La primera semana de Trump contra la inmigración, ¿el Sueño Americano está por terminar?
Las promesas de endurecer las políticas de su primer mandato y de implementar nuevas medidas de control migratorio están siendo materializadas día con día

Trump ha implementado varias órdenes ejecutivas sobre inmigración. Crédito: Evan Vucci | AP
Con la llegada de Donald Trump nuevamente a la Casa Blanca, las órdenes ejecutivas firmadas a horas de tomar protesta como presidente, en materia migratoria, han generado una ola de miedo e incertidumbre en las comunidades inmigrantes y en quienes luchamos por proteger sus derechos.
Las promesas de endurecer las políticas de su primer mandato y de implementar nuevas medidas de control migratorio están siendo materializadas día con día, amenazan con desestabilizar familias y sectores económicos enteros que dependen del invaluable aporte de las y los inmigrantes.
Trump está actuando y no solo comenzó con las ordenes ejecutivas sobre la reinstauración de la política de “remain in Mexico”, también con la declaración de una emergencia nacional en la frontera entre EE.UU. y México, la eliminación la ciudadanía por nacimiento y la suspensión temporal del U.S. Refugee Admissions program. Ahora, con el paso de los días, la administración ha implementando más acciones que hacen que incremente la preocupación por nuestra comunidad y que deben ser tomadas en consideración para mantenernos informados y protegidos, estas acciones buscan frenar y obstaculizar la migración que quiere ingresar al país, pero, sobre todo, aquella que ya se encuentra en el territorio estadounidense.
Asimismo, momentos después de la toma de protesta, la aplicación de CBP One fue dada de baja, dejando a miles de personas sin la posibilidad de agendar una cita y cancelando las citas de otras miles que ya se encontraban en la frontera.
Las redadas de ICE comenzaron el martes, que no solo fueron iniciadas en Chicago como se tenía esperado, también en múltiples ciudades clave como Dallas, LA, Miami, New York, Denver, entre otras, reportando más de 460 arrestos en 33 horas desde la toma de protesta de Trump.
Además, el miércoles se enviaron aproximadamente 1,500 militares a la frontera sur como prometió al haber declarado una emergencia nacional.
Por su parte, el Pentágono confirmó que proporcionaría el transporte aéreo militar para deportar a más de 5,000 inmigrantes desde San Diego, California y El Paso, Texas.
Personas denunciaron que están deteniendo en estas redadas a “estadounidenses por error” y que la policía civil federal está deteniendo a inmigrantes. Sobre esto, el Departamento de Seguridad Nacional emitió un memorándum precisando que se podrán utilizar agencias de otros departamentos como el FBI, el DEA y el ATF en la detención de inmigrantes, algo sin precedentes, pues antes estas agencias no realizaban o no tenían la jurisdicción de realizar estas actividades.
Otra devastadora política comunicada fue que el Departamento de Justicia emitió un memorándum mediante el cual establece que buscará ejercer una presión sobre las ‘ciudades santuario’ a través de su personal de policía, ya que pretende iniciar investigaciones y enjuiciar a las y los agentes estatales y locales que se nieguen a cooperar con las autoridades de inmigración. Aunado a ello, la administración de Trump indicó que restringirá el acceso de estas ciudades a los fondos federales, lo cual significaría una grave afectación al financiamiento gubernamental que podría impactar a sus habitantes.
Aunque el presidente no tiene el poder de restringir fondos federales, el Congreso sí. Y por si no lo sabías, los republicanos tienen la mayoría en el Congreso y el presidente Trump es el líder del Partido Republicano. En otras palabras, Trump puede restringir fondos federales a ciudades santuario con el apoyo del Congreso, y en mi humilde opinión, los republicanos del Congreso van a apoyar la agenda del presidente.
Sin embargo, tenemos una luz de esperanza con las demandas presentadas por la ACLU (American Civil Liberties Union) y los 22 estados respecto de la orden ejecutiva de Trump que daba por terminada la ciudadanía por nacimiento, argumentando la inconstitucionalidad de la acción por no tener facultades para realizar un cambio de tal magnitud a través de un decreto presidencial. Sin embargo, la estrategia del presidente Trump no es anular la 14.ª Enmienda, sino cambiar cómo las cortes la interpretan.
Todos sabemos que, desde 1868 (cuando entró en vigor la 14.ª Enmienda), se ha aplicado y entendido que cualquier persona nacida en territorio estadounidense obtiene automáticamente la ciudadanía. Pero el presidente Trump va a argumentar que la intención del Congreso y los legisladores que escribieron la 14.ª Enmienda fue darle la ciudadanía, solamente, a los hijos de los esclavos. Su gobierno argumenta que, para derivar ciudadanía estadounidense, tienen que nacer en territorio estadounidense y sus padres deben tener estatus legal como la residencia o la ciudadanía. No incluyen a personas en el país con visa de turista o visa de no inmigrante como la H-2A o H-2B, que son visas de empleo temporal.
Como abogado, temo que el presidente Trump pueda prevalecer porque sus argumentos son válidos. Ahora, tenemos que esperar que el caso llegue a la Corte Suprema, a la cual Trump ha designado a 3 de los 9 jueces, y cuenta con una mayoría conservadora, para que tomen la decisión final.
Son tiempos muy difíciles y cambiantes para muchas personas, familias, negocios y comunidades. Ahora más que nunca, es importante que la comunidad inmigrante se mantenga informada y alerta ante los cambios en las políticas migratorias. Las medidas tomadas por la administración de Trump pueden parecer desalentadoras, pero no debemos perder toda la esperanza. Existen leyes y recursos que podrían ofrecerte una oportunidad para arreglar tu situación migratoria, y buscar asesoría legal es el primer paso para conocer tus opciones.
Estamos viviendo tiempos sin precedentes en nuestro país. El miedo está a la orden del día en nuestra comunidad, desde nuestros barrios hasta nuestras redes sociales. Sin embargo, un consejo que puedo ofrecer es que esto también pasará. Todo en esta vida es temporal, incluido este presidente y sus políticas.
(*) Eduardo Herrera, es abogado cofundador de Brigante Law Group.
Los textos publicados en esta sección son responsabilidad única de los autores, por lo que La Opinión no asume responsabilidad sobre los mismos.