Kylian Mbappé se convierte en un problema para la selección: el delantero galo y su nuevo berrinche que enturbia a Francia

Kylian Mbappé se negó a participar en una sesión de fotos de la selección francesa aumentando aún más la tensión que envuelve a la selección francesa

Kylian Mbappé se negó a participar en una sesión de fotos de la selección francesa.
Kylian Mbappé se negó a participar en una sesión de fotos de la selección francesa.
Foto: Getty Images

Si no bastase con el escabroso caso de chantaje a Paul Pogba y con la inspección gubernamental a la Federación Francesa de Fútbol (FFF), Kylian Mbappé ha enturbiado aún más el ambiente que rodea la selección al negarse a participar mañana en una sesión de fotos en desacuerdo con los derechos de imagen.

A tres días de que la campeona del mundo salte al terreno de juego para medirse a Austria en la Liga de Naciones, en Francia se está hablando bastante más de lo que sucede fuera que dentro del terreno de juego.

El viernes fue la inspección que el Gobierno francés anunció en la FFF por supuestos mensajes sexistas enviados por su presidente; el sábado la prisión provisional de Mathias Pogba, acusado de participar en una extorsión a su propio hermano Paul; y este lunes Mbappé.

El jugador de Bondy anunció, con un día de antelación, que se ausentará de una sesión de fotos prevista para este martes y organizada por la FFF y sus patrocinadores.

¿El motivo? El mismo que esgrimió el pasado mes de marzo, cuando echó el primer pulso. Está en desacuerdo con lo que representan ciertas marcas, como las de apuestas o comida rápida.

Extremamente cuidadoso con su imagen y consciente de que su presencia en la selección es un imán comercial, Mbappé considera obsoleto el acuerdo que firmó en 2017 con la FFF sobre los derechos de imagen.

Como los otros internacionales absolutos, el delantero del PSG firmó un documento por el cual cada futbolista recibe 25.000 euros por partido con los ‘Bleus’. A cambio, la FFF puede vender su imagen a patrocinadores.

Pero asesorado por su abogada, Delphine Verheyden, y su madre y representante, Fayza Lamari, el jugador estima que este contrato de 2017 es papel mojado, pues, desde entonces, el uso de derechos de imagen en el deporte ha evolucionado.

En el comunicado que envió para anunciar su polémica decisión, Mbappé lamentó “profundamente” no haber llegado a un nuevo acuerdo que busca desde hace tiempo.

A pesar de esta discrepancia, el delantero ha querido aclarar que su compromiso con la selección es “total”.

Esto no pone evidentemente en cuestión el compromiso total y determinación del jugador para el éxito colectivo del equipo nacional y para las importantes citas deportivas que se avecinan”, señaló, en alusión al Mundial del Catar que empieza en menos dos meses.

La idea de Mbappé es que la elección de los patrocinios por parte de la FFF pase también por su criba.

La FFF no reaccionó aún de manera oficial, aunque su presidente, Noel Le Graet, ya dejó que claro que no habría ningún cambio antes del comienzo del torneo catarí.

Mensajes de carácter sexual

Este nuevo contratiempo puede agravar la delicada situación de Le Graet, en el blanco de la polémica desde que la revista So Foot publicase un reportaje denunciando el ambiente tóxico en la FFF que dirige desde hace una década.

Entre ejemplos de comportamiento reprobable, la revista destacó mensajes de carácter sexual que el propio Le Graet, de 80 años, habría enviado a tres subordinadas.

La Federación presentó una denuncia por difamación contra la publicación, pero el Gobierno francés se quedó con la mosca detrás de la oreja.

Después de reunirse con la cúpula de la FFF, la ministra de Deportes, Amélie Oudéa-Castéra, ordenó el viernes pasado una inspección para asegurarse de que en la FFF reina “el respeto absoluto” a todos los asalariados.

Mientras, la selección francesa trabaja para abstraerse de tanto ruido. Faltan menos de 60 días para que defienda su corona en Catar, y, como reconoció el propio seleccionador, Didier Deschamps, el ambiente “no es el mejor” que se ha visto.