevamente.

Cuando ingresó a la Universidad de California Santa Cruz (UCSC), Valero dijo que se sentía solo porque casi no había latinos y el campus era muy grande.

Poco después se enteró que había un grupo de baile folclórico llamado “Los Mejicas” y decidió unirse a ellos.

Aprendió acerca de los bailes típicos de México, como las polkas y los bailes regionales, entre otros, y comenzó a conocer nuevamente sus raíces.

Con el grupo formó una nueva familia y participó en varias presentaciones mientras estudiaba en la universidad.

Después de que se graduó con su título en antropología en 2011, comenzó a trabajar para una compañía en Silicon Valley, al norte de California.

Cargando la frustración de no encontrar botines adecuados pero sin tener el tiempo en sus manos, Valero formó legalmente Folkicks LLC, en diciembre de 2015. No obstante, en ese momento era solo un trabajo de medio tiempo.

Ya para 2019, decidió dejar su empleo en Silicon Valley y se mudó del área de la Bahía, donde vivía, para venir a instalarse en el centro de Los Ángeles y enfocarse de lleno a su negocio, algo de lo que dice hoy, no se arrepiente.

Enfrentando las dudas

Valero dijo que hasta hace poco su familia, principalmente su padre, dudaba de su potencial.

Explica que no era por la falta de apoyo sino más bien por la idea de que los latinos son muy buenos trabajadores pero no son empresarios.

“Comencé a trabajar cuando tenía 11 años. Trabajé en la recolección de frutas, en la construcción y para mí fue divertido estar con mi papá y recibir un cheque”, dijo el joven.

Sin embargo, con el tiempo reconoció que recibir un cheque era bueno pero lo estaba haciendo a costa de su labor corporal. Así que decidió continuar sus estudios para poder ganar su propio cheque sin hacer trabajos tan duro.

Ya como empresario, Valero habló nuevamente con su padre y le contó sobre el progreso, el impacto y los ingresos que está obteniendo.

“Y fue que él [mi padre] entendió que esto es un negocio legítimo que estoy construyendo”, dijo Valero.

El joven agregó que no culpa a su padre ya que muchos inmigrantes tienen la idea de que solo tienen que trabajar arduamente para ganar dinero, recibir su cheque de pago e ir a casa y no pensar nada más.

“Yo mantuve esa ética de trabajo duro y nunca tuve ese liderazgo, como ese ejemplo de que también puedes convertirte en tu propio jefe”, indicó.

No obstante, indica que ahora ha comprobado que una cosa es ser empresario y otra cosa es ser empresario latino ya que hay voces internas que te pueden hacen dudar.

“Siempre lucho con el síndrome del impostor pensando que ‘no puedo ser un empresario’, ‘no estoy seguro de ser el tipo para administrar un negocio’, ‘en mi familia nadie ha hecho esto, así que se supone que no debo hacerlo’”, reconoció Valero.

Pero han sido las conexiones que ha encontrado en Los Ángeles como Grid110, un grupo que proporciona a los empresarios acceso a la comunidad, mentores y recursos críticos a través de programas sin costo en Los Ángeles.

“Ellos me han enseñado que si lo puedo hacer, la gente está comprando mi producto y estoy haciendo un impacto en mi comunidad folclórica”, indicó Valero. El Millennial recomienda a todos los jóvenes que estén interesados en emprender su propio negocio que no teman en comenzar.

“Les digo que busquen los recursos que están ahí fuera, puede que sean un poco difícil de encontrar, pero hay y hay gente lista para ayudarte”.

Visite Folkicks en: https://folkicks.com/