Pérdidas millonarias con las largas esperas en la frontera

Con la nueva garita se buscan impulsar la economía de ambos países al reducir el tiempo de espera para cruzar de un país a otro

La garita de San Ysidro es el puesto fronterizo más congestionado del mundo.
La garita de San Ysidro es el puesto fronterizo más congestionado del mundo.
Foto: GUILLERMO ARIAS / AFP / Getty Images

Cada día México y California pierden unos $9.3 millones y al menos 241 empleos en promedio a causa de las largas esperas para cruzar la frontera por las garitas o puertos de entrada en el condado de San Diego.

Son cifras oficiales que proporcionó a La Opinión la vicegobernadora de California, Eleni Kounalakis, calcular que, al año, son pérdidas por $3,400 millones y 88,000 empleos principalmente en la región entre Baja California y Los Ángeles.

Las pérdidas son porque quienes cruzan la frontera tardan ahora en promedio hasta cuatro horas, en ocasiones más.

Al platicar sobre el proyecto de una nueva garita de cuota que comenzó a construirse este mes, la vicegobernadora dijo que el aletargamiento para cruzar la frontera no solo impacta a la economía regional de las Californias y, de hecho de ambos países, sino también al medio ambiente.

“Tenemos cerca de cien mil vehículos diarios, muchos son camiones comerciales que consumen diesel, formados durante horas con los motores andando; es un tremendo impacto para el medio ambiente”, lamentó.

Pero tanto los tiempos de espera, el número de vehículos, las pérdidas y la contaminación se proyectan en aumento, y encuentran como solución más viable abrir una nueva garita que sea de cobro pero más rápida.

La vicegobernadora, los gobiernos y agencias de los dos países esperan que las largas esperas en la frontera de San Diego comiencen a reducirse con la apertura inicial de cuatro carriles de una nueva garita al este, cerca del pie de las montañas de Otay, la garita Otay 2 u Otay Este.

“Marcará una gran diferencia para el medio ambiente y para la economía de la región en ambos lados de la frontera reducir el tiempo de espera de hasta seis horas a cuando mucho 40 minutos”, dijo la vicegobernadora.

El Departamento del Transporte de California (Caltrans) continúa sin proporcionar una fecha tentativa de apertura, en parte porque será un trabajo que se tenga que coordinar con la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) del Departamento de Seguridad.

Pero La Opinión obtuvo detalles del procedimiento para usar la garita.

Los viajeros o usuarios llegarán a la garita por el lado de la zona industrial de Tijuana, un área que comparten viviendas y cercanas plantas maquiladoras.

Pasarán a inspección con alta tecnología a presentar documentos a oficiales de CBP.

Luego de haber cruzado la frontera y para salir de la garita, pagarán la cuota.

Los precios preestablecidos oscilan entre $5 y $20 para conductores de vehículos particulares, la diferencia podría ser si se llevan o no pasajeros, y de $40 para camiones de transporte comercial.

El dinero que se recaude por el peaje o cuota se va a dividir para ambos lados de la frontera, tanto para gobiernos locales como estatales.

El proyecto tiene un costo estimado de $1,500 millones en inversiones federales, estatales y locales.

La vicegobernadora de California dijo que la garita inicialmente impulsará un intercambio comercial de unos $1,800 millones anuales y la creación de 16,ooo empleos cada año.

Mario Orso, el director del proyecto para Caltrans, dijo a La Opinión que todas las carreteras que llegan a la garita ya se han concluido del lado de California.

“Tiene sentido que ahora comiencen a construir la garita, porque en cuanto inicie operaciones ya estará conectada a la red de carreteras de California”, expresó Orso.

La garita estará apenas unas tres millas al este de la carretera estatal 125 que también es de cuota y tiene mucho menos tráfico vehicular que la 805 que cruza el condado de San Diego y la interestatal 5 que une a la frontera con Tijuana con los límites con Canadá.

La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, informó por su parte que del lado de Tijuana solo queda pendiente la compra de una propiedad, la última de unas 50, para que puedan comenzar los trabajos hacia la garita.

“En cuanto se adquiera esa propiedad, la Secretaría de la Defensa asignará personal que va a trabajar en la construcción”, indicó.

La gobernadora explicó a La Opinión que “esta garita es una prioridad para el presidente Andrés Manuel López Obrador y por supuesto para nosotros porque es ejemplo de lo que las californias podemos alcanzar como una sola región” que trabaja simultáneamente.

La directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de Otay, Alejandra Mier y Terán, comentó recientemente a La Opinión que la apertura de la garita será un detonador económico regional, pues en toda una zona donde ahora solo hay matorrales se proyecta construir un centro comercial y estaciones de servicios.

El proyecto estará terminado en el 2024, pero en ambos lados hay presiones para tratar de concluirlo en el 2023.