Cinco razones por las cuales Jeff Sessions sería un terrible procurador de la nación

El senador, entre los más conservadores de su partido, dirigirá el Departamento de Justicia, que debe no sólo aplicar las leyes sino defender los derechos de los estadounidenses. Su récord no es el mejor respecto a las minorías, las mujeres y los inmigrantes.

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Cinco razones por las cuales Jeff Sessions sería un terrible procurador de la nación
El senador republicano por Alabama, Jeff Sessions, llega a una rueda de prensa en Washington, D. C.
Foto: EFE

Estados Unidos ha tenido 83 Procuradores Generales en la historia de la nación. Solo dos han sido mujeres y tres de minorías (un latino y dos afroamericanos), por lo que el recién nombrado Jeff Sessions, designado hace pocos días por el presidente electo Donald Trump, toma su lugar entre la inmensa mayoría de hombres de raza blanca que ha ocupado la importante posición.

En el caso de Sessions, su nombramiento por Trump ha sido muy controversial e inmediatamente condenado por numerosos grupos de derechos civiles y algunos de sus colegas en el senado federal, cuerpo legislativo en el que ha representado al estado de Alabama desde 1997.

En su récord público, como senador federal y antes como fiscal federal por Alabama, hay bastantes pruebas de que Sessions, quien deberá como procurador defender y aplicar la ley, los derechos y las libertades de la nación, se opone a muchas de las protecciones que el país otorga a minorías, mujeres, gays y otros grupos vulnerables.  

Sessions debe someterse a audiencias del comité judicial del Senado y a un voto en el pleno de esa cámara, como todos los nominados importantes del nuevo presidente, y todo parece indicar que tiene el apoyo para su confirmación, hasta de los senadores republicanos que más se opusieron a la candidatura de Trump, como el senador de Carolina del Sur, Lindsay Graham.

Grahan calificó a Sessions como un hombre “bueno, decente y un conservador de principios, con la experiencia y la capacidad para ser procurador general de la nación”.  Eso fue luego de su nombramiento.

No hacía muchos días que Graham había dicho que el nominado de su partido no era de su agrado: “nunca me sentí cómodo con Donald Trump como nominado republicano”.  Pero tras la elección, el líder ha aplaudido las acciones y nombramientos del nuevo presidente.

Sessions, entretanto, cuenta con un extenso récord que muchas organizaciones pro derechos civiles encuentran bastante cuestionable. A continuación damos algunas de las razones por las que estas organizaciones piensan que este senador de Alabama no es el mejor para el importante cargo de Procurador.

Trump ha dicho que Sessions es un “gran intelecto legal” pero otros no están tan seguros. “Si tienes nostalgia por los días en que los negros se callaban, los gays estaban en el armario, los inmigrantes eran invisibles y las mujeres se quedaban en la cocina, el senador Jefferson Beauregard Sessions es la persona que buscas”, dijo el congresista demócrata Luis Gutiérrez en un comunicado.

1. Sessions fue rechazado como juez federal por sus ideas raciales

El presidente Ronald Reagan nombró a Sessions a un puesto de juez federal en 1986, pero el entonces fiscal de Alabama nunca fue confirmado a pesar de que los republicanos estaban en control del comité que consideró su nominación.  Durante las audiencias de confirmación, numerosos abogados testificaron que Sessions a menudo hacía comentarios racistas sobre los casos que estaba litigando como fiscal.

Por ejemplo, está el muy repetido ejemplo de que Sessions consideraba aceptable a la organización racista Klu Klux Klan “hasta que supo que fumaban marihuana”, y una instancia en la cual se refirió a un abogado -blanco- como “una desgracia para su raza”.  Sessions fue rechazado como juez por un voto bipartidista, sólo la segunda vez en 48 años que esto ocurría.

De ser confirmado, Sessions será el supervisor de todos los jueces federales que están bajo la jurisdicción del Departamento de Justicia, que él como procurador encabezará.

Trump ha dicho que Sessions es un “gran intelecto legal” pero otros no están tan seguros. “Si tienes nostalgia por los días en que los negros se callaban, los gays estaban en el armario, los inmigrantes eran invisibles y las mujeres se quedaban en la cocina, el senador Jefferson Beauregard Sessions es la persona que buscas”, dijo el congresista demócrata Luis Gutiérrez en un comunicado.

2. Es duro antiinmigrante, será jefe de tribunales de inmigración

El Departamento de Justicia controla a todos los jueces y tribunales de inmigración y decide sus nombramientos. Esto puede ser una muy mala noticia para los inmigrantes, ya que la filosofía de Sessions en el tema es la de los “duros entre los duros”, que nunca vio una ley de reforma migratoria que fuera de su agrado y se ha opuesto con vehemencia a la regularización de inmigrantes, incluyendo DACA.

De hecho, cuando ha habido intentos de reforma migratoria en el senado, como en 2006 y 2007, así como más recientemente en 2013, Sessions siempre lideró la oposición, torpedeando los proyectos de ley con cláusulas venenosas -para matar las posibilidades de aprobación.  Durante el debate para cambiar el sistema de inmigración en 2007, Sessions apodó la propuesta como “proyecto de ley de asistencia y facilitación para terroristas” y fue uno de los principales propulsores de la construcción del muro en la frontera con México.

3. Favorece la tortura, prohibida por Obama desde 2009

Sessions estuvo entre 21 senadores de su partido que votaron en contra de un proyecto de ley del senador republicano John McCain aprobado el año pasado que “reafirmaba la prohibición de la tortura”. El proyecto fue patrocinado por un grupo bipartidista de senadores y encabezado por McCain, el senador de Arizona que fue torturado por fuerzas comunistas en Vietnam. 

La ley previene que futuros presidentes violen tratados internacionales al torturar a prisioneros, como se hizo bajo el expresidente George W. Bush. Obama prometió prohibir la práctica y así lo hizo, por orden ejecutiva, en 2009.  El presidente electo Donald Trump se ha manifestado en favor de la tortura y está claro que Sessions está de acuerdo.

4. Se opone a protecciones para los derechos de la mujer

Sessions se ha opuesto a una larga lista de legislaciones que favorecen los derechos de las mujeres en los Estados Unidos, entre ellas la reautorización del Acta Contra la Violencia contra la Mujer en 2013. El senador dijo que se habían incluido nuevas cláusulas que casi “invitaban a oponerse” a la medida que antes apoyó.  La reautorización amplió los programas contra la violencia doméstica para incluir nuevas protecciones a las personas LGBT y los nativoamericanos.

El senador también ha votado en todas las ocasiones posibles para limitar el derecho de las mujeres a un aborto legal, rechazó la ley Lilly Ledbetter Fair Pay Act que facilita la lucha contra la discriminación salarial de las mujeres, se ha opuesto a leyes para ayudar a negocios de mujeres y minorías y dijo que “no está claro” que las acusaciones contra Trump respecto a sus agarrones contra mujeres fueran “asalto sexual”,

 5. No está a favor de proteger a la población LGBTQ

Apoyó una enmienda constitucional prohibiendo el matrimonio entre personas del mismo sexo, votó en contra de una enmienda para prohibir la discriminación contra estudiantes LGBTQ, se opuso a ofrecer el mismo acceso a beneficios del seguro social y de veteranos a las parejas homosexuales que tienen las heterosexuales y votó en contra de rechazar la ley “don’t t ask, don’t tell” que obligaba a los gays a permanecer anónimos dentro de las fuerzas armadas.

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