Trabajadores del cuidado de salud en el hogar piden un salario de $20 la hora

Cientos de empleados protestaron afuera de las oficinas del condado de LA para pedir consideren su situación después de arriesgarlo todo durante la pandemia

María Esther Rangel y su hija Lupita Rangel llegaron a la manifestación. (Jacqueline García/La Opinión)
María Esther Rangel y su hija Lupita Rangel llegaron a la manifestación. (Jacqueline García/La Opinión)
Foto: Jacqueline García/La Opinión / Impremedia

El martes mientras las supervisoras del condado de Los Ángeles revisaban el presupuesto anual 2022-2023, afuera del edificio en el centro de Los Ángeles cientos de trabajadores de cuidados en casa, incluyendo algunos con sus pacientes, les pedían que reconsideren el aumento de sus salarios.

Los trabajadores del programa In-Home Supportive Services (IHSS) actualmente ganan $16 la hora y piden un aumento a $20. Ellos aseguran que el trabajo que realizan es vital y en ocasiones de vida o muerte ya que sus pacientes requieren mucha atención.

Tal es el caso de la señora María Esther Rangel quien llegó empujando la silla de ruedas de su hija Lupita Rangel, de 28 años. María es su cuidadora personal, pero asegura que el dinero que gana no es suficiente para mantener el hogar.

“Me pagan 183 horas al mes y yo estoy con ella las 24 horas al día. No puedo trabajar en otro lugar porque me necesita y el seguro social no me deduce dinero de mi cheque porque estoy cuidando a mi hija. ¿Qué voy a hacer cuando me jubile?” cuestionó la preocupada madre de 60 años.

Sin poder contener las lágrimas, María contó que su hija nació de cinco meses lo que le causó parálisis cerebral, ceguera y problemas para caminar.

“Yo le cambio los pañales, le doy de comer, la baño, en la noche me tengo que levantar si ella está levantada como hoy que se despertó a las 4 de la mañana para estar al pendiente”, dijo María. “Uno haciendo este trabajo se vuelve un esclavo y no la puedo dejar sola porque si alguien me la tocara, ella no me puede decir”.

Dina López se unió a la manifestación el martes. (Jacqueline García/La Opinión)

Dina López llegó desde Lancaster para apoyar la manifestación. Ella dijo que ha sido proveedora de cuidados en casa por más de 25 años y actualmente cuida a una persona de la tercera edad en la ciudad de Los Ángeles. Agregó que gasta unos $30 diarios, solamente en gasolina y solo trabaja alrededor de 30 horas a la semana.

“Todo mi salario se va en gasolina, pero tampoco tengo el corazón de dejar a mi paciente porque sé que su vida depende de mí”, dijo López. “La desesperación de ella es pensar que no puedo venir, pero también yo tengo la preocupación de mi salud y mis gastos”.

López dijo que pedir el aumento de salario en este momento ya no es un lujo, es un derecho para que ella pueda continuar trabajando en un empleo digno ayudando a otros.

“Porque si nosotros dejamos de trabajar las personas que dependen de nosotros pueden perder hasta la vida y nosotros podemos terminar en la calle, si es que no tenemos para pagar nuestra renta”, aseveró López.

Wendy Duchen, portavoz del Sindicato SEIU Local 2015, el cual representa a los trabajadores, dijo que han estado negociando por siete meses un nuevo contrato que incluye un aumento salarial.

“Estos proveedores de atención domiciliaria se consideran proveedores independientes y no obtienen un aumento de salario porque no se consideran empleados del condado, estado o ciudad. Sin embargo, sus horas son dadas por el condado y su cheque proviene del estado”, explicó Duchen. “No tienen jubilación ni licencia por enfermedad”.

La portavoz dijo que en estos momentos donde todo el país está viendo una escasez de mano de obra el condado de Los Ángeles debería prevenir un “tsunami planteado” si los trabajadores de cuidados de salud en casa dejan sus empleos.

Agregó que los hogares de ancianos ya están llenos y hay muchas personas de la tercera edad, con discapacidades y niños que pueden vivir en sus hogares, siempre y cuando tengan la asistencia necesaria.

Trabajadores del cuidado de personas en el hogar protestan en el centro de LA. (Jacqueline García/La Opinión)

La fuerza laboral del programa IHSS del estado de California representa el 46%, pero solamente representa el 2% del presupuesto del condado de Los Ángeles.

“En In & Out los trabajadores ganan $17.50 la hora y tienen 401k haciendo hamburguesas, o los trabajadores de Target pueden ganar $22 sin tener que cuidar a otros humanos. ¿Dónde están las prioridades del condado de Los Ángeles?” cuestionó Duchen.

Actualmente hay aproximadamente 235,000 trabajadores de IHSS en el condado. El SEIU 2015 realizó una encuesta donde descubrió que el 75% de los trabajadores sienten que están recibiendo salarios muy bajos. El 31% tienen múltiples trabajos aparte del cuidado de personas y el 50% dijo que no pueden dejar su trabajo debido a que son responsables directamente del cuidado de algún familiar.

Duchen explicó que los trabajadores no recibieron ningún incentivo durante la pandemia y aun así no dejaron a sus pacientes desamparados.

“Mientras muchos pudimos refugiarnos en casa, ellos no pudieron. Tomaron el transporte público y pudieron haber llevado el virus de vuelta a casa. Además, viven en lugares donde no pueden hacer cuarentena por lo que infectaron a la mayor parte de su familia y muchos de ellos perdieron la vida”, explicó.

El sindicato pidió que se les dé el valor que se merecen los trabajadores. Que sean reconocidos como trabajadores esenciales, pero no solo en palabras sino también en hechos mediante sus salarios.

La supervisora Janice Hahn expresó que “nuestros proveedores de servicios médicos a domicilio proporcionan cuidado valioso y esencial a personas que más lo necesitan, y yo apoyo su llamado por salarios mejores, especialmente ante el gran sacrificio que muchos de ellos han hecho y el riesgo que han tomado durante la pandemia”.

Mientras tanto, el condado de Los Ángeles envió una declaración donde dijeron que valoran los importantes servicios proporcionados por los trabajadores de IHSS, que marcan una diferencia tan significativa en la vida de las personas que necesitan atención y que tienen más de 65 años de edad, están discapacitadas o ciegas debido a una condición médica o discapacidad. 

“Estos más de 170,000 trabajadores de IHSS no son empleados del condado y actualmente están negociando a través de su sindicato, SEIU 2015, directamente con el Consejo de Servicios de Asistencia Personal, que es la autoridad pública de este programa. Debido a que las negociaciones están en curso, no podemos proporcionar detalles adicionales en este momento”.