A disfrutar chamoy libre de azúcar

Emprendedora latitna crea esta opción para que personas con diabetes, como su padre, puedan disfrutar de los dulces mexicanos

La emprendedora Annie Leal es la creadora de I Love Chamoy. / fotos: suministradas
La emprendedora Annie Leal es la creadora de I Love Chamoy. / fotos: suministradas
Foto: Cortesía

Hasta ahora, Annie Leal se asombra de que el diagnóstico de diabetes de su padre fuera el impulso para comenzar un negocio que ha traído alegría a muchas personas fanáticas del chamoy.

Esta salsa mexicana es una explosión de sabor ya que es agridulce, ácida y también un poco picosita. Usualmente se sirve para acompañar frutas, verduras, bebidas y más; aparte de que ayuda a calmar la ansiedad por lo dulce.

Leopoldo Leal, padre de la joven, fue diagnosticado con diabetes hace 10 años y desde el momento que se enteró fue muy dedicado y disciplinado en su dieta.

Annie, quien vive en Los Ángeles fue a visitar a sus padres a Texas, estado donde residen desde hace unos meses. Un día, la joven tuvo antojos de algo dulce y su mamá le dijo que buscara algo en el cajón de dulces de su papá.

“Vi que eran dulces sin azúcar para diabéticos”, recordó Annie. Al interior del cajón encontró chocolates, caramelos, paletas y todo tipo de dulce libre de azúcar pero ninguno del tipo del que estaba buscando.

“Y le dije: ‘¿Por qué no tienes ningún dulce mexicano? Mi papá me dijo que no los había podido encontrar… “En ese momento que se me prendió el foco e inmediatamente me fui a checar en la computadora si había algún producto en Estados Unidos que fuera un dulce mexicano libre de azúcar y no encontré nada”.

Desde entonces se le quedó en la mente la idea de crear un dulce que su padre, y muchas otras personas con diabetes, pudieran disfrutar sin temor.

Al siguiente día comenzó a elaborar un plan de cómo crear chamoy para diabéticos.

Annie, quien trabaja en producción de medios sociales y videos en el ámbito latinoamericano, contactó a personas en su red para que le ayudaran a crear un logo, una página de internet y a trabajar en la creación del chamoy con los mejores sustitutos de azúcar.

“[El proceso] para la creación de la fórmula y la receta antes de sacarlo al mercado duró seis meses”, dijo Annie, creadora de I Love Chamoy, un producto que utiliza monk fruit en reemplazo del azúcar.

Annie dijo que cuando comenzó a crear el producto buscó en internet cuántas personas estaban buscando el término chamoy en línea.

“Yo revisaba en las redes sociales y cada vez la gente que conocía el dulce mexicano crecía”, indicó. “Estábamos viendo gente probando Tajín [un chile con sal y limón]”

La empresaria descubrió que al paso del tiempo la búsqueda en internet de dulces mexicanos aumentaba y es cuando se dio cuenta que este producto no pasaba desapercibido en el mercado.

“Eso me dice a mí que los sabores mexicanos se están volviendo más convencionales. Más personas los están pidiendo y apreciando”, dijo Annie.

La emprendedora agregó que su padre no pudo ocultar su emoción al ver el producto final. Leopoldo fungió como juez del sabor del chamoy y hablaba por teléfono constantemente con Annie para lograr el sabor perfecto.

Con I Love Chamoy han podido alcanzar a personas que pese a no ser mexicanas sienten interés por una opción sin azúcar o una opción de la dieta keto; y este producto llena las carácteristicas.

“Yo quería que mi producto fuera rico pero que [también] sea 100% mexicano para los que crecimos amando los dulces mexicanos”, contó Annie.

“Este producto ha sido como una carta de amor a México pero pensando en personas como mi papá o personas con otras necesidades alimenticias que no podían disfrutar esos sabores con los que crecieron”.

Aumenta la producción

Annie dijo que cuando comenzó el proyecto hace tres meses rentó una cocina para hacer una producción de 500 botellas de chamoy con la idea de venderlas en un plazo de seis meses. Creo un anuncio en las redes sociales, como en TikTok e Instagram, y para su sorpresa estas se vendieron en menos de una semana.

“Inmediatamente fui a rentar la cocina de producción por más tiempo y ahora vendemos entre 300 a 500 botellas a la semana. A veces más y a veces menos”, dijo Annie, quien reside en el centro de Los Ángeles.

Al ver el masivo interés de las personas por su producto, la joven se dio cuenta de que hay una gran necesidad para vender un producto de este tipo en Estados Unidos.

La empresaria dijo que en un futuro no muy lejano le gustaría incrementar su negocio con la creación de otros dulces mexicanos para diabéticos y para el público que desea productos sin azúcar.

Recomendó a quienes tengan alguna idea para negocio en la mente, que no tengan miedo a investigar si la pueden llevar a cabo.

“Entre más y más piensas en la idea te obsesionas. Si piensas en esto cúando vas manejando, cuando estás comiendo, cuando te estas bañando, para mí eso es una señal de que tienes que seguir adelante”, expresó Annie.

“Lo principal es no darse por vencido”.