El racismo siempre está mal

No hay ninguna excusa que justifique comportamientos que discriminan a las mujeres, a personas de la comunidad LGBTQ+, a personas con discapacidades o a gente de diferentes religiones

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Crédito: Shutterstock

Cuando nosotros como Latinos nos hemos quejado de prácticas discriminatorias, nuestras quejas han sido justificadas.
 
Hemos tenido que luchar contra prácticas injustas en el desempleo y en políticas educacionales. Algunas veces, las políticas migratorias han favorecido a europeos en vez de personas de Latinoamérica.
 Todavía es difícil obtener representación equitativa a pesar de nuestra creciente y numerosa población. 
 
Sin embargo, hay un secreto sucio que casi nunca se menciona: Muchos Latinos también tienen opiniones discriminatorias. 
 
Entre las comunidades Latinas, hay un legado triste de que el criollo es superior. Incluso hay familias que le dan apodos a familiares cuyo color de piel es más oscuro, dando a entender que son menos que los demás.
 
Este prejuicio también impacta a los descendientes africanos- especialmente en el caribe- y a aquellos de grupos indígenas, ya sean Oaxaqueños, Incas o Taínos.
 
En el último mes vimos cómo el racismo levantó su horrible cabeza contra personas que son nuestros vecinos.    
 
No hay absolutamente ninguna excusa que justifique estas acciones. 
 
Esto es especialmente importante para personas en mi posición, personas que han sido elegidas para ser líderes. 
 
El usar o tolerar el racismo es una ofensa imperdonable. 
 
Yo favorezco la justicia que permite que las personas aprendan de sus decisiones equivocadas, pero los líderes tienen que seguir estándares más altos.
 
Tenemos que ser más responsables porque la habilidad de tomar decisiones correctas es la razón por la cual somos elegidos. 
 
Y esto no se trata del color de la piel solamente. No hay ninguna excusa que justifique comportamientos que discriminan a las mujeres, a personas de la comunidad LGBTQ+, a personas con discapacidades o a gente de diferentes religiones. 
 
Mi distrito tiene gran diversidad étnica y tiene una población significativa de musulmanes. He trabajado entre mujeres fuertes toda mi vida, y he tratado de mejorar su situación en el capitolio. Todos tenemos que trabajar juntos, no uno contra el otro.
 
Yo sé que es difícil.
 
Algunas de estas actitudes están profundamente arraigadas en nosotros. El ser humano significa, sin embargo, eliminar esas limitaciones. Podemos cambiar. Podemos evolucionar.
 
Recuerda, que cuando alguien dice algo que está mal, todos tenemos la responsabilidad de responder, aunque sea para demostrarles que sus comentarios nos incomodan. O podemos compartir lo que se dijo con alguien de autoridad.
 
No te quedes en silencio. El racismo siempre está mal.

(*) Anthony Rendon es el presidente de la Asamblea de California.

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