Violencia empaña el funeral de la periodista palestina Shireen Abu Akleh en Jerusalén

Hubo una carga policial a la salida del féretro del hospital. En Yenín, donde murió la periodista mientras cubría una operación militar israelí frente a militantes palestinos, ocurrió otro tiroteo mortal

Policías chocan con asistentes al funeral de la periodista Shireen Abu Akleh el 13 de mayo de 2022 en Jerusalén, Israel.
Policías chocan con asistentes al funeral de la periodista Shireen Abu Akleh el 13 de mayo de 2022 en Jerusalén, Israel.
Foto: Amir Levy / Getty Images

Miles de palestinos se despidieron este viernes en Jerusalén de la periodista palestino-estadounidense Shireen Abu Akleh, que murió el miércoles de un disparo en la cabeza durante una operación militar israelí en Cisjordania.

Incidentes violentos estallaron a la salida del hospital del féretro, con carga policial incluida. Posteriormente los restos de la popular reportera de la cadena catarí Al Jazeera, cristiana de 51 años nacida en Jerusalén Este, fueron llevados a una iglesia de la ciudad, en donde se pronunció una misa en su honor. La reportera será enterrada más tarde cerca de sus padres en un cementerio cercano a la Ciudad Vieja.

Su funeral tiene lugar en un contexto de violencia continua. Nuevos enfrentamientos estallaron en el campo de refugiados de Yenín, donde murió la periodista, en los que trece palestinos resultaron heridos de bala en una nueva operación israelí, según el ministerio de Salud palestino. El Ejército, por su parte, lamentó la muerte de un sargento de 47 años durante un “operativo contraterrorista”.

Una muerte sin esclarecer

La periodista, con chaleco antibalas con el rótulo “Prensa” y un casco, cubría una operación militar en Yenín, en Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel desde 1967. Al Jazeera acusó a las fuerzas israelíes de matar “deliberadamente” y “a sangre fría” a su periodista estrella.

El primer ministro israelí, Naftali Bennett, sugirió que “probablemente” había muerto a consecuencia de los disparos de combatientes palestinos. Pero unas horas más tarde, su ministro de Defensa, Benny Gantz, dijo que el ejército “no está seguro de cómo fue asesinada” y que “se estaba investigando”.

“La conclusión del informe preliminar es que no es posible determinar el origen del disparo que alcanzó y mató a la periodista”, dijo hoy el ejército en un comunicado, en el que contempla la posibilidad de que el disparo pudiera venir de combatientes palestinos o de un soldado israelí. “La investigación muestra dos posibilidades sobre el origen del disparo que la mató”, dice textualmente.

La primera es que proceda de “los disparos masivos de palestinos armados [contra soldados israelíes], dentro de los cientos de balas que fueron disparadas desde lugares diferentes”. “La otra opción es que durante el tiroteo uno de los soldados disparara varias balas desde un vehículo (…) contra un terrorista que estaba tomando como blanco su vehículo”, agrega el texto, y del que Akleh estaba a unos 200 metros de distancia.

Oposición a una investigación conjunta

Gantz pidió “las pruebas forenses” de los palestinos, incluida la bala que mató a la periodista, para “rastrear el origen del disparo”, pero la Autoridad Palestina, dirigida por Mahmud Abas, rechazó la idea de una investigación conjunta con Israel, acusando al ejército israelí de haberla matado. “Las autoridades israelíes cometieron este crimen y no confiamos en ellas”, dijo el jueves. También dijo que quería remitir el caso a la Corte Penal Internacional.

lgc (afp/efe)