Madre de familia relata cómo fue afectada por el sistema de justicia penal tras cometer un error

Inclusive bajo libertad condicional en muchas ocasiones las afectadas se sienten presos.

(Archivo)
(Archivo)
Foto: La Opinión / Impremedia

A finales del 2019 Marcella Soto pasó un día en la cárcel y fue sentenciada a cinco años de libertad condicional por fraude de bienestar social (Welfare Fraud). Esta era su primera ofensa, pero por dos años vivió un temor constante ya que cometer un solo error, como recibir una infracción o perder su empleo, la podía enviar de regreso a la cárcel.

Soto, de 38 años, dijo que pese a estar fuera de la cárcel era como si estuviera encerrada en gran parte ya que estaba limitada a lo que podía hacer. Por ejemplo, no tenía permitido salir del estado lo cual previno a su familia a viajar de vacaciones o por razones familiares a otros estados.

“Yo no era libre. No tenía libertad. Hubo momentos en esos dos años en que mi familia quería ir de vacaciones a Las Vegas o Arizona… y como yo no podía ir nadie iba”, contó la residente de San Bernardino.

La madre de cuatro temió incluso no poder ver a su hija mayor nuevamente ya que como esposa de un militar la joven fue reubicada al estado de Texas y estaba embarazada. En agosto del 2021 nació su nieto a quien no pudo ver nacer debido a su prohibición para salir de California a menos que obtuviera un permiso el cual era extremadamente difícil de ser aprobado.

En una ocasión mientras surfeaba en internet la mujer de decendencia mexicana se encontró con una organización llamada REFORM Alliance en Instagram. Tiene como objetivo transformar la libertad condicional–parole and probation–cambiando las leyes, los sistemas y la cultura para crear caminos reales hacia el trabajo y el bienestar

Ahí se enteró del proyecto de ley AB 1950—de la entonces asambleísta Sydney Kamlager—la cual acortaba los períodos de libertad condicional en California.

“Lo estaba siguiendo y de hecho pude ver que aprobaron la AB 1950 para ayudar con el tiempo que estás bajo libertad condicional”, dijo Soto.

La AB 1950 limita la libertad condicional para la mayoría de los delitos menores a un año y para la mayoría de los delitos graves a dos años.

Marcella Soto, de 38 años, con su nieto. (Suministrada)

Soto consultó a su abogado quien indagó más a fondo y presentó una petición de terminación anticipada en su nombre, bajo la ley AB 1950.

Se estima que en California solamente hay 350,000 personas en “probation” o comportamiento condicional como alternativa al tiempo en prisión, y más de 90,000 personas están en “parole”, aquellos que enfrentan restricciones condicionales relacionadas con la liberación anticipada del encarcelamiento.

En diciembre del 2021, un juez terminó la libertad condicional de Soto bajo la AB 1950. Aunque su oficial de libertad condicional se pronunció en contra de su solicitud de terminación anticipada, el juez reconoció que ella fue más allá de lo que se requería. Cumplió con todas las condiciones de la libertad condicional incluyendo el mantener un empleo completo y obtuvo un ascenso, no cometió infracciones, se ofreció como voluntaria en su iglesia local y completó 100 horas de servicio comunitario más de lo requerido.

El juez corroboró que no había ninguna razón para que ella continuara en libertad condicional durante los siguientes tres años.

“Siento que puedo respirar, y todo gracias a [REFORM Alliance]. Se siente como si me quitaran un gran peso de los hombros”, dijo Soto.

Como resultado de tres reformas recientemente aprobadas en California, incluyendo la AB 1950 se proyecta que el estado reducirá la población de libertad condicional en un 33% y evitará más de 48, 000 admisiones a prisión solo por infracciones técnicas de la libertad condicional.

El estado puede ahorrar hasta $2.1 mil millones poniendo a cientos de miles de californianos en libertad condicional camino a salir del sistema de justicia penal para siempre.

El cambio

Ahora que Soto está fuera de la libertad condicional, puede visitar a su hija y a su nieto fuera del estado sin tener que preguntarle a su oficial de libertad condicional o pagarle a un abogado para obtener la aprobación del juez.

El borrar esta parte de sus historiales permite a las personas a no tener ansiedad cuando son detenidas por infracciones menores de tránsito, significa aceptar más oportunidades laborales que de otro modo no estarían disponibles debido a las limitaciones creadas por las condiciones de libertad condicional.

Soto dijo que cuando ella fue sentenciada a la libertad condicional perdió su empleo y le tomó seis meses para encontrar otro ya que su historial la afectaba.

Sin embargo, ahora está contenta en una bodega donde es la supervisora de operaciones. Contó que la compañía está por expandirse y abrirá oficinas en otras ciudades. Debido a que ahora está fuera del período de prueba ella puede aprovechar las nuevas oportunidades que crea la expansión.

“Yo les digo a las personas que nunca se rindan porque siempre hay algo mejor pero deben buscar las opciones”, aseveró. “Siempre hay esperanza”.

Para saber más acerca de la AB1950 y otras medidas aprobadas visite: https://reformalliance.com/successes/