Oaxaqueños salen a las calles de Los Ángeles y marchan contra el racismo

Unidos en una sola voz, miles de oaxaqueños insisten en que dimitan inmediatamente los concejales Gil Cedillo y Kevin de León a quienes llaman racistas y clasistas

Unos 5,000 oaxaqueños salen a marchar a las calles de Los Ángeles.

Unos 5,000 oaxaqueños salen a marchar a las calles de Los Ángeles. Crédito: FOTOS: JORGE MACÍAS | Impremedia

¡Renuncien! Es todo lo que quiere la comunidad oaxaqueña de Los Ángeles de los concejales Gil Cedillo y Kevin de León.

Orgullosos de su estatura, del color de su piel y de sus lenguas indígenas, unos 5,000 oaxaqueños mixtecos, zapotecos, triquis y de otras etnias marcharon casi cuatro millas, desde LA Trade Tech hasta las escalinatas del ayuntamiento para exigir la dimisión inmediata de ambos políticos latinos.

Contingentes de los condados de Orange, Riverside, Ventura, Madera, Bakersfield y Los Ángeles entonaron a grito abierto: Se ve, se siente, ¡Oaxaca está presente!” o “¿Qué queremos?… ¡Justicia!… ¿Cuándo? ¡Ahora!”. Cálculos extraoficiales indican que en California hay unos 380 mil oaxaqueños y, de estos, 180 mil residen en el condado de Los Ángeles.

“¡Fuera los racistas!”, expresó el niño Vladimir García, de 14 años. “Los Ángeles necesita nuevo liderazgo”.

“El racismo no tiene lugar en los puestos de los lideres”, añadió Víctor García, de 20 años, estudiante de computación en el West College de Los Ángeles.

Los miles de oaxaqueños están indignados con Cedillo y De León por los comentarios racistas que afloraron en un audio filtrado a la prensa, donde usaron epítetos raciales despectivos y derogatorios de esta comunidad trabajadora, de los afroamericanos y asiáticos.

‘Así es, soy prieta’
El escándalo provocó la renuncia de la expresidenta del gobierno municipal, Nury Martínez, y del ahora expresidente de la Federación de Trabajadores del condado de Los Ángeles, Ron Herrera. Martinez se refirió a los oaxaqueños como personas “chaparras y feas”

“Feo, pero no hipócrita ni racista”, se leía en uno de centenares de cartelones de los participantes. “Gil Cedillo, amigo del maíz transgénico. Amigo de Monsanto. ¡Renuncia ya!”, decía otro de cientos de mensajes.

El mismo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha pedido públicamente a los funcionarios que abandonen sus puestos, así como el senador federal Alex Padilla y el congresista Tony Cárdenas, además de la mayoría de los miembros del concilio de Los Ángeles.

“Así es, soy prieta…Prieta del color del barro, de mis cazuelas y mis comales, prieta como el chile tatemado, prieta como los frijoles, prieta como el mole…” era el mensaje de Cynthia Vicente, una arquitecta oaxaqueña de 27 años, nacida en Teotitlán del Valle, quien viajó de la ciudad de Irvine, en el condado de Orange para participar en la protesta.

Su mensaje era el mismo que una vez envió Yalitza Aparicio, la mujer oaxaqueña ganadora del Oscar por su papel en la película Roma, quien fue vilipendiada por los propios mexicanos por el color de su piel.

“Me dicen prieta y piensan que es un insulto. No saben que mi color es mi porte, que, si mi piel morena les molesta, es porque no tienen identidad ni amor por su tierra”, se leía al final en el cartón escrito que sostenía en sus manos.

Después de ejecutar danzas y bailables folclóricos típicos de Oaxaca, además de escuchar sones y piezas musicales de las regiones de La Cañada, Costa, Istmo, Mixteca, Cuenca del Papaloapan, Sierra Sur, Sierra Norte y los Valles Centrales, el contingente salió de LA Trade Tech con tres mujeres al frente y un anuncio que rezaba: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, frase acuñada por el presidente de México, Benito Juárez, un indígena oaxaqueño conocido como el “Benemérito de las Américas”.

