Grito contra la guerra: Un músico despide a sus alumnos mientras las bombas acechan / La Opinión
“El último sonido aquí debe ser la música, no el de las bombas”. Con estas desgarradoras palabras, un docente y músico se despide de su escuela, reflejando el rostro más humano y doloroso del conflicto actual.
Tras el eco de 250 estudiantes y el esfuerzo de 22 profesores, el aula queda en silencio ante la amenaza de los misiles. Su mensaje es un grito contra la violencia que apaga luces y vidas, cuestionando el destino de los pacientes que, como su madre, dependen de una infraestructura que hoy se desmorona.
Más que paredes y sillas, lo que se pierde es el alma de una comunidad.