Pronostican que las bancarrotas se duplicarán en 2022 al acabar apoyos del gobierno

Residente de Southgate narra su difícil experiencia desde que perdió el empleo cuando estalló la pandemia hasta que se fue a la bancarrota

El fondo de ahorro para las emergencias ayuda pero no es suficiente cuando una crisis económica se extiende y lleva a la bancarrota. (Getty Images)
El fondo de ahorro para las emergencias ayuda pero no es suficiente cuando una crisis económica se extiende y lleva a la bancarrota. (Getty Images)
Foto: Christopher Furlong / Getty Images

Jorge Balam, residente de la ciudad de Southgate en el condado de Los Ángeles, ganaba alrededor de $110,000 al año como programador cuando irrumpió la pandemia de covid-19. Lejos estaba de imaginar que se quedaría desempleado y pasaría 9 meses sin ocupación, sintiéndose miserable; y lo que es peor, que se vería obligado a irse a la bancarrota.

“Mis deudas en las tarjetas de crédito se acumularon por arriba de los $50,000 y no tuve otra opción”, dice Balam.

Contrario a lo que se pudiera pensar, el número de bancarrotas se redujeron en 30% durante la pandemia.

“Esto se debe a toda la ayuda que dio el gobierno, la moratoria en el pago de deudas, los cheques del desempleo y los estímulos”, dice Rohan Pavuluri, presidente y cofundador de la organización no lucrativa Upsolve, dedicada a apoyar a las personas de bajos ingresos a solicitar de manera online y por sí mismos una bancarrota capítulo 7.

El Capítulo 7 es una forma de liquidación de las deudas. Al finalizar la bancarrota, los acreedores no pueden cobrar.

Un taller sobre bancarrota organizado por Upsolve en Los Ángeles. (Cortesía UpSolve)

Balam tuvo que vender su casa porque no podía cumplir con los pagos de la hipoteca y dejar el automóvil que estaba pagando.

Pavuluri pronostica que el año entrante, veremos un aumento en las solicitudes de bancarrota a causa de que van a expirar todos los apoyos del gobierno para los afectados por la covid-19.

De acuerdo a proyecciones del Departamento de Justicia, las bancarrotas personales y de negocios se duplicarán en el 2022, comparado con el 2021.

Balam relata que la pandemia lo pescó recién divorciado, y tratando de organizarse con sus propios gastos. “Ahora tenía que pagar la hipoteca de la casa y la mensualidad por mí mismo. De casado, estaba acostumbrado a tener una vida cómoda porque mi esposa y yo compartimos todos los gastos. Había dos salarios en la casa”.

Pero cuando la economía se paraliza, expone que primero le hicieron un recorte salarial de 10%, luego de 30% hasta que de plano se quedó sin trabajo.

“Siempre he trabajado y estoy acostumbrado a conseguir empleo rápidamente. Esta vez las cosas eran muy diferentes. Por más que buscaba, no encontraba nada”.

Tarjetas de crédito
Muchos se endeudaron con las tarjetas de crédito al quedar desempleados por la pandemia. (Getty Images)

Así que no le quedó otra más que recurrir a las tarjetas de crédito para hacer frente a las cuentas.

Cuando los meses pasaban, el trabajo no aparecía y las deudas se apilaban, empezó a buscar soluciones.

“Después de 9 meses sin empleo, la única opción que tuve fue irme a la bancarrota”.

Habló con varios abogados y todos les cobraban arriba de $5,000 por hacerle la bancarrota. “Él más barato que encontré, me pedía $1,500”. 

Tras una búsqueda intensa en Internet, se topó con la organización no lucrativa Upsolve, la cual sin cobrarle nada, le ayudó a someter su petición de quiebra.

“La presenté en marzo de este año; y en julio, participé a través de una teleconferencia en una audiencia con el juez. Días más tarde recibí una carta donde me aprobaron la bancarrota”.