‘Racistas y clasistas’

“En el pasado hicimos campaña política a favor de Cedillo; hoy estamos haciendo campaña para que se marche ya”, dijo a La Opinión, Graciela Molina, directora del grupo folclórico Huaxyacac de Los Ángeles, quien catalogó a De León y Cedillo como personas “racistas y clasistas”.

Elba Mejía, concejal de la ciudad de Madera, en el Valle Central de California aseguró que el pueblo ya ha hablado y lo que el pueblo quiere es que tanto Cedillo como De León se vayan “porque discriminan a nuestra gente”.

“Las palabras importan y quien este en un puesto de gobierno no puede ni tiene el derecho de expresarse como ellos lo hicieron”, agregó.

Caminando por un solo carril desde el sur de la calle Grand hasta las escalinatas sur del edificio del ayuntamiento de la ciudad, los oaxaqueños mostraron su capacidad de organización y participación cívica en los asuntos que les competen como comunidad.

“Vamos a protestar todos los días, hasta que se hayan ido definitivamente de las oficinas Kevin de León y Gil Cedillo”, declaró Odilia Romero, codirectora de Comunidades Indígenas en Liderazgo (CIELO), la única organización de defensa de los derechos humanos de indígenas en Los Ángeles. “Donde ellos están surgen políticas que nos afectan a todos y no los queremos allí”.

Las protestas por el escándalo de racismo que desataron los funcionarios latinos durante la discusión de redistribución de distritos electorales en 2021 no van a parar ni un día, adelanto la activista.

Esta semana, el concejal Mike Bonin dio positivo a Covid-19 y el presidente interino del concilio, Mitch O’Farrel, reemplazante de la dimitida Nury Martinez, consideró potenciales contagios de la enfermedad en la sala de sesiones y ha llamado a reuniones virtuales el martes y miércoles.

O’Farrell expresó que los asuntos de la gente no pueden llevarse a cabo “hasta que De León y Cedillo renuncien, aun cuando su portavoz Dan Halden indicó que “se tienen que hacer negocios” después de planificar las juntas virtuales.

“Cedillo ya es un cadáver político”, consideró el profesor Gaspar Rivera Salgado, director de proyectos académicos de UCLA, quien estuvo en la marcha de los oaxaqueños. “Y aunque Kevin de León cree que lo va a salvar su historial, se equivoca y solamente se quedará con la historia de sufrimiento en la frontera”.
De León y Cedillo, intentaron ser parte de la reunión del miércoles en el Ayuntamiento, pero se les pidió que abandonaran la cámara después de que los manifestantes expresaron objeciones a su presencia.

“¡Qué barbaridad!, ¡Es indignante! La ambición, hipocresía e ignorancia de los dos concejales; nosotros no vamos a tolerar el racismo o ese colorismo al que se refirieron”, manifestó Fidel Gómez, un líder comunitario oaxaqueño. “Sus palabras altisonantes contra los afroestadounidenses, coreanos y nosotros son imperdonables; por eso tenemos que seguir luchando por la libertad, igualdad y la fraternidad. Lo que ellos querían era dividirnos, pero ha sido lo contrario, nos han unido más”.

Silencio absoluto de Cedillo y De León; ‘No nos vamos a cansar’
La Opinión contacto por teléfono y mensajes de texto a los dos concejales, pero al cierre de edición no volvieron a responder.

Este silencio de Cedillo y De León fue interpretado por Odilia Romero, cofundadora de CIELO como “un indicativo muy claro de que no quieren renunciar”.

“Están midiendo la fuerza de la gente, pero en este caso es una organización defensora de los derechos humanos (CIELO) la que moviliza a los oaxaqueños y, dentro de nuestra base tenemos montón de comunidades de hombres y mujeres que sabemos lo que es resistir a la lucha, no solo en defensa de nuestra lengua, sino de nuestros derechos, y no nos vamos a cansar”.

Por su parte, Dalia García, integrante del Proyecto Mixteco Indígena (MICOP) de Oxnard, que “comentarios como los de Cedillo y De León han causado tanto daño en la historia porque los hijos de inmigrantes oaxaqueños han crecido con miedo de hablar sus lenguas maternas y a causa de ello se han perdido algunas lenguas. Es triste, pero tienen que marcharse de inmediato”.

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