AMLO critica guerra contra narcotráfico

Líder de izquierda mexicana descarta alianza electoral con PRI y PAN

WASHINGTON, D.C.- Con una sonrisa afilada. Así llegó ayer, Andrés Manuel López Obrador a Washington, quién desacreditó la guerra contra el narcotráfico del actual gobierno. El líder de izquierda, aseguró que México podría redestinar 60 mil millones de dólares a su desarrollo y descartó posibles alianzas electorales.

Se sacó fotos, firmó autógrafos y habló largo y tendido con la prensa. Un López Obrador cercano y confiado, llegó al Instituto México de Woodrow Wilson Center, el líder del Movimiento para la Regeneración Nacional (MORENA).

A pesar de que negó estar en la ciudad para impulsar su posible candidatura presidencial, respondió que “la prensa es una observadora profesional”, cuando periodistas le comentaron que parecía “un candidato presentando su programa”.

“No vengo como candidato ni como precandidato, sino como representante del movimiento MORENA. Acabamos de dar a conocer un documento elaborado por intelectuales, recogiendo opiniones de intelectuales y todo quien quiso participar. Un nuevo proyecto de nación”, dijo. A nivel político existen fuertes especulaciones frente a su postulación por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), decisión que se tomará en noviembre.

López Obrador criticó duramente la guerra contra el narcotráfico, liderada por el actual Presidente Felipe Calderón y enfatizó que la relación con Estados Unidos debe cambiar completamente de enfoque.

“Tenemos que usar nuestro talento diplomático para buscar una relación diferente con Estados Unidos. Tenemos 3 mil kilómetros de frontera. No conviene que haya una ruptura, se tiene que buscar un entendimiento”, dijo, con un mensaje mucho más moderado que en 2006, cuando perdió las elecciones.

Consultado específicamente respecto a un posible pacto con el crimen organizado, entregó un tajante “No”. “Yo estoy con atender las causas. Que se atienda a los jóvenes. Conozco bien lo que significan las policías. Sé lo que es trabajar de manera coordinada. No podemos tomar decisiones apresuradas. Calderón no tenía idea de cómo estaba el problema. No sabía del grado de penetración de la delincuencia organizada. Lo hizo por espectacularidad”, enfatizó.

López Obrador delineó una serie de proyectos y propuestas que bien parecían un nuevo plan de gobierno. Entre ellos destacó rescatar la agricultura, no permitir prácticas monopólicas, dar prioridad al desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, entre otras propuestas.

Asimismo comentó que México está en medio de una crisis económica, generada por una política que se ha extendido por casi tres décadas. “Hoy 7 de cada 10 trabajadores reciben menos de 13 dólares diarios”, insistió.

El líder de izquierda criticó la política de deportaciones del Presidente Barack Obama, pero fue particularmente cuidadoso en sus críticas. Junto con reconocer que ahora existen más deportaciones que antes, comentó que era necesario recordarle su compromiso al mandatario estadounidense.

“Pero también estoy consciente que acá en Estados Unidos hay una oposición conservadora muy extremista, que en vez de buscar una solución a los problemas de fondo han optado por el maltrato, el racismo. Entendemos, sobre todo en épocas electorales que es difícil para un Presidente demócrata, llevar a cabo una política consecuente en materia migratoria”, dijo.

Al hablar sobre la política mexicana, López Obrador fue enfático. “Este régimen ya se pudrió. Si no hay un cambio no pasará nada. El PRI y PAN son instrumentos de los que mandan en el país. Es el gatopardismo. No podemos ir en alianza ni coalición con el PRI y el PAN. Estamos tratando de ir en un camino del todo nuevo. No más de lo mismo”, insistió.

Un estudio difundido en agosto por Pew Research Center mostró que el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, ocupó el primer lugar de las preferencias en la opinión pública con un 61%, mientras que el presidente, Felipe Calderón, se ubicó en un segundo lugar con el 55%.

En un tercer puesto se ubicó la legisladora federal, Beatriz Paredes y en un cuarto lugar a Marcelo Ebrard, el jefe del gobierno capitalino. López Obrador, logró el quinto lugar con el 33% de aceptación.