Balam reconoce que se sintió aliviado con la noticia. “La bancarrota es buena y mala. Buena porque te borra tus deudas, pero mala porque al mismo tiempo tu crédito queda arruinado. Simplemente ya no tienes crédito. Ahora tengo que comenzar de cero a reconstruirlo”.

Platica que todo el proceso desde que perdió el trabajo hasta declararse en bancarrota fue muy difícil.

“Me entró un poco de depresión. Estaba triste pero a la vez enojado. Dormía dos horas por la noche. No tenía ninguna motivación, no quería hablar con nadie. Me sentía como un perdedor”. 

Especialmente para un hombre irse a la ruina es un fracaso, dice.

“La sociedad te hace ver como un fracasado porque hay mucho estigma alrededor de la bancarrota”.

El sueño americano se derrumba para quienes tienen que apegarse a la bancarrota. (Getty Images)

Para él como graduado de la universidad, que incluso consideraba que ya había alcanzado el sueño americano, la quiebra fue un golpe muy duro.

“Me sentí con tanta vergüenza que solo a un amigo le confié mi situación, y a cuatro miembros de mi familia”.

Platica que él tenía un fondo de ahorro para las emergencias, pero no para estar sin trabajo de marzo de 2020 a enero de 2021.

“Recibí desempleo por un rato, pero no me duró mucho”.

Dice que finalmente en febrero pudo regresar a trabajar, y está levantándose de nuevo. 

“Esta experiencia me ha hecho ver la importancia de aprender a vivir dentro de nuestras posibilidades y a ahorrar para comprar lo que necesitamos.Por ahora no quiero ninguna deuda ni crédito. Tampoco nadie me lo va a dar”.

Una muestra tomada en febrero de 2021 por Upsolve en colaboración con el profesor Calvin Jahne de Harvard Business School, a 17,415 personas que aplicaron por la bancarrota, el 66% fueron blancos, 20% afroamericanos,11% hispanos, 3.3% asiáticos y 2.5% nativos.

Balam dice que mucha gente de la comunidad latina no busca la bancarrota porque no saben de esta opción y porque además no tienen educación financiera.

Las personas interesadas en conocer si pueden aplicar para una bancarrota pueden visitar: upsolve.org. El único inconveniente es que el sitio solo está en inglés.

Pavuluri dice que la bancarrota está rodeada de mitos, y por eso mucha gente no aplica. “Piensan que lo van a perder todo, pero eso no es verdad”.

Precisa que Upsolve es una organización no lucrativa que funciona de manera online y no cobran.

“Estamos enfocados en las familias de bajos ingresos que no pueden pagar lo que cuesta un abogado de bancarrota. Si no puedes pagar, no puedes acceder a tus derechos”.

Y dice que cuentan con una comunidad online donde la gente puede resolver muchas de sus dudas y hacerse preguntas unos a otros para aprender cómo funciona y qué pasa. 

Salud preventiva en EE.UU.
Los gastos médicos hacen que mucha gente se vaya a la bancarrota. (Getty Images)

Observa que el promedio salarial de las personas que solicitan la bancarrota es de $80,000 por año.

“La mayor parte de quienes aplicaron, lo hicieron por causas relacionadas con la pérdida del empleo y gastos médicos”.

Pavuluri dice que la bancarrota es parte del ADN de Estados Unidos.

“Le da a la gente una segunda oportunidad después de enfrentar tiempos difíciles”.

Balam sostiene que de no ser por la bancarrota, su deuda se habría acumulado, habría dejado de pagar y lo hubieran mandado a cobranzas. “Todo habría sido peor”.

Cabe decir que la bancarrota no perdona las deudas de impuestos con el Tío Sam, como se conoce al Servicio de Recaudación de Impuestos (IRS) ni las de pensión alimenticia.

Si deseas más información sobre el tema, visita: La bancarrota del Capítulo 7: ¿Qué es? ¿Debo declararme en bancarrota? ¿Cómo lo hago?: https://upsolve.org/deberia-declararme-en-bancarrota-del-capitulo-7/